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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la inauguración del Foro de Inversiones y Encuentro Empresarial España-Chile

Santiago de Chile, 22.11.2011

Es un placer para mí dirigirme a todos ustedes en esta sesión inaugural, aunque ustedes ya llevan unas horas de trabajo, del Foro de Inversiones y Encuentro Empresarial España-Chile organizado por las Cámaras de Comercio, el ICEX y la CEOE. A todos ellos les agradezco sinceramente la invitación tan afectuosa para presidir esta sesión con motivo de la visita oficial que estamos realizando a la querida Nación chilena.

Y me alegra especialmente saber, además, que estas convocatorias se están consolidando en su labor de ayuda y fomento de las empresas chilenas y españolas. No solo para que exploren nuevos proyectos de inversión, cooperación, distribución o representación sino también para que sean capaces de impulsar el crecimiento de nuestra relación económica y, conél, la prosperidad y el bienestar de nuestros dos países.

Estos encuentros, que parten del profundo entendimiento derivado de los lazos históricos, culturales y humanos que unen a nuestras naciones, buscan potenciar aún más las relaciones privilegiadas que Chile y España ya mantienen en losámbitos económico, comercial y empresarial. Nuestra amistad refuerza sin duda las brillantes perspectivas de los proyectos que puedan emprender de forma conjunta empresas chilenas y españolas.

No voy a ahondar en lo dicho por nuestra Ministra sobre España, pero sí en cambio permítanme unas palabras sobre la pujanza económica de Chile y su positiva influencia en elámbito iberoamericano insistiendo en algunos aspectos tratados por el Ministro Longueira. Es un hecho cierto que vivimos un momento de gran dinamismo económico en la mayor parte de Iberoamérica. Gracias a la estabilidad macroeconómica y a la mejora del contexto para los negocios, la región mira con más optimismo hacia el futuro.

Chile no solo participa de esa vitalidad, sino que además la impulsa y promueve con un modelo de crecimiento dinámico y abierto que sabe aprovechar adecuadamente las condiciones del entorno. Este querido país avanza por la senda del desarrollo no solo por causa del progreso social y económico sino también por la solidez institucional que ha sabido promover y afirmar. Todo ello, entre otros importantes reconocimientos, le ha llevado a incorporarse como miembro pleno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en el pasado año 2010.

La realidad chilena es resultado de una visión económica y social que los diferentes gobiernos han mantenido combinando políticas fiscales y monetarias con una política social que ha permitido reducir la pobreza y aumentar la esperanza y la calidad de vida. Cabe destacar asimismo el compromiso con la apertura comercial como vía para el crecimiento, plasmada en los múltiples acuerdos que mantiene con países que representan más del 90% del PIB mundial. Chile ha sabido articular un entorno favorable para la atracción de inversión externa, y así ha llegado a acumular uno de los mayores stocks de inversión directa extranjera del mundo en relación con su PIB. No en vano importantes clasificaciones internacionales lo sitúan en el primer puesto entre los países de la región a la hora de crear y desarrollar negocios.

Quiero subrayar asimismo que una de las características de la inversión de las empresas españolas en Chile es su vocación de estabilidad y permanencia a largo plazo, al tiempo que su firme compromiso con la modernización y el desarrollo sostenible de este país.

Los gobiernos chilenos han sido conscientes de que estos flujos traen consigo mucho más que financiación de proyectos y nuevos empleos, pues introducen nuevas tecnologías, innovación y métodos de gestión empresarial que mejoran la productividad y la competitividad de la economía, y con ello el bienestar de los ciudadanos.

Esta atracción inversora, como he adelantado, lo explican también la solidez de las instituciones chilenas, tanto públicas como privadas, así como un elevado grado de formalidad en las relaciones comerciales incluyendo el preciso cumplimiento de las normas, tanto nacionales como internacionales. A esto se añade la reconocida calidad profesional y técnica del capital humano de este gran país.

Por todo ello, Señoras y Señores, no puede sorprender el interés creciente de las empresas españolas por emprender nuevas iniciativas en Chile. Una apuesta que no es nueva, como bien demuestra el volumen de la inversión directa española acumulada, que supera los 10.000 millones de euros y que no solo ha sido acometida por grandes empresas, sino también por un número cada vez mayor de pequeñas y medianas que operan en sectores muy diversos.

Quiero subrayar asimismo que una de las características de la inversión de las empresas españolas en Chile es su vocación de estabilidad y permanencia a largo plazo, al tiempo que su firme compromiso con la modernización y el desarrollo sostenible de este país. Esteánimo queda patente en sus políticas de reinversión de beneficios, medioambientales y de responsabilidad social corporativa.

España se configura, pues, como un país socio y amigo de gran valor y de largo recorrido para Chile. Nuestra economía, muy abierta y volcada en intensificar su presencia exterior, avanza hacia mayores niveles de excelencia y competitividad internacional, sustentada en un buen número de empresas que compiten conéxito en el mercado global gracias a una oferta atractiva de bienes y servicios que se caracteriza por la calidad, la innovación, la tecnología, el diseño o la marca. Por eso me agrada y anima profundamente ver a muchas de ellas representadas hoy aquí y les agradezco su participación.

Estoy convencido de que las oportunidades que aún existen para reforzar la colaboración entre las compañías españolas y chilenas son muy notables. Por ello, deseo animar también a todas las empresas aquí presentes y a las que están establecidas en el país?o pueden estarlo en un futuro próximo- a reafirmar su compromiso de colaboración y a perseverar en sus esfuerzos por lograr acuerdos. Unos acuerdos que contribuirán a impulsar el crecimiento, el empleo y el bienestar de nuestras dos naciones estrechando aún más su relación tan cercana y privilegiada.

En este sentido quiero saludar particularmente a las empresas chilenas y transmitirles que, del mismo modo que Chile ha estado abierto a la inversión y los proyectos españoles, España les da la bienvenida con los brazos abiertos y las anima a invertir e instalarse en nuestro país con la certeza de que este empeño redundará en beneficio de ambas economías.

Con la Princesa deseo, porúltimo, dar las gracias de nuevo a los organismos y entidades que han hecho posible con su buen hacer, entusiasmo y entrega la organización de estas actividades. ICEX, Cámara de Comercio, CEOE, Embajada, Patrocinadores y autoridades y entidades chilenas (CORFO), y a las empresas por su participación e interés.

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