Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Activitats i agenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey al Presidente de Guatemala Vinicio Cerezo y al pueblo guatemalteco

Madrid, 01.10.1986

S

eñor Presidente, la Reina y yo sentimos una particular alegría al recibir en esta Casa al Presidente Constitucional de la República de Guatemala, a quien el pueblo de su país confirió la más alta magistratura el pasado mes de diciembre. Desde el imborrable recuerdo de nuestra visita a vuestro país, hace poco más de nueve años, os damos la bienvenida a España.

Representáis, señor Presidente, a la Guatemala de hoy, ante la que se ofrece un esperanzador horizonte porque la voluntad de un pueblo que quiere la convivencia en la libertad allana los obstáculos que puedan surgir en el diario quehacer.

Restablecidas las relaciones diplomáticas entre nuestras dos naciones tras la superación honorable de los trágicos acontecimientos de enero de 1980, se nos abre hoy un futuro prometedor.

Por él hemos de marchar juntos, como corresponde a dos naciones hermanas a las que, en cuanto miembros de una comunidad más amplia, unen vínculos históricos que superan contingencias temporales.

Seguimos puntualmente los pasos dados en vuestro país hacia la libertad y la democracia en estos últimos tiempos, desde la aprobación de una Constitución que crea un marco jurídico de convivencia y que permite la construcción de una sociedad más libre y más justa.

Sabemos de vuestros esfuerzos, señor Presidente, por alcanzar para vuestro país más altas metas de progreso y pluralismo. Somos conscientes de vuestros anhelos por poner fin a la violencia, por construir un auténtico Estado de derecho, por lograr una verdadera paz social, por crear un clima de respeto a los derechos humanos y por afianzar la paz, la justicia y la libertad, pilares imprescindibles de todo sistema democrático.

Al mismo tiempo, tampoco ignoramos los obstáculos que vuestro gobierno encuentra para consolidar sus deseos y aspiraciones en una sociedad en la que se agitan antiguas reivindicaciones y se entrecruzan esperanzas y optimismo con viejas injusticias.

España, que ha reconstruido paso a paso un sistema de convivencia, sabe de las dificultades que entraña la recuperación de unas instituciones democráticas.

La valentía y la tenacidad mostradas en vuestra ya larga andadura política, así como las cualidades que habéis demostrado en el desempeño de vuestro mandato, son, señor Presidente, garantía de que sabréis devolver a vuestro país las cotas de convivencia democrática y de bienestar social que el pueblo guatemalteco legítimamente reclama.

Nada de lo que ocurre en Centroamérica nos puede ser ajeno. España comparte vuestras diarias preocupaciones y se alegra de vuestro renacer a la democracia.

La crisis económica, que a todos nos azota en una u otra medida, adquiere en Centroamérica perfiles especialmente graves, que dejan sentir sus consecuencias en el orden social y político. Esta situación, como hace unos días expresé ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, requiere esfuerzos conjuntos y solidarios, pues sólo así podrá superarse.

En esa dirección trabaja ya España en los diversos foros internacionales, y con mayor dedicación aún en su nueva posición como miembro pleno de la Comunidad Económica Europea, en la que siempre seremos valedores de las legítimas aspiraciones de los países iberoamericanos.

Compartimos vuestra defensa del diálogo y de la negociación como única solución apropiada para los conflictos, excluyendo el recurso a la fuerza.

España ha reiterado de forma inequívoca la necesidad de una política internacional basada en los principios de la independencia, soberanía y no intervención en los asuntos internos de otras naciones.

En esta línea, hacemos votos por el éxito de los esfuerzos que habéis emprendido para lograr nuevos impulsos integradores que persiguen la potenciación del Mercado Común Centroamericano.

España saluda vuestra política de neutralidad activa en el conflicto centroamericano, así como su valiosa aportación a la paz entre naciones hermanas. España valora ampliamente vuestros esfuerzos por superar la incomprensión y la dependencia, vuestro apoyo a la acción mediadora del Grupo de Contadora, así como vuestra iniciativa de institucionalizar un marco de diálogo permanente entre todos los presidentes de los países centroamericanos y de crear un Parlamento regional que sirva de cauce político para la libre discusión de los problemas de la zona.

Nuestro país está decidido a apoyar vuestros esfuerzos por consolidar el proceso democrático emprendido. Ponemos a vuestra disposición las experiencias de nuestro desarrollo. Tenemos la firme voluntad de mantener y estrechar con el gobierno y el pueblo de Guatemala unas intensas relaciones en los campos político, económico, cultural y técnico, tanto en provecho mutuo como en beneficio de la comunidad iberoamericana de naciones a la que ambos pertenecemos.

El encuentro del viejo y el nuevo mundo y la fusión resultante de razas y culturas, fueron especialmente fecundos en territorio guatemalteco, corazón de una de las más importantes civilizaciones precolombinas.

Aquel proceso histórico, iniciado en 1492 y continuado a lo largo de casi cinco siglos, mantiene toda su vigencia.

En 1992, cuando conmemoremos el V Centenario de aquel encuentro junto a una veintena de naciones independientes, libres y soberanas, la comunidad iberoamericana hará valer su peso y oír su voz en el concierto internacional, mostrando su voluntad de afirmarse sobre la base de los valores de justicia, paz, libertad y solidaridad.

Vuestra visita viene a sellar el reencuentro entre España y Guatemala.

Estoy convencido de que, en esta nueva etapa, nuestras dos naciones van a lograr una fructífera cooperación en todos los ámbitos y van a establecer unos canales de entendimiento que nos permitan intensificar nuestras relaciones, profundizando en el legado cultural e histórico común y compartiendo un presente y un futuro en democracia.

Quiero desearos, señor Presidente, el mayor de los éxitos en vuestra gira por diversos países europeos, que habéis iniciado en España. Y reiteraros nuestra fe y nuestra confianza en vuestros esfuerzos para que Guatemala encuentre definitivamente la paz social, consolide el Estado de derecho y alcance la prosperidad que se merece.

Con este espíritu levanto mi copa y brindo por vuestra felicidad personal, por la de la señora de Cerezo y por todo el pueblo guatemalteco.

Tornar a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+