Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Activitats i agenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey al Ayuntamiento de Murcia y a los murcianos.

Murcia, 05.03.1980

G

racias, muchas gracias por vuestro recibimiento y por las palabras con que vuestro Alcalde nos saluda, expresando en ellas la lealtad y patriotismo de este noble pueblo.

Muchos gratos recuerdos tiene para mí Murcia que guardo con especial cariño. Fueron años de juventud y aprendizaje por los caminos del aire con la lección que supone la perspectiva que nos enseña a mirar las cosas desde arriba.

Cuando hoy volaba de nuevo este luminoso cielo, revivía muchas emociones al tiempo que mis ojos reconocían familiarmente este paisaje tan humanizado, donde todas las cosas parecen hechas a la medida del hombre. Me maravillaba una vez más ante el delicado dibujo que trenzan los bancales y huertos de la vega, tan llenos de verdor y de esperanza.

Tenéis ya estos días, en el azahar de las ramas, la flor que anuncia el fruto de tantas noches y días de vela y desvelo.

Pero no todo el camino es de rosas, por mucho que éstas abunden en las sendas. Lo que hoy es Murcia, lo que esperamos sea mañana, no puede explicarse sin vuestro temple, que hace fructificar la tierra, arrancando a la naturaleza, tantas veces cruel, lo que sin el tesón murciano no pasaría de ser un puro sueño. He venido con el deseo de conocer mejor y más de cerca, los problemas que os preocupan, las ilusiones que os animan y los proyectos que permitan abrir nuevos horizontes.

Vuestro Alcalde, que por algo es doctor, ha hecho un claro diagnóstico. Dice muy bien cuando afirma que nuestra estancia no tiene fines protocolarios, que constituye un trabajo y no un divertimento. Espero con esta visita saber más de Murcia y tened por seguro que alentaré con la mejor voluntad vuestros legítimos afanes, oiré y estudiaré vuestros problemas para interesar de las Instituciones competentes la solución que en justicia proceda de todos y cada uno de ellos, intercediendo, dentro de la misión que la Constitución señala a la Corona, en favor de este noble pueblo de Murcia.

Pero ya sabéis que nada se regala. Es con vuestro decidido esfuerzo, rica imaginación y comprobada perseverancia, como tendréis que ir conquistando las metas de progreso y felicidad.

En la suma del trabajo y de la voluntad, estará la ganancia de todos. En la libre aceptación de vuestras responsabilidades, la mejor garantía del futuro ansiado.

A eso os animo, a la empresa colectiva de hacer de Murcia una región aún más próspera que enriquezca la unidad de España con su lozano acento personal y sus vivos valores de lealtad y nobleza.

Siempre llena de afán, como canta vuestro himno, Murcia es la espléndida huerta de España. Es ambicioso el lema que propone a Murcia como huerta de Europa. Que la Virgen de la Fuensanta que está ahí, en el monte, bendiga vuestros afanes y sea más feliz el mañana de todos vuestros hijos. En esa esperanza y con esa ilusión, quiero terminar diciendo ¡Viva Murcia! ¡Viva España!

Tornar a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+