Su Majestad el Rey pronunció el discurso de clausura de la Conferencia, en el que destacó “…recordemos que —por perfectible que sea— un mundo fundado en el derecho, abierto a la cooperación y al diálogo, siempre se acercará más que cualquier otro al objetivo de la paz, la estabilidad y el desarrollo…”, subrayando el papel de España como actor comprometido con el multilateralismo, la paz, la seguridad y la cooperación internacional, así como la importancia del Servicio Exterior del Estado como instrumento esencial para la proyección de los valores e intereses de España en un contexto internacional marcado por desafíos complejos y en constante transformación.