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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en el Ayuntamiento de Zaragoza

Zaragoza, 17.05.1986

P

​róximo ya a finalizar mis estudios castrenses en la Academia General Militar de Zaragoza, acabo de recibir del Excelentísimo Señor Alcalde de esta noble y leal ciudad el titulo de hijo adoptivo.

Sean pues mis primeras palabras de profundo y sincero agradecimiento por el alto honor que me concedéis.

Zaragoza ha sido, a lo largo de mi curso académico, mi casa, mi hogar. He recorrido sus calles y sus plazas y en todo momentote recibido el calor y la espontaneidad de sus gentes. Me he sentido siempre a gusto y rodeado de continuas atenciones y respeto.

A la vez Que expreso mi agradecimiento, quiero también pedir disculpas por no haber podido atender muchas de las invitaciones que he recibido por parte de Instituciones, asociaciones y grupos de todo tipo de la ciudad de Zaragoza, para asistir a inauguraciones, certámenes, exposiciones, etc., puesto que la razón fundamental de mi estancia en Zaragoza, en esta ocasión, era el estudio en la primera etapa de mi formación castrense.

Tenéis razón al decir que mi padre, Su Majestad el Rey, tiene un gran amor a Zaragoza, porque antes de llegar a estas tierras de Aragón, me hablaba de sus años en la Academia, de la Virgen del Pilar, de sus gentes, su ambiente, su nobleza y, sobre todo, de su profundo amor a España.

Y todo ello lo he comprobado por mi mismo, en mis salidas de paseo con mis compañeros de la General. No siempre es fácil para un Príncipe sentirse un ciudadano más, un cadete más, pero los zaragozanos desde el primer día lo hicieron posible con su sencillez y su comprensión.

Podéis estar seguros que siempre llevaré en .mi corazón con orgullo este nombramiento de hijo predilecto que mucho aprecio y que a tanto me obliga.

Muchas gracias Zaragoza.

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