on Felipe ha presidido en la sede de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España el acto solemne de apertura del Curso Académico de las Reales Academias integradas en el Instituto de España, instituciones que representan la excelencia en los ámbitos de las ciencias, las artes y las humanidades y contribuyen a la conservación y difusión del conocimiento.
A su llegada, el Rey ha sido recibido por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y el presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, Luis María Cazorla Prieto. En el salón Hernández Gil ha saludado, entre otras autoridades, a la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano; a la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, y a los presidentes y directores de las Reales Academias que forman parte del Instituto de España.
A continuación, Su Majestad el Rey ha accedido al salón de actos acompañado por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, y el presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, para ocupar su lugar en la mesa presidencial y abrir la sesión académica.
El presidente de la institución anfitriona, Luis María Cazorla Prieto, ha pronunciado el discurso de bienvenida, centrado en la importancia de las Reales Academias. Seguidamente, la secretaria general de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, Ana Fernández-Tresguerres, ha dado lectura a la memoria de actividades del curso anterior de las Reales Academias.
La lección inaugural, titulada «Significado y valor de la Constitución», ha correspondido al académico Manuel Aragón, quien ha abordado el sentido y la relevancia de la Constitución. Tras esta intervención, el ministro Félix Bolaños ha dirigido unas palabras a los asistentes, antes de que Su Majestad el Rey declarara inaugurado el nuevo Curso Académico.
Al término de la sesión académica, Don Felipe ha mantenido un encuentro con los asistentes, entre los que se encontraban los presidentes y directores de las Reales Academias integradas en el Instituto de España, así como representantes de distintos ámbitos de la sociedad española.
Las Reales Academias, surgidas del espíritu de la Ilustración y amparadas por la Corona, comenzaron a constituirse en España en el siglo XVIII como centros de cultivo del saber y difusión del conocimiento. Su labor se apoya en el rigor intelectual y científico de sus miembros, así como en la estabilidad y la independencia necesarias para desarrollar sus funciones al servicio de la sociedad.
El Instituto de España reúne a las Reales Academias de ámbito nacional con el propósito de coordinar aquellas funciones que deben ejercer en común. Actualmente lo integran diez instituciones: la Real Academia Española, la Real Academia de la Historia, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, la Real Academia Nacional de Medicina de España, la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, la Real Academia Nacional de Farmacia, la Real Academia de Ingeniería y la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras.
La vinculación entre la Corona y las Reales Academias constituye una tradición de larga trayectoria, especialmente significativa en el caso de la Real Academia Española, cuya labor en la defensa y difusión de la lengua española continúa siendo una referencia en el ámbito cultural e institucional.