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Palabras de Su Majestad el Rey con motivo de la firma del Protocolo de colaboración COTEC entre España, Italia y Portugal.

Lisboa, 30.04.2003

S

enhor Presidente da República,Senhores Ministros,Excelentíssimas Autoridades,Senhoras e Senhores,

Sinto-me especialmente feliz por estar de novo nesta tão querida cidade de Lisboa, aceitando o amável convite do Senhor Presidente da República Portuguesa para assistir ao lançamento de um novo quadro de cooperação empresarial entre Portugal, a Itália e a Espanha.

Três grandes nações sem as quais não poderia entender-se a essência e vocação universal da Europa a que pertencemos, e que têm encontrado no projecto da integração europeia a via para uma cooperação mais intensa.

Assina-se hoje na capital portuguesa um Protocolo de Cooperação entre entidades essencialmente empresariais dos nossos três países que partilham nome, filosofia e uma finalidade claramente ligada ao progresso comum: contribuir para o desenvolvimento dos nossos respectivos países mediante a promoção do investimento tecnológico.

Un objetivo que ha sido precisamente alentado en los últimos años por la Unión Europea desde tierras portuguesas. Me refiero al papel impulsor que en este ámbito asumió el llamado "Proceso de Lisboa" adoptado por el Consejo Europeo celebrado en esta capital en marzo de 2000.

El documento que hoy se firma persigue el mejor aprovechamiento de las posibilidades de cooperación empresarial en el plano tecnológico que el marco de la Unión Europea ofrece a tres países del sur de Europa que coinciden en tantos rasgos culturales e históricos, y un mismo afán por acrecentar el peso de la innovación como la apuesta más adecuada para fomentar su desarrollo.

Felicito muy sinceramente a los promotores de esta iniciativa y les animo a trabajar en la seguridad de que su esfuerzo constituye una valiosa aportación a la prosperidad de nuestros países y de cada una de nuestras sociedades.

La experiencia española de Cotec, que he podido seguir muy de cerca durante sus más de diez años de vida, es un ejemplo de la gran labor que pueden llevar a cabo las empresas al asumir sus responsabilidades para fortalecer la modernización material, social y cultural de nuestras sociedades, promoviendo así el dinamismo del conjunto de la economía.

Son evidentes los beneficios que genera una sociedad cuando respalda, y da fuerza y estabilidad, a iniciativas y proyectos como éste, rompiendo inercias del pasado, y avanzando en busca de caminos nuevos, dentro de un horizonte común de solidaridad y de bienestar.

Con su continuo esfuerzo, Cotec se ha convertido en una institución que se ha ido acreditando año tras año por el valor de sus aportaciones, análisis y propuestas. Un proceso al que se han incorporado, con verdadero interés y amplitud de miras, cada vez más personas e instituciones públicas y privadas españolas.

Hoy comienza una nueva etapa, que contemplo con optimismo, porque estoy convencido de que este espíritu se amplía y fortalece con la puesta en común de experiencias de tres países, que conjugan sus esfuerzos para incorporarse plenamente a la sociedad del conocimiento. Y lo hacen dentro del mismo marco europeo y desde situaciones que presentan similitudes, y también diferencias, que, sin duda, enriquecerán la visión común del futuro de la innovación tecnológica europea.

La sociedad del conocimiento, que la Unión Europea desea alentar como modelo de desarrollo, está transformando nuestras vida y ofrece posibilidades de futuro de gran trascendencia.

Coincidencias culturales e históricas entre los tres países

La innovación y el desarrollo tecnológico constituyen su pieza clave, porque a través de ellos se manifiesta el valor económico del conocimiento. Por esta razón debemos de tener muy presente que sólo las sociedades sensibles a las demandas de la innovación tecnológica, y a su valor social y cultural, serán verdaderamente capaces de asegurar un mejor futuro para sus miembros.

Las sociedades sensibles a las demandas de la innovación tecnológica asegurarán mejor futuro para sus miembros

Para conseguirlo, la innovación y la creatividad pueden y deben traducirse en empleo estable y de calidad; y pueden y deben suponer una mayor y mejor incorporación de los jóvenes en un proyecto común y compartido, que contribuya a sacar de ellos lo mejor de sí mismos en un plano colectivo.

En ese contexto, la empresa juega un papel relevante como institución dinamizadora de la sociedad y protagonista de la innovación, y debe asumir el compromiso de favorecerla, no sólo en su país sino también en el área de integración al que pertenecen.

Ese es precisamente el principal objetivo del Protocolo de Colaboración en el plano europeo que hoy se rubrica y que parte de una concepción de la empresa como responsable de asimilar y distribuir el conocimiento científico y humanístico para transformarlo en beneficios sociales.

Estoy seguro que con este acto abrimos formalmente una nueva vía de cooperación entre los tejidos productivos de España, Italia y Portugal, en un terreno que hasta ahora han tenido que recorrer de forma independiente.

Gracias a la definición conjunta de nuestras necesidades tecnológicas podremos contribuir más eficazmente a la construcción de la sociedad europea del conocimiento, partiendo de la pluralidad que siempre caracterizó este viejo continente, y que hoy se enriquece con la impronta de los países del sur de Europa, que fueron históricamente pioneros en el uso del conocimiento.

Incorporación de los jóvenes al proyecto común

La sociedad española y sus instituciones son cada vez más conscientes de la importancia que reviste avanzar con pie firme en el desarrollo de una cultura de la innovación, y apuestan por reforzar y articular el sistema de ciencia-tecnología-empresa a través de medidas concretas, favoreciendo el impulso y el reconocimiento social de la innovación como fuente de competitividad.

Por ello, animo a las sociedades italiana, portuguesa y española, aquí representadas, y a sus Gobiernos, a unir sus energías en un esfuerzo conjunto y continuado, para que podamos incorporar a nuestra vida cotidiana, y al horizonte de todos nuestros conciudadanos, las ventajas que este acto materializa y promete.

De nuevo mi felicitación y mejores deseos de éxito a todos.

Muito obrigado.Muchas gracias.

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