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Palabras de Su Majestad el Rey en la recepción al Cuerpo Diplomático acreditado en España

Madrid(Palacio Real), 17.01.2008

S

eñor Nuncio Apostólico,

Señoras y Señores Embajadores,

Deseo ante todo agradecer su presencia en este Acto, que me ofrece la grata oportunidad de reunirme con todos Ustedes al principio de cada año, acompañado por la Reina y los Príncipes de Asturias.

Agradezco muy sinceramente la afectuosa felicitación por mi cumpleaños, así como las amables y sentidas palabras hacia la Corona que ha pronunciado el Nuncio de Su Santidad y Decano del Cuerpo Diplomático.

En nombre propio y de toda la Familia Real, quiero expresarles en estas fechas nuestros mejores deseos de ventura personal, así como de paz y prosperidad para los Estados que Ustedes tan dignamente representan.

Unos sentimientos que les ruego hagan llegar a sus Jefes de Estado, a sus Gobiernos y Organismos Internacionales de procedencia.

Mi gratitud a las Embajadoras y Embajadores acreditados en España, así como al personal de sus respectivas Misiones Diplomáticas, por su dedicación diaria al servicio de la mayor amistad, mejor entendimiento y más estrecha cooperación entre nuestros países.

Una dedicación que tiene su mejor respuesta en la coincidente voluntad de España de intensificar nuestras relaciones bilaterales y multilaterales, y en la vocación de amistad, cooperación y solidaridad, que emana de la propia sociedad española.

Señoras y Señores Embajadores,

Nuestra dedicación tradicional y preferente hacia la Unión Europea, Iberoamérica, y el Mediterráneo, además de nuestros vínculos transatlánticos, se viene combinando con una atención creciente hacia África, Asia y el Pacífico.

Ello subraya la voluntad de España de proseguir una política exterior de marcada vocación universal, con una debida atención a la diplomacia multilateral.

El año pasado, la integración europea se ha ensanchado y profundizado, dinamizando las relaciones bilaterales entre sus Estados Miembros, y sustentando un espacio de paz, libertad, justicia y bienestar, con cerca de quinientos millones de ciudadanos, tras la feliz incorporación de Bulgaria y Rumania.

Un espacio que, desde la reciente firma del Tratado de Lisboa, cuenta con un marco y unas reglas destinadas al mejor cumplimiento de sus objetivos y responsabilidades.

Agradecemos el buen trabajo realizado por Alemania y Portugal al frente de la Presidencia de la Unión, y deseamos este año muchos éxitos a Eslovenia y a Francia en el ejercicio de dicha labor.

Dentro del repaso a nuestros compromisos con el conjunto del continente europeo, quiero destacar la especial entrega y dedicación con que España ha desempeñado la Presidencia de la OSCE durante el pasado año.

Por otro lado, y como subrayé en mi Mensaje de Navidad, España atribuye una enorme importancia a sus lazos de amistad y hermandad con todos los países y pueblos iberoamericanos desde la admiración, el afecto, el respeto y el reconocimiento mutuos.

La Décimo Séptima Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, en noviembre pasado, estuvo dedicada al desarrollo de la cohesión social, clave para el futuro de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.

La próxima Cumbre, en El Salvador, aspira a fortalecer la proyección internacional de la Comunidad y a dinamizar, en todos los ámbitos, la cooperación en beneficio de nuestros ciudadanos y Estados.

Al mismo tiempo, España subraya su voluntad de apoyar los esfuerzos políticos, financieros y de cooperación de Europa con la región, en la próxima Cumbre Unión Europea-América Latina y Caribe, que se celebrará en Lima.

Mención aparte merece, asimismo, la tradicional dimensión mediterránea de nuestra política exterior, marcada por la voluntad de estrechar unos vínculos de importancia estratégica para los países de ambas orillas.

En ese marco, deseamos reforzar nuestras relaciones con el Magreb y su mayor integración regional, potenciando su desarrollo y favoreciendo - aún más - sus relaciones con Europa.

