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Palabras de S. M. el Rey en la entrega de la 31ª edición de los Premios Rei Jaume I

Lonja de los Mercaderes. Valencia, 25.11.2019

Como creo que todos aquí ya saben, para mí es una alegría, sinceramente, venir a Valencia y compartir la relevancia y el impulso que estos Premios Rei Jaume I tienen para la comunidad científica y para el conocimiento y aprecio general de nuestra sociedad hacia los trabajos y avances −y sus autores− de nuestro país en las distintas ramas de la ciencia.

Su prestigio está plenamente consolidado y eso no es algo fácil de lograr, tampoco de mantener. Por ello debemos siempre agradecer y felicitar a todos los responsables de su conducción y cuidado, en el pasado y en el presente, al mismo tiempo que les animamos con entusiasmo a seguir en la senda trazada. Su visión, su perseverancia, el acierto y rigor de los jurados y la correcta gestión de la Fundación y de los Premios son los grandes fundamentos de este éxito que todos deseamos perdure e incluso −a ser posible− continúe mejorando en el futuro.

Al reunirnos en este acto solemne para entregar los premios y antes de hablar sobre los protagonistas, permitidme que dedique unas palabras de afecto y de recuerdo en homenaje a Margarita Salas, que obtuvo este galardón en la categoría de Investigación Básica hace 25 años, y dedicó toda su vida al impulso de la ciencia y la investigación en nuestro país. Ha quedado también en nuestra memoria como un exponente fundamental, al más alto nivel, de la aportación de la mujer en el mundo científico; y fue una figura intelectual que también dedicó tiempo y energía al mundo académico en diversas facetas como, por ejemplo, en la Real Academia Española, contribuyendo a que el español crezca en talla y proyección también en el saber científico.

Señoras y señores,
Los Premios Rey Jaime I contribuyen de forma clara y con mensajes contundentes a difundir entre los ciudadanos la gran labor que realizan los científicos e investigadores como impulsores del progreso general de nuestro país; les da a conocer, los promociona, los estimula…. Pero al tiempo que reconocen esa labor concreta de personas o de equipos, favorecen que todos los ciudadanos seamos cada vez más conscientes de la importancia de la I+D+i; y tengo la esperanza y el deseo profundo, sinceramente, de que provoquen o generen un aumento ─aún mayor─ de las vocaciones científicas y emprendedoras. Además, no quiero olvidarme de su importancia para dar a conocer el avance científico-técnico y empresarial de España más allá de nuestras fronteras, contribuyendo a la imagen y prestigio de nuestro país.

Aquesta tasca tan positiva i fructífera és impulsada des d’ una terra que a Espanya i en tot el món es distingix pel seu espirit emprenedor, el seu dinamisme i el seu caràcter innovador. Per tot això, aquests guardons, creats ja fa 31 anys com una iniciativa privada valenciana amb una clara projecció cap a tota Espanya, mereixen el major suport.

Y las instituciones y empresas que con su ayuda generosa apoyan esta iniciativa son acreedoras, pues, del reconocimiento de todos.

Pero, sobre todo, en el día de hoy doy quiero dar las gracias y la más afectuosa enhorabuena a los premiados de esta edición. Los seis galardonados, junto a sus colaboradores, hacen cada vez más visibles los valores que representan el talento, el esfuerzo y el comportamiento ético en sus trayectorias profesionales. Todos ellos han enriquecido su formación con estancias en centros extranjeros de excelencia, y todos ellos decidieron regresar a España para continuar su actividad profesional. De este modo, han contribuido a mejorar el nivel de la ciencia y el emprendimiento en nuestro país, que es el objetivo último de nuestros premios.

El Dr. Xavier Tolsa Domènech desarrolla su actividad en el área de las matemáticas puras, que a veces se han percibido como una disciplina alejada de la realidad práctica, pero que representa uno de los mayores retos para el intelecto. Einstein las denominaba la poesía de la lógica, y sobre sus demostraciones se construyen no solo las aplicaciones de la propia matemática tan en boga en las instituciones y empresas del mundo actual, sino que permiten dar saltos adelante en las disciplinas que las utilizan, que son prácticamente todas. Cualquier avance que mejora nuestras vidas tiene su origen en alguna idea anterior de un científico o incluso en el desarrollo de algún concepto matemático.

El Dr. José García Montalvo ha sabido orientar su investigación hacia el asentamiento de las políticas públicas en criterios sólidos bien basados en el análisis teórico y empírico de las relaciones económicas. De sus estudios se desprende la necesidad de impulsar la educación como una de las claves más importantes para el desarrollo armonioso de nuestra sociedad, en particular en niveles universitarios y de enseñanza superior.

La Dra. Pura Muñoz ha analizado las causas del envejecimiento del tejido muscular, trabajos que abrirán nuevos caminos a la aparición de fármacos y terapias que lo retrasen. No en vano, son las claves del envejecimiento uno de los principales enigmas de la bioquímica, con impacto extraordinario sobre la Humanidad y la sostenibilidad del planeta.

