Por la tarde, se trasladaron al Monasterio de San Salvador de Leyre, lugar de especial relevancia histórica, donde descansan los restos de los primeros monarcas navarros. Don Felipe y Doña Letizia acompañados de la Princesa de Asturias y de Viana se dirigieron a la basílica para ocupar su lugar frente al Panteón Real de los primeros Reyes de Navarra, al acorde del Himno Nacional. A continuación, realizaron el tradicional homenaje a los Reyes de Navarra y al Reino de Navarra. Durante el homenaje, se procedió a la apertura de la reja del Panteón y seguidamente se colocó una corona frente al mismo. Su Alteza Real la Princesa de Asturias y de Viana se acercó a la corona donde tuvo un momento de recogimiento. Doña Leonor regresó a su lugar para la interpretación del Himno de Navarra. A continuación, Sus Majestades los Reyes y Su Alteza Real la Princesa de Asturias y de Viana accedieron a la cripta donde mantuvieron un breve encuentro con la Comunidad Benedictina. También realizaron un recorrido por el exterior del Monasterio junto al Abad y prior donde pudieron contemplar las vistas al pantano de Yesa.