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Palabras de Su Majestad el Rey en el 30º aniversario del diario Expansión

Hotel Palace. Madrid, 07.02.2017

La celebración del 30 Aniversario del Diario Expansión nos permite esta noche recordar y subrayar el reconocimiento y la protección constitucional que merecen los derechos a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión, así como a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. Este es esencialmente el sentido de nuestro compromiso hoy aquí, pues la labor periodística realizada desde esos principios constitucionales, es fundamental en cualquier sociedad democrática.

Hoy, naturalmente, además de expresar esta premisa, quiero comenzar mis palabras con la felicitación más sincera y afectuosa de la Reina y mía al Diario Expansión por este importante aniversario; a todos los hombres y mujeres que le habéis dado vida y sentido a este diario desde el momento fundacional hasta hoy.

Treinta años nos pueden parecer relativamente pocos, pero repasando mentalmente lo que han sido las últimas tres décadas para España y para el mundo ─y al considerar también lo que representan para una empresa o un periódico─, debemos concluir que se ha tratado de un periodo largo e intenso. Un tiempo durante el que Expansión ha sido testigo y ha acompañado día a día las transformaciones económicas y sociales de nuestro país. Y pensar que yo tenía 18 años…

Para vosotros, en Expansión, han sido 30 años de exigente labor profesional para informar al ciudadano en el ámbito económico, para orientar y ayudar al consumidor; 30 años prestando un servicio verdaderamente útil y eficaz al empresariado y a los agentes económicos que, durante estas últimas décadas, han contribuido al progreso económico de España.

Expansión es, sin duda, una referencia periodística en el ámbito económico, un diario que ha sabido evolucionar, transformarse y adaptarse a los tiempos. Fundado como periódico impreso en 1986, solo diez años después fue el primer medio económico que lanzó su propio portal de Internet. Y, en este sentido, hay que reconocer públicamente que este diario ha llegado a convertirse en un instrumento de trabajo imprescindible para empresarios, inversores, directivos y ciudadanos en general.

De hecho, millones de personas directamente interesadas en la información empresarial, en la evolución económica y los escenarios más idóneos para invertir, están pendientes de lo que dice Expansión. Sus noticias, reportajes y editoriales son también fuentes de información y opinión para las audiencias más exigentes que demandan un conocimiento solvente y actualizado sobre las estrategias empresariales y sobre los modelos para impulsar el crecimiento económico.

En suma, fundamentado en el talento y el buen trabajo periodístico, Expansión ha respondido con profesionalidad a la creciente demanda de información sobre empresas y mercados en un entorno de gran transformación económica mundial, tanto en períodos de desarrollo económico como en coyunturas difíciles de crisis y recesión. Y me alegra decir que, como buen diario español, atento a la proyección ─y aventura─ internacional de nuestra economía, ha acompañado a nuestros empresarios en su apertura exterior hacia Iberoamérica y el resto del mundo.

la calidad de la información exige también preservar los valores sobre los que se ha venido construyendo el periodismo, que no deben verse comprometidos nunca por los avances tecnológicos. El contraste de la información, la veracidad, el rigor, la profesionalidad, la imparcialidad y la responsabilidad no deben estar sujetos a caducidad, porque son el fundamento de la libertad de información. Son valores permanentes de la esencia misma del periodismo. De esa manera, los medios de comunicación podrán cumplir la función que toda sociedad democrática demanda de ellos

Señoras y señores,
La experiencia de todos estos años y la evolución de Expansión nos conducen a subrayar la gran relevancia del proceso de transformación tecnológica que vive la prensa en nuestros días.

Las empresas de comunicación han sido probablemente uno de los primeros sectores económicos sobre los que, a nivel mundial, han impactado con toda su fuerza las nuevas tecnologías, afectando profundamente a su tradicional modelo de negocio.

Por otra parte, esos mismos avances tecnológicos han dado lugar a nuevas formas de comunicación entre las personas y de transmisión de información que, sin duda, inciden e influyen también en la opinión individual de los ciudadanos y en la colectiva de las sociedades. Todo ello se produce, además, en el contexto de una grave crisis económica cuyos efectos y consecuencias trascienden lo estrictamente económico.

Estoy seguro de que los empresarios y profesionales del sector de los medios de comunicación no cejarán en su empeño de buscar soluciones para superar esta crisis de modelo de negocio; España, como cualquier otra sociedad democrática, necesita una prensa y unos medios de comunicación, libres e independientes, que cuenten con el respaldo de profesionales solventes y de empresas fuertes. Se trata, en definitiva, de reencontrar un modelo que sea sólido, sostenible, eficiente y rentable, porque su rentabilidad es fundamental para mantener la calidad de la información.

Por otra parte, la calidad de la información exige también preservar los valores sobre los que se ha constituido el buen periodismo, que no deben verse comprometidos nunca por los avances tecnológicos. El contraste de la información, la veracidad, el rigor, la profesionalidad, la imparcialidad y la responsabilidad no deben estar sujetos a caducidad, porque son el fundamento de la libertad de información. Son valores permanentes de la esencia misma del periodismo. De esa manera, los medios de comunicación podrán cumplir la función que toda sociedad democrática demanda de ellos.

Y en el ámbito más concreto de la prensa económica que hoy nos ocupa, es más necesaria que nunca una información que contribuya a reforzar o consolidar una economía que, como he tenido oportunidad de señalar en otras ocasiones, sea capaz de crear y distribuir riqueza, al tiempo que generar empleo, particularmente para nuestros jóvenes.

Y al mencionar el objetivo esencial que para nuestra sociedad representa la creación de puestos de trabajo, me dirijo a los empresarios que hoy estáis presentes en esta convocatoria. Quiero destacar nuevamente la necesidad de que se conozca y reconozca siempre vuestra gran labor como generadores de empleo, y el sentido de responsabilidad social que, cada vez más, es asumido y puesto en práctica por las compañías.

Porque junto al objetivo legítimo de obtener beneficios, las empresas contribuís decisivamente al desarrollo económico de la sociedad y al mantenimiento del Estado, que mira por el interés y el bienestar de todos los ciudadanos. Y en ese propósito de que se conozca y reconozca la tarea y el mérito de los empresarios, la labor de la prensa especializada es verdaderamente clave.

No quiero extenderme más en un acto que tiene por objeto la celebración de un aniversario tan destacado y, con ello, poner de relieve lo mucho y bien que se ha trabajado, aportado y conseguido durante treinta años. Enhorabuena a Expansión, a todos los que hacen y han hecho posible este periódico, y felicidades también a Unidad Editorial que ha diversificado su oferta buscando presencia y relevancia en muy diferentes ámbitos informativos de la sociedad española.

Muchas gracias.

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