Quiero dedicar una mención adicional a la Presidencia portuguesa de la Unión Europea, por su labor a favor del Proceso de Barcelona, que cuenta con dos nuevos miembros, Mauritania y Albania.

Estamos esperanzados con el impulso dado al Proceso de Paz en Oriente Medio por la Conferencia de Annápolis, a la que España ha contribuido sumando esfuerzos en favor de una paz global, justa y duradera para la región.

Por otro lado, comprobamos con satisfacción que nuestras relaciones con África registran un importante incremento, tanto cuantitativo, con nuevas Embajadas, como cualitativo, con una mayor intensidad en nuestra cooperación.

En el ámbito europeo hemos dedicado, asimismo, un renovado interés a dicha región con la reciente Cumbre Unión Europea-África en Lisboa.

El pasado mes de junio, inauguramos Casa África en Las Palmas de Gran Canaria, para potenciar nuestra proyección política, económica y de solidaridad hacia ese gran continente.

Al mismo tiempo, Asia representa una de las vertientes más importantes y novedosas de la política exterior española en los últimos lustros, una región en la que España desea estar cada vez más presente.

Las relaciones hispano-asiáticas prosiguen por la senda del crecimiento y del apoyo mutuo, como se aprecia tanto en el plano bilateral, como en el multilateral. La celebración del Año de España en China ha sido un buen ejemplo de ello.

Señoras y Señores Embajadores,

España sigue, por otro lado, fiel a su apuesta por una eficaz diplomacia multilateral, especialmente en el marco de las Naciones Unidas, con un papel insustituible para la comunidad internacional.

Un papel clave para afrontar con éxito las exigencias de la paz y la seguridad internacionales, la promoción de la democracia y de los derechos humanos, así como los grandes desafíos.

Desafíos globales, que van desde la lucha contra la inaceptable barbarie terrorista, la erradicación de la pobreza, la desigualdad y las enfermedades, hasta la protección medioambiental.

De ahí, la participación española en operaciones de paz, bajo mandato de Naciones Unidas, con efectivos de nuestras Fuerzas Armadas y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, ya sea en Afganistán, Bosnia-Herzegovina, Kosovo o Líbano.

En este contexto, reitero nuestro emocionado recuerdo hacia nuestros militares que, el pasado año, perdieron la vida en el desempeño de tan nobles misiones, y nuestra profunda solidaridad hacia sus familias.

Los ya citados desafíos explican, asimismo, nuestro firme compromiso con los Objetivos del Milenio y la expresión de solidaridad que representa el incremento sustancial de nuestra Ayuda al Desarrollo en porcentaje de nuestro Producto Interior Bruto.

Agradezco a nuestros cooperantes su entrega a quienes lo necesitan en regiones del globo azotadas por guerras, catástrofes naturales y otras calamidades.

Precisamente, la protección de la naturaleza y el desarrollo sostenible dominarán la Exposición Internacional que, en torno al agua, se celebrará en Zaragoza a partir del mes de junio.

Señoras y Señores Embajadores,

La Cooperación Española forma parte consustancial de nuestra acción exterior. Crece en calidad y cantidad, como reflejo de la solidaridad que anima al pueblo español.

Nuestra acción exterior vuelca también sus mejores esfuerzos en la proyección de toda nuestra riqueza cultural y lingüística, singularmente de la lengua común que compartimos con tantos países y en la que se expresan cerca de quinientos millones de personas.

Una acción exterior volcada asimismo en apoyar a las empresas que colaboran en el progreso económico y social de otros Estados.

Antes de concluir, no puedo dejar de resaltar lo mucho que aportan al estrechamiento de nuestros vínculos con tantos países, los numerosos inmigrantes venidos a España y que contribuyen a nuestra prosperidad.

España desea, en suma, ser un país cada vez más comprometido con la Comunidad Internacional, que aspira a seguir ampliando los horizontes de su acción exterior desde el diálogo político y la concertación de intereses en beneficio mutuo.

Reitero a todos los Jefes de Misión presentes, nuestros mejores deseos de éxito y de felicidad para el Nuevo Año 2008, junto a sus familias y colaboradores.

Muchas gracias.

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