Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Activitats i agenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey a los Diputados y Senadores de las Cortes Constituyentes 1977-1978

Madrid, 05.11.1983

S

eñor Presidente del Congreso de los Diputados, señor Presidente del Senado, señor Presidente y señores Ministros del Gobierno, señores diputados y senadores de las Cortes Constituyentes, representa para mí una gran satisfacción unirme a este homenaje que, con motivo del V Aniversario de la Constitución, tributan las Cortes Generales a los parlamentarios que la elaboraron.

Conmemorar el aniversario de la Constitución de 1978 debe ser motivo de júbilo para todos los españoles, que con ella sellaron su firme voluntad y compromiso de concordia nacional estableciendo los cimientos de una convivencia en paz y libertad. Pero es también una buena ocasión para reflexionar sobre el camino recorrido y sobre las tareas y dificultades que se abren ante el futuro.

La Constitución impulsó la transformación del ordenamiento jurídico y de la propia sociedad española, y ciertamente, hoy podemos contemplar con satisfacción cómo se han hecho realidad muchos proyectos de aquellas Cortes constituyentes.

La nación cuenta hoy con un marco jurídico de libertades para todos los ciudadanos y con un sistema representativo firmemente asentado. Las peculiaridades y el deseo de autonomía de los pueblos de España, que contribuyen a fortalecer y enriquecer su unidad, se han visto plasmados en los estatutos de autonomía, que han abierto nuevas esperanzas de convivencia y solidaridad. La organización de las instituciones del Estado se halla, en fin, prácticamente culminada.

Pero la Constitución española representa un ambicioso proyecto de convivencia cuya plena realización sigue siendo un reto para los poderes públicos y para todos los españoles, que deben encontrar orientación en ese horizonte de valores que son la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político, y que se propugnan desde el mismo pórtico de la ley fundamental.

El pueblo español os confió una difícil tarea y vosotros supisteis interpretar sus aspiraciones de paz y de concordia que alejasen para siempre las causas de nuestros enfrentamientos históricos.

La razón de estar hoy aquí, celebrando este nuevo aniversario de una joven Constitución que debe seguir siendo motor de nuestro futuro, es que nos sentimos orgullosos de vuestra labor y queremos renovar una vez más el compromiso de convivencia en libertad que representa la Constitución de 1978.

Por eso hoy quiero dirigiros palabras de felicitación y de agradecimiento, pero también alentaros, especialmente a vosotros que disteis vida a ese esperanzador proyecto de vida en común, para que cada uno desde su puesto, persevere en la consecución de los valores e ideales que encarna nuestra Constitución.

Puedo aseguraros que no os faltará el apoyo de la Corona en la noble tarea de hacer de España una nación más libre, justa y solidaria, según tuve ocasión de decir en este mismo hemiciclo ante el Pleno de las Cortes Generales en mayo del año 1979. «Como Rey de España me he sentido siempre el primer español a la hora de cumplir los deberes que me corresponden y, de manera muy especial, el de guardar y hacer guardar la Constitución. Me siento, por tanto, totalmente identificado con los objetivos de progreso que configuran la existencia de un Estado social y democrático de derecho.»

Por eso quiero también ser hoy el primero en celebrar este aniversario y en expresaros mis felicitaciones.

Tornar a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+