Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades e Axenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en el acto conmemorativo del VI Centenario de las Cortes de Briviesca

Briviesca, 28.11.1988

E

​n junio de 1986, en el Palacio de la Zarzuela, tuve la satisfacción de recibir a la Excelentísima Corporación del Ayuntamiento de Briviesca y aceptar la concisión de la medalla de Oro de la Ciudad y la Presidencia de Honor de los actos conmemorativos del sexto centenario de las Cortes de Briviesca que hoy se clausuran.

En aquella visita que hicisteis en Madrid, compartí con vosotros el deseo de venir a Briviesca para recibir solemnemente la medalla que me concedisteis y cerrar los actos del sexto centenario.

Hoy cumplo mi palabra dada y os pido disculpas por haber tardado un poco en responder a vuestra invitación, pero como bien sabéis, otras obligaciones relacionadas con mi condición de Príncipe de Asturias, me han impedido corresponder en su debido momento a las reiteradas invitaciones de vuestro Alcalde.

Permítame señor Alcalde que le agradezca, profundamente complacido, la medalla de Oro de esta ciudad de Briviesca que guardaré siempre como recuerdo inolvidable de esta visita con motivo de los actos conmemorativos del sexto centenario de sus Cortes, y que le agradezca también el monumento que la ciudad me ha dedicado, junto con las muestras de afecto y respeto recibidas.

Briviesca, esta pequeña pero hermosa ciudad burgalesa, pletórica de historia, de lealtades y de generosidad a través de los siglos, fue protagonista de un hecho excepcional porque, en 1387 celebró unas Cortes de extraordinario contenido, en las que estuvo presente el primer Príncipe de Asturias, el Infante don Enrique, primogénito del Rey Juan I, hecho que me vincula hoy a mí a vuestra historia, y a la historia de vuestra bimilenaria ciudad, objeto de reiterada predilección Real.

Doña Blanca de Portugal, nieta del Rey Sabio y Señora de Briviesca, os concedió el más extenso de los fueros de Castilla los Reyes Católicos, a quienes se atribuye el dicho “Villa por Villa, Briviesca en Castilla”, orgullosos de su trazado, ordenaron construir Santa Fe de Granada de acuerdo con el modelo briviescano que imitarían más tarde numerosas ciudades americanas, todavía no hace un siglo que la  Reina María Cristina, en nombre de su hijo, mi bisabuelo don Alfonso XIII , “queriendo dar prueba de su Real aprecio a la Villa de Briviesca “ os concedía el título de Ciudad, y a vuestro Ayuntamiento el tratamiento de Excelencia.

Briviesca y la Bureba, donde hiciera sus primeras armas el Cid Campeador, símbolo de lealtad a su Rey y a su Pueblo, han hecho siempre honor a esta distinción y la historia toda de Briviesca y su comarca es la historia de una fidelidad.

Fidelidad a su impronta romana de Ciudad abierta, importante encrucijada de las principales vías del imperio en España. Fidelidad a la gran causa cristiana de la reconquista y de la unidad Nacional, pero también de la concordia entre  culturas como muestra vuestro escudo. Fidelidad a la más trascendente de nuestras empresas modernas la presencia española en América a través de briviescanos tan esforzados como Juan de Ayolas.

Esta misma fidelidad, nobleza y afecto hacia sus Majestades los Reyes y hacia mi Persona, hacia lo que hoy significa la Corona como signo de unidad y como garantía de convivencia en paz que ha presidido toda la conmemoración, quedan hoy mutuamente selladas con mi feliz estancia entre vosotros para clausurar los actos del sexto centenario de las Cortes de Briviesca.

La gran causa abordada en ellas, la causa de la Justicia, ha de servir de vínculo permanente entre nosotros, ninguna otra palabra se repite tanto en los documentos de las Cortes de Briviesca como esta de la Justicia, la Justicia como norma suprema, se entiende así un hermoso puente de seiscientos años entre aquellas Cortes y nuestro momento presente marcado por una Constitución que consagra la Justicia como uno de los valores supremos  de nuestro Estado.

Permitidme que os reitere mi agradecimiento y mi enhorabuena por los esfuerzos realizados en esta conmemoración y que envíe desde aquí mi sincero saludo a todos los briviescanos y todos los españoles de la Bureba y de Castilla-León.

Muchas gracias.

Quedan clausurados los actos conmemorativos del sexto centenario de las Cortes de Briviesca.

Se levanta la sesión.

Volver a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+