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Palabras de Su Majestad el Rey al Primer Ministro de Canadá Pierre Trudeau

Canadá(Ottawa), 13.03.1984

S

eñor Primer Ministro, le agradezco muy sinceramente las palabras tan efusivas y cordiales que me ha dirigido. Por mi parte quisiera, en primer lugar, reiterar el sentimiento de profunda gratitud y satisfacción que experimentamos al encontrarnos en esta capital de Canadá, ciudad llena de apacible y señorial encanto, y centro vital de este gran país.

También quiero expresarle mi aprecio por este encuentro, que nos ha dado ocasión para volver a conversar sobre temas importantes, a los que conviene prestar una atención continua, y a los que usted contribuye de forma esforzada y generosa. Su experiencia al frente de los destinos de Canadá, en un período fértil en progreso material, en maduración política y en prestigio internacional, se ha enriquecido con la iniciativa que ha tomado usted y prosigue su gobierno en favor de la paz, pues, independientemente de sus consecuencias inmediatas, quedará como un ejemplo de diplomacia que mantiene viva esa dinámica de diálogo tan necesario en el mundo actual.

Hace usted honor así, señor Primer Ministro, a la particular responsabilidad que incumbe a este país en la ordenación del mundo internacional de hoy y también a su política exterior de moderación y entendimiento entre los pueblos. Política tradicionalmente seguida por Canadá, que conocen y aprecian los países de diversas áreas geográficas.

Yo confío en que Canadá seguirá sin desmayo prestando sus mejores esfuerzos en favor de la paz y de una convivencia internacional armoniosa.

También tengo la esperanza de que las relaciones bilaterales entre Canadá y España continúen desarrollándose con intensidad creciente, que los intercambios comerciales y culturales vayan adquiriendo un dinamismo cada vez mayor, y que españoles y canadienses se sientan más hermanados y más próximos en sus aspiraciones y en sus ideales.

No quisiera terminar estas palabras sin desear la mayor ventura personal a un hombre que, como usted señor Primer Ministro, ha dedicado tantos años de su vida a servir a un pueblo que en repetidas ocasiones le ha mostrado su confianza.

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