Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Activitats i agenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey en la sede de la Junta de las Bardenas Reales de Navarra

Tudela, 25.05.2005

A

ntes de iniciar mis palabras, quiero expresar mi más rotunda condena ante el cobarde atentado terrorista que ha tenido lugar esta mañana en Madrid.

La Reina y yo queremos hacer llegar nuestro afecto a los heridos, esperando su pronta recuperación.

La Reina y yo sentimos una gran alegría y satisfacción al estar de nuevo en Navarra y comprobar, una vez más, su notable vitalidad e impulso innovador. Una vitalidad y un impulso que esta Comunidad dedica con empeño, tanto a la puesta en valor de sus profundas raíces históricas y culturales, como a la consecución de más altas cotas de progreso y bienestar.

En esta interesante jornada estamos conociendo aspectos muy distintos de la Comunidad Foral, que confluyen en una misma realidad y aciertan a explicar la recia personalidad y el envidiable dinamismo de Navarra.

Quiero, ante todo, agradecer a la Junta de las Bardenas Reales su invitación con motivo de la conmemoración del Tercer Centenario de la Real Cédula del Rey Felipe V, que igualó los derechos de las veintidós entidades congozantes del territorio, y facilitó su administración ejemplar. Nos permite compartir esta celebración con los representantes de todas las entidades y afianzar las históricas relaciones que, desde hace tantos años, existen entre la Corona y las Bardenas.

La tenacidad de los hombres y mujeres de Navarra, y su espíritu de sacrificio, han permitido superar las dificultades extremas que este espacio ofrecía. Y así, generación tras generación, se ha logrado que las Bardenas Reales sean un lugar apto para el pastoreo y, más recientemente, para la agricultura. También han permitido preservar sus valores naturales de excepción, hasta convertir este territorio en uno de los espacios naturales más singulares de Europa y merecer la Declaración de Reserva Mundial de la Biosfera por parte de la UNESCO.

Hoy podemos afirmar que las Bardenas constituyen un tesoro que Navarra ha sabido guardar a lo largo de su historia milenaria y que refleja la personalidad colectiva y el carácter de las gentes de esta tierra. Los ejemplares guardianes de este territorio han sido las entidades representadas en esta Junta: los diecinueve Ayuntamientos de la Ribera, los Valles Pirenaicos de Roncal y Salazar, y el Monasterio de la Oliva.

Los intereses de tan distintas entidades han sabido someterse a un proyecto compartido consiguiendo importantes logros en el aprovechamiento de estas tierras, todo ello en beneficio de los vecinos de una amplia zona de Navarra.

Esta venturosa realidad se enfrenta al desafío, asumido decidida y responsablemente por esta Comunidad, de impulsar y divulgar los grandes valores ecológicos del excepcional Parque Natural que encierra.

Como representantes legítimos de las veintidós entidades congozantes, os aliento a seguir preservando este enclave singular, a acrecentar su patrimonio y a hacer todo lo posible para compartir con los ciudadanos del resto de Navarra y de España, con los amantes de la naturaleza de todo el mundo, los valiosos tesoros que la Bardena contiene.

En el mundo actual crece el valor que nuestra sociedad otorga a la riqueza natural de la Tierra que habitamos. Navarra se encuentra en la vanguardia de este designio. Y hoy ha dado un paso más que así lo confirma. Me refiero al Centro Nacional de Energías Renovables, que acabamos de inaugurar esta mañana.

En Navarra, se ha sabido ver la importancia estratégica, desde el punto de vista económico y social, de la generación de las energías limpias. Día a día, con paso firme y decidido, esta Comunidad ha avanzado por ese camino, capaz de asegurar el futuro mejor al que aspiramos.

Antes de concluir, quiero reiteraros nuestra alegría por encontrarnos en la muy noble y muy leal ciudad de Tudela, y expresaros nuestra felicitación más cordial y afectuosa.

Una vez más, hemos podido constatar que Navarra representa una sociedad próspera, cargada de anhelos e iniciativas de futuro, que al mismo tiempo continua cultivando y preservando con orgullo lo mejor de su pasado. Bien sabéis que compartimos con ilusión vuestras realidades, preocupaciones y proyectos.

La Corona desea renovar su apoyo y aliento a esta querida Comunidad Foral, pieza singular del conjunto de España, que contribuye con su impulso innovador, generoso y solidario a conseguir una España cada vez mejor para todos.

Muchas gracias.

Tornar a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+