Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades e Axenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey en el acto conmemorativo del 75º Aniversario de la Fundación de Caixa de Catalunya

Barcelona, 30.10.2001

T

anto para mí como para la Reina es especialmente grato acudir a un acto tan significativo para Caixa Catalunya, que hoy conmemora su setenta y cinco aniversario.

Els vincles que uneixen a la societat espanyola i, particularment a la catalana, amb les caixes d'estalvis són, com es sabut, lligams molt sòlids, que s'han anat forjant al llarg de molts anys de suport i cooperació mutus.

Efectivament, les Caixes han crescut a Espanya de la mà del progrés econòmic i social de les capes més àmplies de la nostra societat. És indubtable, doncs, que no haurien assolit mai la extraordinària importància que tenen avui en dia, si no haguessin comptat amb la confiança de la majoria social.

Però també és igualment cert que el progrés d'aquestes mateixes capes socials, de les famílies i de les petites i mitjanes empreses del pais, no hauria estat probablement el mateix sense el suport de les Caixes, que històricament, han estat les seves subministradores naturals de productes i serveis financers.

Y a ello ha contribuido decisivamente tanto la vocación territorial de estas entidades, que han acercado los servicios financieros a prácticamente todos los rincones del país, cuanto su fuerte componente social, que ha facilitado el acceso a los mismos de prácticamente toda la población.

A esta contribución fundamental al desarrollo económico y social, debe añadirse la valiosa aportación que las Cajas de Ahorros han realizado, y continúan realizando, a través de su Obra Social. Y lo es no solamente porque contribuye decisivamente a la cobertura de muchas necesidades sociales, que, en otro caso, no estarían suficientemente atendidas, sino también porque constituye el mejor alimento para mantener vivo ese vínculo tan especial que tan estrechamente une a las Cajas y la sociedad.

Caixa Catalunya ha sido a lo largo de estos tres cuartos de siglo una entidad que ha representado con brillantez ese conjunto de valores positivos que ha acompañado la trayectoria de las Cajas de Ahorros en España, y, más particularmente, en Cataluña, donde, como es sabido, constituyen la base fundamental de su sistema financiero y un referente permanente para la sociedad.

Esta Entidad es también un ejemplo de cómo las Cajas pueden incidir de una manera extraordinariamente positiva en su entorno, a través de su labor social. Así, junto a su labor cotidiana a favor de los colectivos desprotegidos de nuestra sociedad, hay que felicitar a Caixa Catalunya por haber abordado proyectos tan ambiciosos como el que, en su día, permitió la recuperación, para disfrute de todos nosotros -y también de ciudadanos que vienen a visitarnos desde todos los confines del planeta-, de la Pedrera, ese maravilloso monumento arquitectónico producto del genio de Gaudí.

Igual reconocimiento merece la sensibilidad que ha demostrado ante las nuevas necesidades sociales que el devenir del tiempo plantea, y que ha dado lugar a la creación en los últimos años de sendas fundaciones, que acompañan a las más tradicionales en los ámbitos de la cultura y la protección de la tercera edad, dedicadas, una a la preservación del medio ambiente y la otra al desarrollo de programas de solidaridad con el tercer y el cuarto mundo.

Con estas iniciativas Caixa Catalunya, ha ampliado su actuación social a campos relativamente nuevos en nuestro país como son, por ejemplo, la compra de territorio para la protección de sus recursos naturales o la creación de programas de microcréditos para apoyar proyectos económicos modestos, pero fundamentales para la supervivencia de las personas o grupos que los promueven y que, tradicionalmente, habían permanecido excluidos del acceso al crédito financiero ordinario.

Querría, por último, antes de acabar estas breves palabras expresar un sentimiento, una felicitación y un deseo.

El sentimiento es de satisfacción al estar presente en este acto conmemorativo del setenta y cinco aniversario de la fundación de esta institución, que se celebró en 1926 con un acto presidido por mi abuelo, el Rey Don Alfonso XIII, como recuerda un pergamino que, según me ha explicado el Presidente de la Caja, ocupa un lugar preeminente en la Sala de Consejos de esta casa.

La felicitación es para las personas que gobiernan, que dirigen y que trabajan en esta Entidad -y que se extiende a todos los que les han precedido- por este aniversario y por el papel tan relevante que esta Entidad ha ejercido a lo largo de estos setenta y cinco años de vida, tanto en el ámbito financiero como en el social.

Y el deseo es que encuentren el camino adecuado para transformar todo este magnífico caudal que han sido capaces de acumular a lo largo de estos años en la energía necesaria para afrontar el futuro con éxito y, por supuesto, que Caixa Catalunya cumpla muchos años más y que lo haga con la misma dignidad y solvencia que ha demostrado hasta ahora.

Muchas gracias.

Volver a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+