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Palabras de Su Majestad el Rey en la conmemoración del CLXXV aniversario del Ateneo de Madrid

Madrid, 25.10.1995

Q

uiero ante todo expresaros la satisfacción que me produce estar hoy entre vosotros para presidir la celebración del ciento setenta y cinco aniversario del Ateneo de Madrid.         

En mi condición de ateneísta, a la que se ha referido vuestro Presidente, saludo, en nombre de la Reina y en el mío propio, a los miembros de esta Casa, con muchos de los cuales compartimos momentos inolvidables de aprendizaje y estudio.

Os agradezco también la medalla conmemorativa que acabáis de entregarme y que es símbolo no sólo de vuestro brillante pasado, sino de vuestra vocación de futuro.

La biografía del Ateneo tiene un lugar importante en la historia de España. Esta convocatoria, y la presencia en este acto de personalidades de la cultura en sus más variadas dimensiones, manifiesta la buena salud de la Institución y su voluntad de seguir manteniendo su compromiso con la sabiduría, su ejemplo de convivencia y la defensa de los derechos y libertades de los españoles.

Ser ateneísta es una vocación moral y cívica que implica la exigencia de comportamientos ejemplares y un sentido polémico al servicio del entendimiento y amor a España.

Si recordamos lo que ha significado esta Casa en el camino y la ambición de la modernización de nuestro país, tenemos que evocar con reconocimiento a los científicos, escritores y artistas que nos precedieron y que con sus inquietudes creativas nos aportaron lo mejor y más vivo, en cada generación, del ser de España.

Hoy, el Ateneo debe seguir siendo escuela de perfeccionamiento social y, como en las épocas más importantes de su historia, un lugar abierto a la juventud y al diálogo entre generaciones, en el que confluyan la creación reflexiva y una fecunda imaginación.

Estoy seguro de que esta conmemoración os estimulará a consolidar y reforzar el fecundo legado recibido. Os animo, pues, a emprender con buen ánimo una nueva singladura, en la que sabéis que contáis con mi apoyo y afecto.

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