First of all, I would like to thank John Carlin for that excellent laudatio. There you are. Thank you, it was very enlightening and as well, of course, your words, Martin, accepting the prize, have again shown us how your thoughts and your knowledge bring us so much brightness to the debates the open debates about how to continue, how to push forward in our European integration. So keep on being a friendly critic. We need it. Thank you. And congratulations.
Permeteu-me començar expressant el meu agraïment al cercle d’Economia per la seva invitació i a Barcelona per la seva acollida. Al llarg dels anys, aquesta reunió s’ha consolidat com un espai especialment valuós per a la reflexió i el diàleg sobre algunes de les grans qüestions econòmiques, socials i europees del nostre temps.
Este año celebramos 40 años de la adhesión de España a las entonces comunidades europeas, una decisión histórica que transformó. Profundamente nuestro país y dio forma a una convicción de fondo, la vocación plenamente europea de España, uno de los grandes consensos políticos que todavía hoy perduran con mayor fuerza en la sociedad española.
Como recordé el pasado mes de enero ante el Parlamento Europeo, Europa ha sido un factor decisivo en la modernización de apertura de nuestro país. Y España también ha contribuido en no pocos ámbitos, ha liderado el avance del proyecto común porque Europa ha sido y sigue siendo, ante todo, una construcción basada en la voluntad, la confianza y la responsabilidad compartida entre los Estados miembros. Y digo esto sin contradecir lo expuesto con brillantez y realismo. Por nuestro premiado de hoy, Martin Wolf,
Quiero recordar eso que dije ante el Parlamento Europeo y mi convicción también europea aquí en Barcelona, ciudad que históricamente ha representado una de las grandes puertas de España hacia Europa en el comercio, en el pensamiento y en la cultura, y hacerlo, además, en el Cercle de Economía, una institución que, fiel a su vocación. Ha contribuido durante décadas a enriquecer la reflexión pública sobre el papel de España en Europa y sobre los grandes retos económicos sociales de nuestro tiempo.
La cuestión que se plantea este año, autonomía estratégica de Europa, mito o realidad, resulta especialmente sugerente. Mucho se ha debatido acerca de si ese término de autonomía. Es o no una quimera, pero a los más escépticos habría que recordarles que una de las constantes de la construcción de la Europa Unida ha sido convertir en realidad aquello que parecía una aspiración lejana, incluso una utopía. Todo el proceso de integración ha sido un viaje de lo improbable y lo extremadamente complejo a lo real y lo y lo tangible.
Así ocurrió con la reconciliación entre antiguos adversarios, con la construcción del mercado común, con la moneda única, con las sucesivas ampliaciones que consolidaron un espacio compartido de convivencia, libertad y prosperidad en Europa.También con algunas medidas ante las crisis financieras, la pandemia o la crisis de suministros.
Y este premio, que alcanza ya su sexta edición, se ha consolidado como un prestigioso reconocimiento a quienes han fortalecido desde distintos ámbitos ese gran proyecto europeo. Mario Draghi, momentos decisivos para su estabilidad económica, Úrsula Von Der Leyen desde el liderazgo institucional, Rafal Traskovski, En defensa de los valores democráticos europeos, BioNTech, desde la ciencia al servicio del bien común y el programa Erasmus, creando generaciones de europeos conscientes de una ciudadanía compartida. Hoy con Martin Wolf reconocéis una dimensión igualmente esencial, la del pensamiento independiente y el debate público de calidad, encuadrados en las libertades fundamentales expresión de opinión y de prensa tan importantes y tan cruciales, diría yo, para nuestras democracias.
Durante décadas, desde las páginas del Financial Times, Martin Wolf ha encarnado una de las formas más exigentes del periodismo, aquella que no se limita a narrar los acontecimientos, sino que contribuye a interpretarlos y a situarlos en perspectiva.
Su análisis resultó especialmente esclarecedor durante la crisis financiera internacional que estalló en 2008 al ayudarnos a comprender que no nos encontrábamos únicamente ante una perturbación coyuntural, sino ante desequilibrios más profundos en el funcionamiento de la economía global.
También durante la consiguiente crisis del euro, cuando sus reflexiones pusieron de relieve la importancia de dotar a la integración europea de la solidez institucional, Necesaria para afrontar desafíos de enorme magnitud.
Y con ocasión del Brexit, al abordar las sus implicaciones económicas e institucionales e incidir en la importancia de la cohesión política de Europa, su lugar en el mundo y las condiciones necesarias para preservar el proyecto europeo en una etapa de creciente incertidumbre internacional.
A lo largo de los años, Martin Wolf ha explicado con claridad el valor de las economías abiertas. Sin dejar de advertir sobre aquellas vulnerabilidades capaces de erosionar su legitimidad, sus artículos, también sus obras, han contribuido a iluminar algunas de las cuestiones más decisivas de nuestro tiempo, la transformación del orden internacional, la creciente fragmentación geopolítica o la necesidad de preservar la confianza institucional y la cohesión social. en democracias cada vez más interdependientes.
Martin Wolf no es únicamente un observador privilegiado de nuestro tiempo, es sobre todo, lo he señalado, un intérprete lúcido de sus complejidades, alguien que desde la independencia intelectual, el rigor analítico y la claridad de pensamiento, contribuye a enriquecer el debate público indispensable en toda sociedad abierta y democrática.
Y esa aportación adquiere un valor singular en tiempos como los nuestros, cuando ayudar a comprender el alcance de los cambios que vivimos constituye una verdadera forma de servicio público, porque un periodismo capaz de explicar la complejidad sin desnaturalizar su esencia al simplificarla, resulta hoy indispensable para la calidad del debate público y la fortaleza de nuestras democracias como lectores.
Como ciudadanos y como personas atentas y preocupadas por el presente y por el futuro, le damos sinceramente las gracias. Que este premio del Cercle de Economía sea una expresión de esa gratitud y de nuestro reconocimiento. Gracias a todos. Muchas gracias.