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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en el Ayuntamiento de Guadalajara

Guadalajara, 30.04.1998

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Excmo. Señor Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.- Excmo. Señor Alcalde y Corporación Municipal de Guadalajara.- Excmas. Autoridades.- Señoras y Señores.

Siento una enorme alegría al encontrarme hoy aquí, en Guadalajara, en este último día de mi visita a Castilla-La Mancha, y de tener ocasión de dirigirme por primera vez a su   Ayuntamiento y agradecer a la Corporación y a todos los vecinos de esta ciudad su cordial acogida.

El Salón de Plenos en que nos hallamos, es el corazón simbólico de esta capital, donde se discuten y deciden los asuntos que más directamente conciernen a su vida diaria y a su porvenir.

Es, por tanto, el lugar más adecuado para expresaros mi deseo de conocer de cerca y personalmente vuestras preocupaciones, esperanzas y proyectos.

Guadalajara debe mucho a su historia, que ha realizado con singular nobleza y cuyo testimonio vive aún en los hermosos monumentos que la adornan.

Historia grande de las Cortes de Castilla que en vuestro antiguo Alcázar varias veces se celebraron. Historia aún mayor de la cultura española, personificada en el Marqués de Santillana, cuyo VI Centenario os preparáis a celebrar, y en el Cardenal Mendoza, que a sus grandes hazañas políticas añadió las de un muy generoso mecenazgo de las artes, visible en la silueta inconfundible de vuestro Palacio del Infantado.

Guardáis vuestras raíces con el afecto y cuidado que merecen; pero sin desentenderos por ello de los avances propios de cada tiempo concreto. Así, hace un siglo, Guadalajara fue cuna y pionera de la Aerostación Militar y lugar en que forjaron su vocación buenos pilotos. También, y durante años, aquí estuvo la sede de la fábrica Hispano Suiza, de la que salieron importantes aviones de aquella época.

Con este espíritu, vuestra ciudad encara su progreso con un creciente desarrollo de su sector industrial, del que son buena muestra los polígonos industriales del Balconcillo y del Henares, donde miles de guadalajareños trabajan en empresas modernas y progresan en la línea de competitividad que nos marca nuestra integración en el mercado europeo. Por otro lado, el peso del sector servicios en vuestra economía es también un factor significativo de la modernización de las estructuras de esta ciudad, favorecida además por su situación en uno de los ejes principales de nuestro sistema de comunicaciones.

Pero, la ciudad es ante todo una realidad y una voluntad humana, lugar de encuentro, modo de relaciones, foro de convivencia. Veo por eso con satisfacción vuestra preocupación por resolver los problemas sociales que principalmente os afectan, y la particular atención que dedicáis al porvenir de los jóvenes.

Permitidme que os halague diciendo convencido que destaca en Guadalajara su talante y el carácter y virtudes de sus gentes. Estas cualidades son las que sustentan vuestro despegue y os prometen el porvenir por el que estáis trabajando con ilusión y confianza.

Os animo a seguir comprometiéndoos con esta hermosa tarea de mejorar vuestra ciudad y hacerla aún más atractiva a cuantos os visitan y a quienes vienen a residir en ella.

Con mi presencia quiero ante todo respaldar vuestros propósitos y aseguraros mi apoyo en el camino que estáis recorriendo.

Podéis estar seguros de que ocupáis un lugar importante en mi pensamiento y en mi corazón.

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