Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades e Axenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en el acto de aceptación de la Beca de Honor del Programa Fulbright

Madrid, 21.05.1993

C

​on gran satisfacción acepto esta Beca de Honor del Programa Fulbright que han tenido a bien en ofrecerme y cuya importancia y categoría ha sido ya expuesta por los oradores que me han precedido.

Agradezco por ello a la Comisión Fulbright este gesto de amistad ofrecido en presencia del Excelentísimo Señor Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en España por el Excelentísimo Señor Ministro de Obras Públicas y Transportes como símbolo de las buenas relaciones entre nuestras dos Naciones y de la continuidad generacional en los valores e ideales que inspiran la actividad de la Comisión desde sus comienzos.

La gente de mi generación tenemos ante nosotros un futuro cargado de incógnitas. Digamos que el horizonte, hoy resulta mucho más borroso, o al menos difuso, que para cuantos, desde la óptica de no hace tantos años, podían sentir que el porvenir les deparaba más soluciones que problemas.

Hoy día los jóvenes encuentran más dificultades para abrirse camino.

Grandes son los desafíos que se nos oponen a todos los jóvenes y muy sensiblemente a cuantos ejerceremos responsabilidades públicas en el siglo que se avecina. Estoy seguro que entre ellos, habrá - como los hay ya en puestos muy relevantes de nuestra sociedad actual- un buen número de becarios Fulbright.

A todos ellos quiero hacer un llamamiento de esperanza en nuestro trabajo, en nuestra capacidad de conducir el futuro, por problemático que se nos presente. Probablemente deberemos hacerla con nuevos instrumentos, distintos y lejanos de los tradicionales y que exigirán de nosotros tanta imaginación como coraje.

Pero sobre todo debemos hacerla partiendo de una formación sólida y capaz, a la que debemos asirnos con convicción y firmeza.

En nombre de esa generación cuya representación me habéis atribuido, pido y aliento a los responsables del Programa Fulbright que aseguren su continuidad para que cuando dentro de otros treinta y cinco años participemos en un acto como el de hoy podamos hacer una nueva profesión de esperanza en el futuro basada en un positivo balance del pasado.

Volver a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+