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Palabras de Su Majestad el Rey en la reunión del Patronato de Cotec

Madrid(Palacio de La Zarzuela), 13.06.2005

C

reo que tenemos legítimos motivos de satisfacción al ver que algunos países con culturas y problemas parecidos, como son Italia y Portugal, han asumido la idea de Cotec y la están desarrollando con éxito, adaptándola a sus propias peculiaridades.

Pocos eran los que hace quince años pensaban que lo que pretendía Cotec era oportuno. Tampoco eran muchos más los que se interesaban por conocer las causas de nuestra preocupación por este tema.

Entonces parecía que bastaba con confiar en nuestro gran potencial de crecimiento y en nuestra capacidad para aprovecharlo. Pronto, sin embargo, fuimos tomando conciencia de que las ventajas competitivas en que se basaba nuestro crecimiento irían desapareciendo a medida que fuera aumentando nuestro bienestar.

Nos convencimos, y tratamos de convencer a otros, de que la siguiente ventaja competitiva sólo podría proceder de una habilidad que todavía no habíamos desarrollado: la de utilizar con inteligencia la tecnología para crear riqueza y promover el bienestar social. La innovación se convertiría así en punto de referencia inexcusable para poder seguir progresando.

Comentabais a menudo en este Patronato, lo lejos que estaba España de poder asumir el compromiso de fomentar nuestra capacidad de crear la tecnología que nos haría competitivos; e, incluso, insistíais en que el primer esfuerzo debía dirigirse a convencer a muchos otros de que el proyecto era factible si se le dedicaba inteligencia y medios.

Estos comentarios, que tantas veces he oído referidos a España, los vemos también en las Comunicaciones de la Comisión Europea y en las conclusiones del Consejo aplicados al conjunto de la Unión.

En estos años, la situación española ha mejorado objetivamente. En cifras absolutas, en el tiempo de vida de Cotec, los gastos empresariales de investigación han crecido en un doscientos veinte por cien. Lo mismo cabe decir del número de investigadores que trabajan en las empresas españolas.

Pero también sabemos que nos encontramos a menos de la mitad del camino que debemos recorrer, y que tenemos que hacer todo lo posible por acelerar nuestros esfuerzos en esa dirección.

Nos encontramos en un momento decisivo para consolidar la situación de España en el mundo como una sociedad moderna, próspera y dinámica, en la que las empresas puedan seguir progresando y los ciudadanos disfrutar de un creciente bienestar. La aún reciente ampliación de la Unión Europea, la evolución de la economía internacional, las próximas perspectivas financieras, o la competencia de los países emergentes, representan, entre otros muchos, elementos definitorios del horizonte que hemos de afrontar.

Sólo incrementando nuestra productividad y, por consiguiente, nuestra competitividad, estaremos en condiciones de poder mantener y mejorar el lugar de España en el plano internacional. Hoy, más que nunca, vale la pena aplicarse a fondo en la tarea de fomentar la innovación.

Por ello, conforme a una de las conclusiones de la última Comisión Ejecutiva, debemos seguir aplicando nuestros esfuerzos a concienciar y convencer sobre la urgencia de esta tarea.

Hasta ahora Cotec ha sabido ofrecer a nuestros ciudadanos análisis, datos y recomendaciones, de una calidad reconocida por todos. Quizá ha llegado el momento en el que, además de ofrecer vuestro ejemplo y generosa dedicación, se redoblen vuestros esfuerzos encaminados a exponer, concienciar y convencer sobre cuanto hemos aprendido -y sobre cuanto vayamos aprendiendo- en materia de innovación.

Afortunadamente, hoy en España, particularmente en vuestras empresas e instituciones, hay sobrados ejemplos de eficiencia innovadora. Una actitud que debemos intentar propagar para multiplicar el potencial de crecimiento y bienestar de nuestro país.

Bien sabéis lo mucho que valoro vuestro compromiso altruista y el potencial de vuestra colaboración. Habéis sabido crear un valioso instrumento que todavía, puede y debe rendir muchos beneficios al servicio de España y de los españoles.

Os reitero mi alegría por haber tenido un año más la oportunidad de participar en esta reunión. Tened la certeza de que contáis con mi más decidido apoyo, convencido -como lo estoy- de que España entera es la primera beneficiaria de vuestro cualificado esfuerzo y eficaz dedicación.

Muchas gracias.

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