Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Actividades e Axenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey en la recepción ofrecida por el Ayuntamiento de Luxemburgo

Luxemburgo, 16.04.2007

S

eñor Alcalde,

Al responder a sus amables palabras de bienvenida, la Reina y yo le agradecemos la afectuosa acogida que nos dedica la Ciudad de Luxemburgo en nuestra segunda Visita de Estado a este querido país.

Ante todo, quiero manifestar la especial emoción que nos produce el encontrarnos de nuevo en esta ciudad, Patrimonio de la Humanidad, con la que nos unen tantos vínculos pasados y presentes.

Por su historia y su geografía, por su vitalidad y por su capacidad de renovación, Luxemburgo simboliza la pujanza y el dinamismo de los grandes valores europeos, en una fructífera amalgama de tradición y modernidad.

Prueba de ello son los grandes cambios que se aprecian en la fisonomía externa de la ciudad, que oficialmente visitamos por primera vez hace veintisiete años.

Llenan de admiración los modernos edificios de las Instituciones Europeas, el diseño innovador de la ?Filarmonía? o la pureza de líneas del ?Museo de Arte Contemporáneo Gran Duque Juan?, que reflejan la atmósfera vibrante y enérgica de esta ciudad cosmopolita, integradora de las más diversas nacionalidades y culturas.

Señor Alcalde,

Para la ciudad de Luxemburgo, el año 2007 ha comenzado con un especial énfasis en los intercambios culturales. Muchas miradas se vuelven estos días hacia la Capitalidad Europea de la Cultura, que ostentan Luxemburgo y la Gran Región.

Una ocasión de especial interés, que va a hacer posible múltiples oportunidades de encuentro y de enriquecimiento cultural y personal para todos, y que refuerza y proyecta hacia el exterior la imagen de Luxemburgo.

En ese espléndido marco se inscribe la Exposición dedicada a Pierre-Ernest de Mansfeld, que mañana tendremos el honor de inaugurar junto con Sus Altezas Reales Los Grandes Duques.

Gobernador de Luxemburgo en la época imperial, Mansfeld fue un verdadero hombre del Renacimiento: valeroso soldado, funcionario leal y mecenas de las artes. Su personalidad encarna con singular acierto los ideales del ciudadano europeo, y lo mejor de las raíces comunes a nuestros dos países.

Me complace, pues, especialmente que el Patrimonio Nacional de España y el Museo del Prado hayan colaborado en la organización de esta admirable muestra.

Señor Alcalde,

Quisiera concluir mis palabras en este grato reencuentro, haciendo votos para que nuestros conciudadanos sigan estrechando sus vínculos de amistad y afecto, sobre la sólida base de los principios y valores que, felizmente, compartimos.

Con este espíritu, le deseo, Señor Alcalde, junto a todos los miembros de la Corporación Municipal, los mejores éxitos en su labor, en beneficio de la ciudad y de los ciudadanos de Luxemburgo

Muchas gracias.

Volver a Discursos
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+