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Palabras del Su Alteza Real la Infanta Doña Cristina en la inauguración del I Encuentro de la Red Civil de la UNESCO en España e Iberoamérica

Cáceres, 04.06.2003

A

ntes de empezar con las palabras referentes a este I Encuentro, quiero que estas, mis primeras palabras, sean para expresar en nombre de los Reyes, de la Familia Real y en el mío propio el más sentido pésame a los familiares de los fallecidos en el trágico accidente ferroviario ocurrido anoche en la localidad de Chinchilla.

En estos difíciles momentos de tanto dolor y pesadumbre, la Corona se siente íntimamente unida al sufrimiento de todos los allegados de las víctimas y expresa, recogiendo el sentimiento de todos los aquí presentes, su deseo de una rápida y feliz recuperación de los heridos.

Siempre me es grato venir a Extremadura, y más en esta ocasión, para inaugurar en este noble escenario, como Presidenta de Honor de la Comisión Española de Cooperación con la UNESCO, este I Encuentro de su Red Civil.

Un acto cuya celebración coincide con el cincuenta aniversario de la incorporación de España a esta Organización. Un hecho relevante, pues significó la vinculación española a sus tareas de promoción de la educación, la ciencia y la cultura a nivel mundial, y en el marco de las Naciones Unidas.

Desde entonces hasta ahora, la importancia de estos objetivos se ha hecho mayor y mucho más visible. La educación es hoy no sólo herramienta esencial de superación individual y desarrollo de los pueblos, sino criterio de legitimidad por excelencia de nuestra civilización.

El avance científico es asimismo en nuestros días la clave del progreso de las naciones, y de su imagen de prestigio. Y la cultura, en fin, se ha revelado como el camino más adecuado del diálogo entre los valores, las ideas y los modos de vida de una sociedad universal, multipolar y en continua evolución.

Educación, ciencia y cultura se han convertido así en instrumentos principales, incluso imprescindibles, de la paz y la solidaridad entre las naciones. Pero para cumplir esta función han de insertarse en la realidad, hacerse costumbre. Esta es la misión y la tarea de la Red Civil de la UNESCO.

Para ello se han creado sus Centros y sus Clubs; las Cátedras, Escuelas y Bibliotecas Asociadas, sus Redes de la Biosfera y las Ciudades Patrimonio de la Humanidad.

Todas ellas hacen visible una idea moderna y polivalente de la cultura, que ya no es patrimonio de unos pocos, sino que sale a la calle, para estimular una formación de calidad en todos sus niveles, una preocupación por la conservación de los recursos naturales, fundamental para el futuro de la Humanidad; y la transformación de nuestro legado histórico y artístico en un conjunto de bienes culturales accesibles a todos para su vivencia y disfrute.

Se trata de crear una nueva mentalidad colectiva, basada en el respeto mutuo y cuyo fruto es la concordia. Que aspira a una solidaridad más reflexiva, volcada siempre a remediar las urgencias inmediatas, pero que quiere además abordar sus causas, y articular las estructuras básicas para prevenir, y en último término resolver, las cuestiones fundamentales que facilitan a todos la prosperidad y el desarrollo.

Las sesiones monográficas que aquí van a celebrarse, sobre temas tan de actualidad como la sociedad del conocimiento, la biodiversidad y la multiculturalidad, se orientan en este sentido.

Mucho celebro la especial atención que va a dedicar este Encuentro a Iberoamérica, y que se manifiesta en la presencia en sus reuniones de destacados representantes de sus Universidades.

Les saludo con el hondo afecto que siempre dedicamos a su Comunidad, con la que compartimos los rasgos esenciales de una misma cultura, y estoy segura de que la oportunidad de volver a encontrarnos se traducirá en una fecunda colaboración en el seno de la UNESCO.

Sin duda nos ayudará a conseguirlo la vocación iberoamericana de Extremadura, que hoy nos acoge, y se expresa particularmente en la colaboración de su Junta, y del Centro Extremeño de Estudios y Cooperación con Iberoamérica, en la organización de este acontecimiento.

Al iniciar estas sesiones, os animo a seguir trabajando por un mundo más justo y más humano, y os deseo que este Encuentro haga más visible el esfuerzo que estáis realizando, y más amplio el apoyo institucional y social que merece vuestra tarea.

En este camino contáis con el apoyo de la comisión Española de Cooperación con la UNESCO, y con el mío, que gustosamente os adelanto.

Declaro inaugurado el Primer Encuentro de la Red Civil de la UNESCO en España.

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