Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias y de Girona en el III encuentro de directivos de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE)

Girona, 30 de noviembre de 2010


Buenos días a todos.

En primer lugar quería deciros que verdaderamente me alegro de tener esta oportunidad de encontrarme una vez más con todos vosotros. En los últimos años he tenido la suerte de asistir a varios Congresos de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE); siempre una referencia importante para valorar como estamos y a donde vamos -o queremos ir- en el ámbito empresarial y profesional; y una institución fundamental para el desarrollo de la alta dirección en España.

Sabéis de mi interés en vuestras reflexiones y debates porque lo conocéis y os lo he mostrado desde hace casi una década, cuando recibí vuestra invitación a participar en el primer Congreso Internacional de CEDE en Madrid.

Por tanto, gracias por vuestra invitación para participar y gracias a Girona por acoger este acto. Como habréis comprobado, los gerundenses -especialmente los que nos acompañan- nos ofrecen a todos su calido recibimiento y nos muestran su orgullo de servir como anfitriones de este encuentro. Además, es una buena oportunidad de resaltar la contribución al fomento del espíritu emprendedor que caracteriza a esta tierra tan querida.

En esta ocasión siento además una especial satisfacción porque este Encuentro de Directivos es el resultado de una reciente cooperación y de búsqueda de sinergias entre la Confederación y la Fundación Príncipe de Girona creada, como bien sabéis, hace algo más de año y medio con el empuje de muchas personas, instituciones y empresas de Girona y de toda España.

Si uno de los objetivos principales de la Fundación es promover la formación de nuestros jóvenes como capital humano fundamental para el porvenir de todos, CEDE -como plataforma que congrega a docenas de entidades y miles de directivos- aporta la experiencia, el conocimiento acumulado y la sólida veteranía de quienes ya han transitado con éxito por el camino del esfuerzo y la superación. Personas que han alcanzado las responsabilidades más altas de dirección en sus organizaciones respectivas.

El mundo de la alta dirección tiene la voluntad y la capacidad de contribuir a que la juventud emprendedora de hoy aporte a nuestro país los mejores directivos y ejecutivos del mañana. Debemos articular y poner en marcha esa correa de transmisión que ayude a que nuestros jóvenes alcancen las cotas más altas como directivos eficientes, dotados de visión de futuro y comprometidos con la continua mejora de nuestras empresas en un mundo tan abierto, complejo y competitivo.

Señoras y Señores,

Estoy seguro de que esta jornada va a dar muy buenos frutos. El fomento de actitudes y aptitudes que promueven el mejor desarrollo de la actividad directiva y ejecutiva tiene, por sí mismo, un impacto muy positivo en el fortalecimiento de nuestras empresas, de nuestra economía y del bienestar de nuestra sociedad.

Este Encuentro reviste además una singular importancia, tanto por lo acertado y relevante de su temática, como por el alto nivel de sus ponentes y asistentes, procedentes del mundo de la empresa, la banca, la Universidad, la comunicación, la política y la Administración. Gracias a todos los participantes por compartir, -con vocación de servicio-, su conocimiento, experiencia, perspectivas y puntos de vista.

"Dirigir y abrirse al mundo" -el título de este Encuentro- sintetiza muy certeramente el papel fundamental de la internacionalización como eje estratégico para la actividad empresarial de nuestro tiempo. Los empresarios y directivos habéis entendido, como bien ha quedado expuesto en vuestra presentación, que el mercado exterior representa una oportunidad evidente e ineludible para el crecimiento, la diversificación y la competitividad de nuestras compañías.

Además, la internacionalización está abierta a los diferentes sectores de actividad y a las empresas de todos los tamaños gracias, entre otros factores, a la creciente capacitación tecnológica e innovadora de nuestras compañías.

La internacionalización de nuestra economía no es pues y únicamente una necesidad derivada del mundo complejo y globalizado de nuestro tiempo, sino una realidad que nuestras empresas han sabido acometer gracias a su buen hacer y pragmatismo. Esta apuesta de nuestro empresariado, de nuestro tejido productivo, demuestra claramente su visión, madurez y coraje. Ahora es preciso ir más allá en los procesos de implantación comercial y de participación en alianzas productivas o en empresas conjuntas.

Sobre todo esto vais a debatir -en realidad habéis comenzado a hacerlo esta mañana, y seguiréis haciéndolo durante el resto de la tarde- y para ello os habéis preguntado primero cómo será el mundo desde una amplia perspectiva geopolítica y económica dentro de diez años, teniendo en cuenta la Estrategia EU 2020 como horizonte de referencia.

También habéis dialogado y os habéis interrogado sobre las claves precisas para internacionalizar nuestras firmas y, esta tarde, abordaréis las previsibles y las deseables características del futuro directivo del año 2020, contando con la experiencia y pericia de los emprendedores más veteranos, y con la preparación e ilusión de los más jóvenes.

Estoy seguro de que las conclusiones de este día intenso de trabajo van a ser muy útiles para todos, especialmente en esta época de crisis en la que debemos redoblar esfuerzos para recobrar cuanto antes el crecimiento y volver a generar empleo.

Señoras y Señores,

El pasado mes de julio se celebró en este mismo Auditorio el Forum Impulsa, organizado por la Fundación Príncipe de Girona, que entre otros fines busca encontrar las mejores prácticas para crear, promover e incentivar, marcos, ejemplos y actitudes favorables a la iniciativa de la juventud.

Pues este Encuentro de CEDE representa una excelente práctica concreta, a partir de la voluntad de cooperación entre instituciones para impulsar la iniciativa de los jóvenes mirando al futuro de forma realista.

Mirar hacia el futuro, más allá de nuestros espacios cotidianos -como lo persigue este Encuentro- para afrontar mejor los retos de la globalización y las complejas transformaciones que vive el mundo, es también una de las pautas de actuación que ha inspirado la creación de la Fundación Príncipe de Girona.

Y termino reiterando mi satisfacción por la celebración de este Encuentro y mi alegría porque haya permitido la colaboración eficaz entre CEDE y la Fundación. Gracias y enhorabuena por este esfuerzo para promover la dirección más eficiente de nuestras empresas en su apertura -creciente e ineludible- al mundo contribuyen a la prosperidad y bienestar del conjunto de nuestros ciudadanos.

Muchas gracias.

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