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omo Presidente de Honor de la Fundación Premios Rey Jaime I, vengo con mucho gusto a presidir la entrega de estas distinciones, y a reiterar su significado y trascendencia.
Somos cada vez más conscientes de que el progreso de la investigación científica es indispensable para promover un auténtico desarrollo, y uno de los índices que en mayor grado contribuye a afianzar la imagen y el prestigio del país en que se realiza.
Vemos con satisfacción que España está avanzando con decisión en este camino, y que el compromiso de los poderes públicos, la Universidad y el mundo empresarial con esta tarea se está traduciendo en resultados tangibles, y en un reconocimiento más consciente de la dura, y no siempre suficientemente conocida, tarea de los investigadores.
La ciencia moderna necesita medios y ayudas cada vez mayores, incentivos a quienes la cultivan en el ejercicio de su vocación, y una conciencia social que respalda sus esfuerzos, pues se beneficia de sus logros.
Los Premios Jaime I son un ejemplo, que es de justicia destacar, de esta actitud positiva. Por la relevancia que han adquirido a lo largo de los años, por su proyección social, y por el apoyo que les prestan las Instituciones valencianas, las entidades privadas que también les patrocinan, y la comunidad científica.
Mi enhorabuena a los que los hacen posible, y mi cordial felicitación a los premiados este año, por sus relevantes aportaciones a la investigación médica y sus aplicaciones, al estudio de la economía, y al progreso tecnológico.
Les animo a todos a continuar, con ilusión y constancia, esta tarea tan necesaria.
Declaro abierta la convocatoria de los Premios Rey Jaime I del año 2003.