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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en el acto central del Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Vitoria, 09.05.2012

Nos alegra de verdad a la Princesa y a mí participar, por primera vez, en los actos del Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Estando aquí con todos vosotros en Vitoria, ciudad siempre acogedora, compartimos más de cerca el sentimiento profundo de solidaridad que esta organización veterana transmite a través de sus casi cien millones de voluntarios en todo el mundo. Esta cita nos hace a todos tener bien presente la importancia del trabajo humanitario, clave para transformar las circunstancias y condiciones difíciles de vida de muchas personas en muchos países de todos los continentes.

Hoy es un día para reconocer y agradecer; para apoyar e impulsar; y para valorar o estar orgullosos de la impagable, necesaria y admirable labor que realiza Cruz Roja en -y desde- España, donde tiene una implantación muy amplia y profunda que también hoy quiero resaltar. No es casual que así sea, dado el carácter solidario que demuestra el pueblo español. Una cualidad de las personas de nuestro país que merece subrayarse pues coloca a nuestra sociedad entre las más generosas de la comunidad internacional. Cooperantes y voluntarios españoles afrontan desinteresadamente el reto que supone ayudar y asistir al más desfavorecido, al más vulnerable, en cualquier lugar del planeta.

Esta virtudética, esta indudable vocación de servicio a los demás más allá de nuestras fronteras, tiene su correspondencia entre españoles y, en general, entre quienes vivimos en España. No cabe duda de que los más de doscientos mil voluntarios que día a día en nuestro país atienden a millares de personas en programas humanitarios, son muestra de que ese impulso solidario se proyecta tanto fuera como en el interior de nuestro país. En los actuales tiempos de crisis económica este capital de generosidad humana es verdaderamente necesario y valioso.

Junto a esa generosidad quiero destacar también el papel fundamental de la sociedad civil organizada comoámbito e instrumento para canalizar y aplicar de modo eficaz ese caudal extraordinario de solidaridad a favor de la mayor cohesión social. No sólo el Estado, las Administraciones públicas, tienen una función y una obligación elemental de cara al bien común y al interés general?especialmente en apoyo de los más desfavorecidos. También los particulares deben poder poner en práctica su compromiso cívico y social, independientemente de sus deberes ciudadanos.

Esta virtud ética, esta indudable vocación de servicio a los demás más allá de nuestras fronteras, tiene su correspondencia entre españoles y, en general, entre quienes vivimos en España. No cabe duda de que los más de doscientos mil voluntarios que día a día en nuestro país atienden a millares de personas en programas humanitarios, son muestra de que ese impulso solidario se proyecta tanto fuera como en el interior de nuestro país. En los actuales tiempos de crisis económica este capital de generosidad humana es verdaderamente necesario y valioso.

Para ello las diferentes formas de organización de la sociedad civil ofrecen vías diversas para la acción y para el aprovechamiento inteligente y eficiente del capital humano puesto al servicio del prójimo. La Cruz Roja, sin ir más lejos, es el mejor ejemplo de cómo y hasta dónde puede llegar la sociedad civil organizada en beneficio del bien común. No olvidamos tampoco en este sentido la importancia de la responsabilidad social corporativa como marco para la aportación específica de empresas y de otras entidades.

Nuestra sociedad afronta actualmente grandes desafíos, con preocupación e incertidumbre, muy consciente de la dureza de la realidad económica. Por ello el trabajo de la Cruz Roja y de otras organizaciones voluntarias se revela realmente necesario más que nunca. Vuestra experiencia, implicación y propuestas pueden contribuir a orientar los esfuerzos en beneficio de los menos favorecidos.

Las Medallas de Oro de la Cruz Roja que hemos entregado son reflejo del alcance y del efecto positivo que tiene la acción voluntaria. Trayectorias humanas al servicio de los demás, instituciones dedicadas a mejorar la calidad de vida de los menos afortunados, o empresas implicadas decididamente en esas tareas, nos muestran que el espíritu solidario impregna felizmente a muchas personas. Enhorabuena de corazón a todos los galardonados por vuestro esfuerzo, entrega y ejemplo, en una labor tan positiva para la sociedad.

Igualmente quiero hoy felicitar muy afectuosamente a cuantos integráis la Cruz Roja enÁlava porque este año celebráis el 140º Aniversario del inicio de vuestra andadura en esta tierra. Podéis estar orgullosos por la confianza y el merecido cariño de los alaveses a lo largo de vuestro fructífero itinerario.

Termino mis palabras subrayando el afecto de la Corona a la Cruz Roja Española y, en general, al extraordinario proyecto de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en todo el mundo. Sabed que en el empeño por alcanzar vuestros nobles objetivos siempre podréis contar con todo nuestro apoyo.

Esperamos y deseamos que el espíritu y la acción humanitaria, solidaria y pacífica que caracteriza a la Cruz Roja siga ganando terreno en todo el mundo.

Muchas gracias. Eskerrik asko.

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