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Palabras de Su Majestad el Rey a la comunidad científica al entregar los Premios de Investigación

Madrid, 17.07.1984

M

e cabe la satisfacción, una vez más, de entregar los premios anuales a la investigación científica, cuyos destinatarios, como en anteriores ocasiones, han realizado valiosas aportaciones en sus respectivos campos de trabajo.

Constituyen cinco merecidos galardones a quienes, con vocación y tenacidad, sirven a la cultura profunda del progreso, de la que nos beneficiamos todos.

La importancia de la investigación científica va adquiriendo cada día mayor reconocimiento no sólo de los grandes estamentos institucionales sino de la sociedad en general.No se trata sólo de reconocer trabajos aislados y distinguidos, esfuerzos personales ejemplares que se repiten e insisten en sus objetivos en nombre de la humanidad, sino de valorar una dedicación moderna, disciplinada, coordinada en la tarea de equipos y especialidades.

Sois, ahora mismo, los representantes de un ejército abnegado, plural y complejo que con las máximas armas de la paz, como son el estudio y el pensamiento aplicados, nos conduce a un mundo mejor.

La responsabilidad, pues, de la sociedad ante vuestra tarea -entre cuyos objetivos figura el de racionalizar los recursos de la naturaleza- es muy grande. Porque el saber científico es parte inseparable y fundamental de los pueblos y garantiza la supervivencia de hombres y naciones.

Por eso he recogido con pesar, en numerosas ocasiones, la queja, ya tradicional en España, por la indiferencia ante el trabajo científico de sus hombres ilustres, la pobreza de medios destinados a él y el abandono y el olvido a que a veces fueron sometidos grandes investigadores que, como vosotros, dieron ejemplo de generosidad, exigencia y valor ciudadano.

Es hora ya de que nuestra sociedad adquiera conciencia del servicio impagable que prestáis. Que lo reconozca y estimule. Que os acompañe, con su solidaridad, ante el reto arriesgado y brillante que los científicos españoles asumís con plenitud y vitalidad. Ese reto es el de profundizar y ampliar nuestros saberes y técnicas para modificar la situación históricamente injusta en que se mueve el mundo.

Hemos de procurar por todos los medios que no se rompa la continuidad necesaria entre maestros y discípulos, entre escuelas, entidades y frentes de investigación.Hacéis el mejor camino. El camino de todos. A todos nos servís. Todos sentimos en la profundidad del corazón y en nuestras mentes el valor, la importancia histórica y el amor de vuestra tarea.

La confianza que la sociedad española ha depositado en vosotros, se ve hoy plenamente justificada. En su nombre quiero daros mi más sincera enhorabuena.Porque estos premios representan, en definitiva, el reconocimiento moral que vuestro trabajo y su especial naturaleza se merecen.Al honraros, nos honramos.

Muchas gracias.

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