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Palabras de Su Majestad el Rey en el centenario de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Deusto "La Comercial" - Deusto Business School

16.11.2016

Égu nón  dano rí,
A la alegría de venir hoy nuevamente a Bilbao, a Euskadi y a esta admirada Universidad de Deusto, se une mi satisfacción por compartir esta celebración tan especial y honrar así mi compromiso, mi promesa de hace algún tiempo. Es sinceramente un placer y un honor presidir la conmemoración del Ier Centenario de esta Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, la histórica Comercial, hoy bien conocida como “Deusto Business School”.

No es la primera vez que visito la Universidad de Deusto, que tanto prestigio acumula en su más que centenaria historia. Lo hice hace nueve años, entonces como Príncipe de Asturias y junto a la Princesa Letizia, en un acto institucional de la Fundación Científica de la Asociación Española contra el Cáncer; y más recientemente, en julio del pasado año, con motivo de la concesión del II Premio “Reino de España” a la trayectoria empresarial. Y aquí siempre he encontrado respeto, lealtad institucional, hospitalidad, cercanía y afecto.

Mila esker, rector; eskerrik asko, lehendakari.

Cien años, pues, de una Facultad que, como decía el rector, nació para dar respuesta a las necesidades de formación superior en conocimientos y técnicas de empresa que demandaba la pujante y dinámica sociedad vizcaína de principios del siglo XX ‒como también la de otros lugares de España. Una nueva industria, un nuevo comercio, una nueva banca precisaban de nuevos profesionales formados en los fundamentos y métodos más innovadores. La Universidad de Deusto, fundada treinta años atrás, en 1886, respondió a la llamada y asumió el reto.

Cien años significan muchas cosas. En primer lugar, raíces profundas, tradición arraigada... Y es que todo un siglo os contempla: de buen hacer, de excelencia académica, de contribución al desarrollo. Durante cien años en las aulas de La Comercial se ha formado buena parte de los mejores profesionales de la empresa de nuestro país; hombres y mujeres que con su saber y su hacer, con su trabajo y su compromiso han contribuido al progreso, al desarrollo económico y al bienestar de todos.

Tradición e innovación son, sin duda, dos caras de la misma moneda. Porque cien años denotan una extraordinaria capacidad de adaptación e incluso de anticipación al cambio, y de apertura a lo nuevo. Además, conozco el liderazgo que habéis ejercido ─y ejercéis─ en la conformación de los Espacios Europeo y Global de Educación Superior; y me constan tanto el carácter pionero que tiene vuestro modelo de enseñanza-aprendizaje, como el sello propio de vuestra formación en valores y la orientación de vuestra investigación dirigida a lograr un impacto real en la sociedad. Los retos de la universidad y de la empresa de hoy y del futuro son también, cómo no, vuestros retos.

Raíces profundas en esta tierra… y espíritu y vocación universales. Los vascos habéis sido y sois hombres y mujeres amantes de lo vuestro y, al mismo tiempo, abiertos al mundo y muy especialmente a América. Ignacio de Loyola, la Compañía de Jesús y esta Universidad de Deusto constituís inmejorables ejemplos de este espíritu y esta vocación universales que son, al mismo tiempo, el principal sello de identidad del conjunto de España en el mundo a lo largo de la Historia.

Y para muestra, un botón: la brillante lección magistral que nos ha ofrecido el Doctor jesuita Ronald Anton, consejero de la Executive Education, School of Business, de la Universidad de Georgetown.

Mi más sincera felicitación, doctor Anton. Sabe usted, además, que el nombre de esa Universidad tiene para mí una muy especial resonancia, pues me unen a ella fuertes lazos académicos y emocionales. En un mundo globalizado y en el que el conocimiento no conoce fronteras, nuestra aspiración y nuestro compromiso con un País Vasco mejor y con una España mejor, han de ser también una aspiración y un compromiso con una Europa y un mundo mejores. Y por ahí vamos compartiendo camino, ambición y esperanza.

Empresa, generación de riqueza, beneficio son conceptos que adquieren pleno sentido y significación cuando se orientan al interés general y al bien común. Éste es, sin duda, uno de los retos de la empresa del presente y del futuro

Thank you, Professor Ronald Anton, for your magnificent lecture on Jesuit education, its values, and its social impact and meaning. And please take back with you my warmest regards to President de Gioia and everyone there at Campus.

Y cien años significan también un proyecto universitario sólido, con señas de identidad propias. Se trata de formar a los mejores, pero, como decía el Padre Arrupe, formar a los mejores para servir mejor. Empresa, generación de riqueza, beneficio son conceptos que adquieren pleno sentido y significación cuando se orientan al interés general y al bien común.

Éste es, sin duda, uno de los retos de la empresa del presente y del futuro. Y sé que aquí en Deusto sois fieles seguidores de esa máxima, que servicio y compromiso no son solo lema de vuestro Plan Estratégico, sino dos señas de identidad impresas en el ADN de vuestro proyecto universitario.

Servicio y compromiso muy presentes también en el Premio Fundación Vizcaína Aguirre a la calidad de vida en Bizkaia, que hace unos minutos hemos entregado. Mi reconocimiento y mi más sincera enhorabuena a Koopera y a Walk-On Project por vuestra contribución a una Bizkaia más inclusiva y para todos.

Rector Magnífico, autoridades académicas, miembros del claustro universitario, personal de áreas funcionales y servicios, comunidad universitaria de Deusto… a todos os animo a avanzar con ánimo renovado en el camino que ya os habéis trazado: el camino de la excelencia, la formación en valores, la vocación internacional, la innovación, el emprendimiento, la responsabilidad social, el compromiso ético… casi nada!

Un camino, siempre abierto, que en La Comercial iniciasteis hace cien años, y que hoy, reafirmándoos en vuestros principios, cobra un nuevo impulso.

Y permitidme que en mis palabras finales me dirija especialmente a los estudiantes que hoy nos acompañáis:

Vosotros sois el futuro. Sé que os puede sonar a tópico, a frase hecha o a verdad obvia; pero entended que a medida que nos distanciamos de esa edad vuestra, tan maravillosa y con todo por lograr y hacer, vamos cayendo más en la cuenta de su profundo y trascendente significado: es esperanza, en que vuestro futuro sea mejor; y es deseo y confianza, en que precisamente vosotros lo haréis mejor, en que seréis protagonistas y artífices de ese mejor futuro para vosotros, para vuestra generación y para las que vendrán.

 Llevad orgullosos el nombre de esta insigne institución académica que os acompaña y guía en vuestra formación; y, en vuestra vida y en vuestra actividad profesional, llevad a la práctica lo que aquí habéis aprendido y trabajado: impulsad y liderad proyectos empresariales que, además de favorecer vuestro desarrollo personal, generen riqueza y empleo y contribuyan al bien común, al bienestar y a la cohesión social. Y todo ello desde la más profunda ética empresarial y social.

Ese será, sin duda, el mejor legado de La Comercial para el siglo XXI. Y esa será la mejor manera de servir a los demás.

Feliz 1er Centenario. Zorrionak, enhorabuena y mucho ánimo para continuar. Eskerrik asko, muchas gracias.

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