su llegada al Palacio de La Zarzuela, la fiscal general del Estado, Teresa Peramato fue recibida por Su Majestad el Rey en el Salón de Audiencias, donde tuvo lugar el saludo y la posterior fotografía oficial.
Seguidamente, Don Felipe y la fiscal general del Estado mantuvieron un encuentro, durante el cual Doña Teresa Peramato hizo entrega, a Su Majestad el Rey, de la Memoria Anual de la institución correspondiente a 2025.
La Memoria recoge la actividad del Ministerio Fiscal desarrollada durante el año inmediatamente anterior al de su publicación, así como la evolución de la criminalidad, la prevención del delito y las reformas convenientes para una mayor eficacia de la Justicia. Asimismo, incluye las observaciones contenidas en las memorias elevadas por los fiscales de los distintos órganos al fiscal general del Estado.
El fiscal general del Estado ostenta la jefatura superior y la representación del Ministerio Fiscal. Su nombramiento y cese corresponden al Rey, a propuesta del Gobierno, oído el Consejo General del Poder Judicial y previa valoración de su idoneidad por la comisión correspondiente del Congreso de los Diputados, interviniendo así en su designación los tres poderes del Estado.
La elección recae entre juristas españoles de reconocido prestigio y con más de quince años de ejercicio efectivo de su profesión. El Ministerio Fiscal es un órgano de relevancia constitucional integrado con autonomía funcional en el Poder Judicial, al que corresponde promover la acción de la Justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley, de oficio o a petición de los interesados, así como velar por la independencia de los tribunales y procurar ante estos la satisfacción del interés social, conforme al artículo 124.1 de la Constitución Española.
Asimismo, ejerce sus funciones de acuerdo con los principios de unidad de actuación y dependencia jerárquica y con sujeción, en todo caso, a los principios de legalidad e imparcialidad, por medio de órganos propios, conforme al artículo 124.2 de la Constitución Española.