En el cementerio de Zallo, tras ser saludado por el Lehendakari del Gobierno Vasco, Imanol Pradales, Su Majestad el Rey recibirá el Presidente de la República Federal Alemana, Frank-Walter Steinmeier, y a Elke Bünder.
Posteriormente, recibirán el saludo de la Presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeira; la Delegada del Gobierno en la Comunidad Autónoma del País Vasco, María Soledad Garmendia; la Diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe; el alcalde de Gernika, José María Gorroño; la Presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui, el Secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro, y el alcalde de Pforzheim (ciudad hermanada con Gernika), Peter Boch; junto a las supervivientes del bombardeo Crucita Etxabe y Maria Carmen Aguirre.
Una vez que las delegaciones de Alemania y España ocupen su posición, se interpretará la pieza musical “Gernika”, de Pablo Sorozabal, por la Soiedad Coral de Bilbao y la Banda de Txistularis de Bilbao.
El Presidente de la RFA y Su Majestad el Rey escucharán los repiques (5) de la campana situada junto al templete mausoleo de las víctimas del bombardeo. Esta campana estaba en la Iglesia de San Juan de Ibarra, destruida tras el bombardeo.
Tras los repiques, dos funcionarios de la Embajada de la RFA en España depositarán una corona de flores con la bandera alemana en la escalinata del templete y, posteriormente, se guardará un minuto de silencio, con el que concluirá este acto homenaje a las víctimas del bombardeo de Gernika.
El actual cementerio de Gernika-Lumo (construido en 1891) forma parte del patrimonio memorial de la villa, especialmente vinculado a los hechos del bombardeo de Gernika del 26 de abril de 1937.
Al fondo de la explanada de entrada al cementerio se erige un mausoleo o templete dedicado a las víctimas del bombardeo de Gernika, a quienes quiere honrar y dignificar. Fue inaugurado en 1995 con motivo del 58º aniversario del bombardeo. Su construcción trató de ser un acto de reparación y de dignificación para todas las víctimas del bombardeo. Conforme a su objetivo inicial, se ha convertido en el lugar de recuerdo habitual de aquellos sucesos. En la base del frontón figura la leyenda “1937, apirilak 26” (26 de abril de 1937). La cripta contiene un sarcófago con los restos de las víctimas del bombardeo y la Guerra Civil.
El espacio memorial que se creó en torno a este mausoleo se vio reforzado con la recuperación e instalación de dos destacados complementos: una losa con el emblema de Euzko Gudarostea, creada por Chillida en los años ochenta en recuerdo de los refugiados guipuzcoanos que murieron durante la guerra en la localidad; y la instalación de la campana de la iglesia de San Juan, destruida en el bombardeo, cuyo tañido ha sido incorporado al ritual conmemorativo de cada 26 de abril.
El ataque sobre Gernika se sucedió un lunes por la tarde, día de mercado. Las campanas de la iglesia de San Juan en la plaza homónima empezaron a sonar para alertar a sus habitantes. La iglesia quedó bombardeada por completo, pero la campana se ha conservado para dar testimonio del terror vivido. Este elemento forma parte del homenaje a las víctimas del bombardeo que anualmente se conmemora en este espacio y consiste en una ofrenda floral llevada a cabo en presencia de autoridades, vecinos y vecinas y personas visitantes.
En ese mismo muro, se instaló en el año 2008 una placa metálica en la que aparecen recogidos los nombres de los más de 250 prisioneros republicanos fallecidos entre 1938 y 1940 en el Hospital Militar Penitenciario de prisioneros de Guerra de Gernika.
En junio de 2017, la Diputación Foral de Gipuzkoa impulsó la instalación de un monolito de acero que recuerda a los 82 gudaris, 72 de ellos guipuzcoanos muertos en combate y enterrados en una fosa común del cementerio.
El camposanto, el templete, las placas mortuorias y la campana eclesiástica configuran una fusión recordatoria extraordinaria. Su eficacia simbólico-comunicativa no puede completarse de mejor manera cuando cada año, en el acto conmemorativo del bombardeo, todo el espacio de memoria se activa ritualmente al tañer rítmico de la campana.