Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades e Axenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en el acto de entrega de los Premios Príncipe Felipe a la Excelencia Empresarial - X Edición

Madrid, 12.12.2005

Q

uiero, ante todo, manifestar mi satisfacción al poder encontrarme hoy de nuevo con vosotros; ello me permite expresar mi sincera gratitud y reconocimiento a cuantos habéis hecho posible, con vuestro esfuerzo y compromiso, que estos Premios se hayan ido consolidando a lo largo de estas diez ediciones, hasta convertirse en galardones de referencia en el campo de la competitividad empresarial. Los promotores e impulsores de los Premios, habéis tenido en este proceso un papel muy importante, que es justo reconocer; debéis sentiros orgullosos de haber participado en esta tarea, porque al fin y al cabo con ella se enaltece la obra de transformación, renovación y modernización de la empresa en España.

En cada una de las ediciones de estos Premios, hemos tenido la oportunidad de conocer de cerca unas empresas, como las que hoy han sido merecidamente distinguidas, que se han esforzado día a día en ser mejores, más eficientes y cumplir unos estándares de calidad cada vez más elevados; que han destacado, en fin, por un afán de superación hasta alcanzar el grado de excelencia en sus prácticas empresariales que ellos mismo buscaban, que el mercado exige, y que la sociedad requiere. A los premiados de hoy les felicitamos con todo entusiasmo y les pedimos que sean portadores de estos sentimientos y expresiones para trasladarlos a todo el personal que trabaja o colabora para lograr que sus empresas tengan éxito, alcancen sus objetivos, generen riqueza y obtengan el reconocimiento social y profesional que merecen.

Quiero, asimismo, dedicar una mención especial a cuantas empresas han sido nominadas para estos Premios, y así animarlas a continuar trabajando empeñados en la mejora continua de sus procesos productivos, de su estrategia y de la calidad de sus productos y servicios.

Los empresarios participantes, que habéis aceptado someter voluntariamente vuestras empresas a una selección rigurosa y exigente, no sólo mostráis una labor de modernización muy loable y eficaz, sino que estáis poniendo los medios y recursos necesarios para afrontar los desafíos que plantea la competitividad internacional, con una visión anticipatoria en busca de nuevos espacios e instrumentos para seguir creciendo. Representáis, en definitiva, a empresas que transmiten la imagen de una España que trabaja y se esfuerza por mantenerse entre los países de vanguardia mediante su constante transformación.

De una forma u otra, contribuís a diario a aportar nuevos activos al servicio del bienestar y la prosperidad de nuestra sociedad. Por ello, deseo de todo corazón que estos Premios os sirvan de aliento para continuar, con ahínco, el esfuerzo tan meritorio que venís realizando.

Como respuesta a los estímulos que plantea un mundo cada vez más competitivo y globalizado, son cada vez más las empresas que acomenten importantes avances en el campo de la innovación tecnológica, en el nivel de prestaciones y calidad de sus productos y servicios. Y son también muchas las que logran nuevos éxitos en ámbitos tan fundamentales como son la formación profesional de su personal a todos los niveles, la pericia con que comunican sus mensajes a los consumidores, la responsabilidad con que gestionan sus marcas o en la garantía del producto que ofrecen.

La internacionalización es otro reto ineludible; ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad y, por ello precisamente, la excelencia empresarial adquiere todavía mayor relieve. Adaptarse a los cambios que ello implica, y especialmente a las exigencias de competitividad y productividad, y afianzar así el progreso de nuestra sociedad en el nuevo entorno económico mundial es, sin duda, uno de los desafíos más importantes que tenemos por delante y en el que todos estamos inmersos.

Los promotores de estos Premios también han dado muestras de su sensibilidad al haber incorporado en esta décima edición un nuevo criterio para valorar la excelencia empresarial: la orientación a favor de la igualdad de oportunidades para el acceso de las mujeres a los puestos directivos; no podemos sino enorgullecernos de que dicho criterio figure, a partir de ahora, entre aquellos que determinan la excelencia de las empresas españolas.

Si bien el mayor protagonismo en todo ese proceso de transformación y adaptación corresponde a las empresas y sus trabajadores, no es menos cierto que requiere necesariamente el respaldo de la sociedad y el apoyo de la Administración. Estos galardones son, por ello, expresión del aliento que las instituciones -y más concretamente el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio- desean prestar al afán de mejora, al espíritu innovador, a la creatividad y a las iniciativas emprendedoras para conseguir una sociedad mejor, más fuerte y de creciente bienestar.

Bien sabéis que me siento personalmente identificado con todo lo que estos Premios significan como cauce para promover una mentalidad empresarial ágil, abierta y moderna, preocupada por la competitividad y la productividad, sensible a la mejora de la calidad, respetuosa con el Medio Ambiente y permanentemente atenta a las necesidades sociales y a la realidad del mercado, así como a las nuevas oportunidades que ofrece. En suma, una mentalidad empresarial representativa de una sociedad dinámica, como es la española de nuestros días.

Me alegra constatar que esta cultura empresarial que entiende el éxito como la adición de muchos factores, -esfuerzo, imaginación, trabajo en equipo, tecnología y capacidad comercial- se extiende cada vez más al conjunto de nuestro tejido empresarial, y también al conjunto de la sociedad en cuanto a su aprecio y reconocimiento.

Señoras y Señores.

Al concluir estas palabras, quiero reiterar mi felicitación sincera y profunda a cuantos, a lo largo de estos diez años, han visto reconocidos sus esfuerzos por alcanzar y ver reconocida la excelencia empresarial, así como agradecer a los miembros de los Jurados la difícil tarea que han asumido.

A ellos, junto con todas aquellas Administraciones, entidades y personas que, de una u otra forma, han ayudado a hacer posible estas distinciones a lo largo de diez ediciones, dirijo hoy también mi enhorabuena y especial gratitud. Creo que expreso el sentir de la mayoría al animarles a continuar esta noble tarea.

A todos, felicidades en este décimo aniversario.

Muchas gracias.

Volver a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+