"...España debe aspirar a que, como sucede en otros países avanzados, se incremente la inversión en la formación de las personas, en el desarrollo de las aplicaciones informáticas, en las bases de datos y en la I+D, en las mejoras organizativas y en la imagen y marca de las instituciones y entidades implicadas. Esta nueva era de los “intangibles” exige también, sin duda, un ajuste en la reorientación de los esfuerzos y no solo en aumentar los recursos empleados..."

Este campo de la sostenibilidad ha sido abordado porel Dr. José Antonio Sobrino con sus descubrimientos sobre la telemedición, fundamentales para controlar la evolución de la temperatura de los océanos, que se encuentra entre las primeras causas del actual cambio climático. En cierto modo, lo que no se mide no existe y el trabajo del Dr. Sobrino ha permitido contribuir a generar la información que hoy conocemos sobre el calentamiento de nuestro planeta.

El Dr. Aníbal Ollero, por su parte, ha desarrollado tecnologías disruptivas para el diseño y fabricación de drones, llamados a complementar la actividad humana en trabajos arriesgados hechos en altura o para obtener información previamente muy difícil de conseguir. Se trata de un campo de las nuevas tecnologías en verdadera efervescencia en el mundo actual en el que se aplican sus revolucionarios diseños.

Dª Carlota Pi ha querido orientar su empresa hacia el fomento de las energías limpias que deben constituir cada día más la fuente fundamental de su producción. Con la inteligencia aplicada a los nuevos modelos empresariales se consigue obtener resultados que mejoran la salud del planeta.

A todos los premiados, nuestra felicitación más sincera.

Una de las características más singulares de estos premios ⸺que antes he señalado⸺ es la alta calidad de sus jurados. A ellos les agradezco igualmente su difícil tarea y su compromiso con nuestros galardones.

Señoras y señores,
El apoyo a la ciencia, la investigación y el emprendimiento es, sin duda, un acertado lugar común cuando hoy se habla de garantizar e impulsar el progreso de una sociedad. Aun así, es algo que nunca debemos dar por hecho, pues conviene anticiparse y recordar siempre cuáles son las claves de la prosperidad, las que nos conducen al bienestar de las personas y las sociedades.

Vivimos ya una era en la que el capital intangible ha desplazado en gran medida al capital convencional como fuente de desarrollo de las sociedades. Las empresas y las instituciones dependen cada día más del ingenio de sus empleados o de sus miembros, de su capacidad para innovar en las actividades habituales, que de los activos de los que disponen. Por eso, España debe aspirar a que, como sucede en otros países avanzados, se incremente la inversión en la formación de las personas, en el desarrollo de las aplicaciones informáticas, en las bases de datos y en la I+D, en las mejoras organizativas y en la imagen y marca de las instituciones y entidades implicadas. Esta nueva era de los “intangibles” exige también, sin duda, un ajuste en la reorientación de los esfuerzos y no solo en aumentar los recursos empleados.

Hace más de treinta años esta fundación no solo nos hablaba de estas cuestiones, sino que ponía en marcha un ambicioso proyecto que en forma de prestigiosas distinciones divulgaba y fomentaba, de un modo concreto, un camino para alcanzar una clara realidad de progreso.

Ahora, más de tres décadas después, vemos con satisfacción que esa visión avanza con fuerza cada día. Cuando miramos atrás, observamos la mejora continuada del sistema español de ciencia, tecnología y empresa. España ocupa el 10º puesto mundial en producción científica y lidera internacionalmente numerosos campos de la ciencia a través de grandes figuras científicas individuales, pero también de grandes y excelentes instituciones de I+D+i. Aunque no estamos ni mucho menos donde debemos estar ─donde nos merecemos y aspiramos estar─ para realmente ajustarnos a lo que representamos en el mundo, a lo que pesamos en muy variados parámetros. Y eso ni se regala, ni se logra por azar…

Pero no solo la ciencia española es buena, insisto. También las empresas españolas son líderes internacionales en muchos campos de actividad; se han convertido en grandes operadores internacionales y también en tractoras de otras muchas empresas medianas y pequeñas. Debemos apostar por reforzar el esfuerzo en inversión en ciencia e investigación y por conseguir que estos dos mundos se encuentren más próximos entre ellos, porque la ciencia beneficia a la empresa y la empresa debe ayudar a la ciencia.

Asimismo, hoy podemos comprobar que la Fundación es consciente del presente y sabe mirar al futuro con visión anticipatoria. Precisamente el pasado mes de junio reconocía, por ejemplo, la necesidad de llamar la atención de la sociedad internacional sobre la salud de mares y océanos. Es innegable, en este sentido, la oportunidad de destacar esta declaración en un momento en el que se buscan grandes acuerdos internacionales para mitigar el cambio climático; para avanzar en una conciencia común y una estrategia compartida en la que, de forma rigurosa, clara y convincente, sea toda la humanidad la que salga beneficiada, tal y como propugna las NNUU, también, con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible).

No me extiendo más. Reitero mi felicitación a los premiados y es un honor para mí declarar abierta la convocatoria de los Premios Rei Jaume I 2020.  Muchas gracias. Moltes gràcies.

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