Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
ACTIVITATS I AGENDA
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin

Palabras de S. M. el Rey en el centenario de los Parques Nacionales de los Picos de Europa y de Ordesa y Monte Perdido

Palacio del Senado. Madrid , 03.07.2018

Hace dos años conmemoramos el centenario de la Ley de 7 de diciembre de 1916, de Parques Nacionales que abrió un nuevo horizonte en la relación de los españoles con la naturaleza. Dos años más tarde, en 1918, se aprobó la declaración de nuestros primeros parques nacionales: la Montaña de Covadonga y el Valle de Ordesa que, con el devenir de los años, crecerían hasta convertirse en los actuales Parque Nacional de los Picos de Europa y Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, cuyos centenarios hoy celebramos.

La Corona ha estado históricamente siempre muy vinculada a esta prestigiosa figura de protección. Los Reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia inauguraron el primer parque nacional el 8 de septiembre de 1918 en Covadonga, y la Reina Letizia y yo, siendo Príncipes de Asturias, presidimos los actos de inauguración del último de nuestros parques nacionales el 10 de julio de 2013, el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Por eso, agradezco sinceramente al Presidente del Senado la invitación a este acto promovido por el Ministerio de Transición Ecológica.

Hoy, después de un siglo de existencia, los Parques Nacionales se han consolidado y son reconocidos como la figura de protección más importante y considerada de cuantas disponemos. Constituyen un referente en las políticas de conservación del medio natural, forman parte del acervo cultural de territorios y personas, y son necesarios para conformar el entramado general de la protección y el uso sostenible de los territorios de nuestro país.

Se trata de espacios únicos, singulares y excepcionales con unos valores naturales, estéticos, culturales y científicos que les otorgan personalidad ecológica y que hacen que su conservación se considere de interés general del Estado y, por ello, que su declaración se efectúe mediante una Ley de las Cortes Generales.

En consonancia con este carácter excepcional, tanto la calidad de los espacios como los resultados de su gestión se han reflejado en importantes reconocimientos internacionales. Ambos parques son reservas de la Biosfera declarados por la UNESCO, y el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es también Patrimonio de la Humanidad y goza del diploma europeo que otorga el Consejo de Europa a la calidad de la gestión.

Venimos hoy por tanto a conmemorar 100 años de historia de España, pero venimos además a celebrar muchos más años de historia natural. La naturaleza ha invertido muchos siglos aquí que ahora están a nuestro cuidado y disfrute. El Parque Nacional de Covadonga, ahora de los Picos de Europa, y el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido contienen parajes excepcionales y simbólicos, dotados de una espectacularidad y grandiosidad singulares, con un valor ecológico y cultural que es el resultado de siglos de acción geológica, de formación de paisajes, de interacción entre ecosistemas con floras y faunas singulares, y todo ello modelado por una intervención armónica y respetuosa de los habitantes ligados a sus territorios.

Estamos pues ante nuestros parques pioneros; como pioneros fueron también los científicos, conservacionistas y divulgadores que comienzan a atraer hacia estos lugares a los viajeros de la época romántica, ávidos de naturaleza salvaje, convirtiéndose en los impulsores de su reconocimiento y de las demandas para su conservación.

"...La Red de Parques Nacionales de España debe ser una prioridad para la sociedad y desde luego lo es para la Corona. Comprender su importancia, defender su integridad, mejorar su sostenibilidad y gestionarla adecuadamente debe también ser parte sustancial y característica de nuestra identidad y de nuestros valores..."

Los dos parques representan los cimientos de la Red de Parques Nacionales española que fue precursora en su tiempo y puso de relieve la importancia de la protección de la naturaleza, el reconocimiento de su valor y la obligación de gestionarla con los principios de prudencia y equilibrio, garantizando el interés general. La Red de Parques Nacionales Española contiene lo mejor de lo mejor de nuestra naturaleza y tiene presencia y reconocimiento en foros internacionales al mismo nivel que las grandes redes mundiales.

Nuestra Red, integrada por 15 parques nacionales, se ha ido formando año a año con el trabajo de excelentes profesionales que fueron capaces primero de identificar y distinguir nuestros mejores territorios para proponer su declaración como Parque Nacional, y que luego los gestionaron. Hoy aquí quiero reconocer el trabajo de los profesionales de estos parques centenarios que tanto se han entregado al noble objetivo de proteger esta fortuna para todos nosotros, para toda la humanidad, y para el bien del hábitat común que a todos nos sostiene.

Y quisiera extender este reconocimiento de una forma muy especial a los habitantes de los 168 municipios ubicados en los entornos de los parques nacionales. Ellos han sido y son los principales responsables de que estos excepcionales territorios hayan llegado hasta nosotros en un excelente estado de conservación. No es posible concebir la Red de Parques Nacionales sin entender la idiosincrasia de estas poblaciones, que debe considerarse siempre a la hora de diseñar políticas referidas a estos territorios.

España es el país más biodiverso de Europa. En él se encuentran más del 80% de las especies vegetales del territorio de la Unión Europa, y más de la mitad de sus especies de animales.

Más allá del orgullo por este increíble patrimonio, nuestros espacios naturales nos demandan cada día garantías para su protección frente a las posibles amenazas externas de las que son objeto. Debemos, en definitiva, extremar las cautelas para asegurar que las futuras generaciones puedan beneficiarse de lo que las actuales han recibido como legado.

Las amenazas para los próximos 100 años se hacen cada día más evidentes, como lucha contra los efectos del cambio climático y contra la proliferación de especies invasoras. Pero también será un gran reto la gestión del aumento de las visitas a nuestros espacios más emblemáticos para garantizar la compatibilidad entre conservación y uso público.

Señoras y señores,
El mismo espíritu pionero que guio la primera ley o la constitución de los primeros parques nacionales a comienzos del siglo XX, tiene que incentivarnos ahora en la difícil pero a la vez apasionante tarea que nos espera: proteger mejor y entre todos, nuestros ecosistemas y sus numerosísimas especies y convivir en suma, mejor con la naturaleza. De manera que debemos aprender a ser continuamente más prudentes y cuidadosos en nuestra actitud y nuestras acciones en relación a cualquier medio natural en el que nos movamos.

La Red de Parques Nacionales de España debe ser una prioridad para la sociedad y desde luego lo es para la Corona. Comprender su importancia, defender su integridad, mejorar su sostenibilidad y gestionarla adecuadamente debe también ser parte sustancial y característica de nuestra identidad y de nuestros valores.

La belleza de estos Parques Nacionales es sin duda extraordinaria. La celebración del Centenario debe ser una llamada a todos: a los ciudadanos, a las empresas, las universidades y las autoridades a involucrarse en la conservación de este acervo común. Comprometámonos todos para que las generaciones que están por venir puedan celebrar el segundo centenario y seguir asombrándose de esa extraordinaria belleza, como ahora lo hacemos nosotros, conscientes siempre del valor de los parques nacionales para nuestra sociedad, para nuestro país y para nuestro planeta.

Muchas gracias.

Torneu a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin