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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la inauguración del XV Congreso Internacional de la Asociación Española de Americanistas (AEA) y de la Universidad de Deusto "América en la memoria: Conmemoraciones y Reencuentros"

Bilbao, 12.09.2012

Egunon. Bilbon zeuekin berriz egoteak asko pozten nau, oraingoan Deustuko Unibertsitatean.

Muy buenos días señoras y señores. Permitidme comenzar por compartir con todos mi alegría por volver a Bilbao; especialmente por volver a esta casa, a la Universidad de Deusto, que abre sus brazos cuando todavía celebra su 125 cumpleaños para dar la bienvenida al XV Congreso de la Asociación Española de Americanistas, en el trigésimo aniversario de esta entidad, que se reúne bajo el lema "América en la Memoria. Conmemoraciones y Reencuentros". Sin duda que para esta Universidad, como para la Compañía de Jesús y la propia ciudad, es como dar la bienvenida a un familiar. De todos es sabido lo intenso que es el vínculo de los vizcaínos -los vascos en general- y los Jesuitas con el continente americano y con la apasionante historia de España en América.

Este encuentro presta una atención especial, como sabéis, a tres efemérides muy significativas: el bicentenario de las Cortes y la Constitución de Cádiz, los bicentenarios de las independencias de las Repúblicas iberoamericanas, y el V centenario del descubrimiento del océano Pacífico, del "Mar del Sur".

Por tanto quiero, naturalmente, felicitar a los organizadores tanto por la elección del tema de este Congreso, como por la amplia perspectiva con la que han concebido y diseñado. Un país como España, con una historia tan rica y con unas raíces tan antiguas, tiene numerosos e importantes hechos y procesos históricos, de muy distinto significado, que recordar, conmemorar y estudiar. Pero lo más decisivo de los centenarios y de las conmemoraciones -aparte de ayudarnos a conocer nuestro propio transcurso histórico y así comprender mejor las múltiples claves de nuestra identidad colectiva- es que, a partir del conocimiento y las circunstancias precisas de los acontecimientos que rememoramos, sepamos extraer las conclusiones adecuadas para construir un presente y un futuro de bienestar y armonía para todos. Es seguro que conocer con rigor nuestro pasado y asumirlo con serenidad nos ayuda a avanzar con mayor solidez para lograr ese objetivo.

La intensa relación con América, que forma parte esencial e indisociable de la identidad, la cultura y la historia de España, -y que centra los intereses y las actividades de vuestra asociación-, es buena prueba de ello. Las efemérides que merecen ser conmemoradas y traídas a nuestra memoria más actual y presente son tan numerosas como importantes, y de ellas debemos saber obtener conclusiones, como decía, que sirvan de un modo efectivo al progreso de todas nuestras sociedades.

Este año nos ocupa en particular el Bicentenario de la Constitución de 1812 que, como recordó S. M. el Rey el pasado 19 de marzo, afirmó la soberanía nacional y reconoció derechos y libertades individuales que doscientos años después continúan siendo pilares fundamentales para la convivencia entre los ciudadanos. Pero lo que le da una dimensión hispanoamericana, y en general transcontinental, a esta conmemoración es el hecho de que aquella Constitución fuera elaborada por representantes de territorios "de ambos hemisferios", -utilizando la fórmula literal plasmada en aquel memorable texto-, y la circunstancia de que llegase entonces a estar formalmente vigente en muchos territorios de la Monarquía española, desde la Península a Filipinas pasando por Canarias o México. De este modo la Constitución de Cádiz se convirtió en el primer texto constitucional intercontinental de la Historia.

"...lo más decisivo de los centenarios y de las conmemoraciones -aparte de ayudarnos a conocer nuestro propio transcurso histórico y así comprender mejor las múltiples claves de nuestra identidad colectiva- es que, a partir del conocimiento y las circunstancias precisas de los acontecimientos que rememoramos, sepamos extraer las conclusiones adecuadas para construir un presente y un futuro de bienestar y armonía para todos..."

No insistiré en los aspectos históricos, que los especialistas aquí reunidos conocéis bien, pero sí recordaré que el bicentenario de aquella Constitución inspira este año la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno con el objetivo de renovar y fortalecer las relaciones iberoamericanas desde los principios que consagró aquel texto fundamental.

Prestaréis atención también a las independencias de las Repúblicas iberoamericanas, cuyos aniversarios nuestro país ha venido acompañando con el mayor espíritu de respeto y fraternidad desde que comenzaron a celebrarse; y atenderéis igualmente al descubrimiento del océano Pacífico por el extremeño Vasco Núñez de Balboa en 1513. En relación con este último hecho quiero subrayar la trascendencia histórica de la presencia y proyección de España en la mayor masa oceánica de la Tierra durante cuatro siglos, y la importancia y la oportunidad objetiva y actual de que sepamos actualizar esa vocación centenaria hacia el área de Asia-Pacífico, de tanto peso e importancia geopolítica y económica en el mundo actual, crecientemente globalizado.

Permitidme mencionar en esta ocasión un aniversario más, -de gran alcance y plenamente americano y español-, que se cumplirá también el año que viene. Me refiero al V centenario de la llegada del castellano Juan Ponce de León a la Florida, en los actuales Estados Unidos de América. Se trata de un hecho significativo que inauguró la presencia española y europea en ese país y que debe impulsarnos a estrechar aún más las relaciones entre España y los Estados Unidos. Así lo queremos españoles y estadounidenses, así lo quieren nuestros gobiernos, la sociedad civil y la creciente comunidad de hispanos que forman una parte ya muy potente, central y articulada de la sociedad norteamericana.

Estimados profesores, especialistas, participantes y asistentes, señoras y señores.

En este XV Congreso de la Asociación Española de Americanistas y en esta querida ciudad de Bilbao vais a abordar también la presencia histórica de los vizcaínos en América tratando lo relativo a la importante aportación vasca al conjunto de América, y a la influencia del hecho histórico y sociológico americano en el País Vasco a través, fundamentalmente, de la dimensión migratoria.

Es una buena ocasión para recordar los nombres, los hechos y los logros de muchos vascos que en los campos de la administración, la política, la cultura, la economía, la evangelización, la milicia, la marina o, más actualmente, la cooperación para el desarrollo,  contribuyeron durante siglos a estrechar nuestros lazos con el conjunto de Iberoamérica. Es tiempo, en definitiva, de subrayar y rememorar la aportación de todos los pueblos de España a la conformación de la Comunidad Iberoamericana. No cabe duda de que en el continente americano el conjunto de los españoles encontramos un referente común de identidad y de historia compartida.

Termino ya mis palabras con la seguridad de que el encuentro que nos reúne obtendrá los mejores resultados con el esfuerzo de tantos especialistas de América, España y otros países europeos.

Queda inaugurado el XV Congreso Internacional de la Asociación Española de Americanistas en la Universidad de Deusto.

Muchas gracias a todos. Eskerrik asko guztioi.

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