Su Majestad el Rey ha asistido a la sesión presidencial “el corazón y la sociedad” del Congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología, que del 29 de agosto al 1 de septiembre ha reunido a profesionales en el campo de la cardiología con un programa de actividades donde se han debatido y compartido las novedades y avances en este sector.
Don Felipe ha asistido a la sesión especial del Congreso ESC titulada “el corazón y la sociedad” acompañado por la ministra de Sanidad, Mónica García; el presidente de la Sociedad Europea de Cardiología, Thomas Lüscher; el presidente de la Federación Mundial del Corazón, Jagat Narula; y el director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III, Valentín Fuster, entre otras personalidades de la sanidad.
Durante la sesión, Su Majestad el Rey ha pronunciado unas palabras en inglés, en las que ha destacado que “a lo largo de esos últimos días nos habéis dado un valioso ejemplo de diálogo. Porque la salud cardiovascular –como nos recuerda en tema que habéis escogido para el congreso de este año- es un desafío global, y porque el conocimiento, cuando se pone al servicio del progreso, no debería conocer fronteras”.
Finalizado el acto institucional, Don Felipe ha recorrido los pabellones, donde ha visitado los expositores de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), de la Federación Mundial del Corazón (WHF), de la Sociedad Española de Cardiología, el de la industria farmacéutica, diagnóstico clínico y equipos médicos, y por último el de los jóvenes investigadores.
Tras la vista, el Rey ha mantenido un encuentro con los líderes cardiólogos: la directora del Instituto Nacional del Corazón y de los Pulmones y profesora de Medicina Cardiovascular de la Fundación Británica del Corazón, que fue la primera mujer en ocupar la presidencia de la ESC, Barbara Casadei; la profesora titular de Medicina del Monte Sinaí, Roxanna Mehran; el cardiólogo alemán retirado, que en 1984 que realizó el primer stent coronario, Ulrich Sigwart; el jefe del departamento de Estimulación Cardíaca y Electrofisiología del Hospital de Cardiología Haut-Lévèque-Burdeos, que realizó la primera ablación de fibrilación auricular, Michel Haïssaguerre; el joven cardiólogo, Fielder Camm; la fisióloga experta en investigaciones cardiovasculares y ex miembro de la Junta Directiva de la ESC, Lina Badimon; la ex miembro de la Junta Directiva de la ESC, que en 2025 recibió el premio Valentín Fuster a la Innovación en Ciencia del American College of Cardiology, Silvia Priori; y el Premio Princesa de Girona Investigación 2010 (ex aequo), Borja Ibáñez.
En 2019 Su Majestad el Rey recibió la Medalla de Oro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), como agradecimiento por los apoyos mostrados en los actos conmemorativos de su 75º aniversario, Así como también la recibió Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, con motivo de la celebración de su 50º aniversario.
Este congreso junto con el Congreso Mundial de Cardiología, ha celebrado los 75 años de la European Society of Cardiology (ESC). Ambos, con la World Heart Federation (WHF), Federación Mundial del Corazón, ha reunido a la comunidad cardiológica de todas partes del mundo, que se ha unido para compartir conocimientos, innovación y experiencias, y reducir la carga de enfermedades cardiovasculares.
El congreso se ha centrado en la salud global explorando la cardiología sin fronteras destacando el papel cambiante de las enfermedades cardiovasculares dentro del panorama más amplio de la salud global. También se ha puesto el foco en las amenazas emergentes y las oportunidades novedosas, abordando las disparidades en materia de salud a la vez que se analizan nuevos tratamientos y los distintos entornos de atención sanitaria en todo el mundo.
Los asistentes han podido analizar y descubrir la ciencia que cambia la práctica, la tecnología de vanguardia y las innovaciones, y que tendrán un impacto directo en la práctica diaria y sus conocimientos. Se han dado cita en un mismo espacio numerosos expertos en cardiología con el objetivo de intercambiar conocimientos y colaborar a través de fronteras geográficas, culturales y especializadas.