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Palabras de Su Majestad el Rey XXVIII Edición de los Premios Rey Jaime I

Lonja de los Mercaderes. Valencia, 24.11.2016

B​on dia a tots. Moltes gràcies per la càlida acollida que València sempre ens fa. Gràcies també a la Fundació Valenciana d'Estudis Avançats, a la Fundació Premis Rei Jaume I i a tots els qui han fet possible esta nova edició d'uns guardons exemplars en el sistema espanyol de la ciència, la tecnologia i la innovació.

Pero antes de continuar, permitidme expresar −junto a la Reina−, nuestra más sincera condolencia por el fallecimiento ayer de la Senadora Dña. Rita Barberá, que durante tantos años rigió la vida municipal de esta ciudad. Como Alcaldesa, compartimos muchos acontecimientos importantes en las últimas décadas de la vida de Valencia, como estos premios Jaime I, que apoyó desde el primer momento de manera entusiasta. Nos unimos al duelo de su ciudad y a sus familiares y allegados les enviamos desde aquí nuestro respeto y nuestro sentido recuerdo.

Los premios Jaime I llevan casi treinta años reconociendo el trabajo y el talento de personas que dedican su vida a mejorar la sociedad, ya sea luchando contra enfermedades, protegiendo el medioambiente, potenciando las nuevas tecnologías o creando riqueza y generando competitividad. Durante estos 30 años los premios Jaime I, de la mano de Santiago Grisolía, se han convertido en una cita obligada para la ciencia española; en una magnífica oportunidad para acentuar la importancia de la investigación, la innovación y el emprendimiento en un país moderno, desarrollado y comprometido como es España.

Un país que cuenta con sobrado talento, como evidencian de manera tan clara los premiados hoy aquí ante todos; pero que ninguno sobra para todo lo que aspiramos, ambicionamos y merecemos ser o conseguir. Personas con un enorme genio creador y una inmensa inquietud intelectual que han trabajado con constancia y determinación firme a lo largo de muchos años, en los que estoy seguro ha habido éxitos y también contratiempos y problemas.

La tenacidad y la capacidad para superar las dificultades, incluso aprovecharlas, son rasgos comunes de las personas que se dedican a la ciencia. También de las que tienen éxito con los proyectos que emprenden. Personas que tienen que recorrer un largo camino, a veces ingrato, y que tienen un alto compromiso con su vocación. Las instituciones, las administraciones y la sociedad en general tenemos que involucrarnos y favorecer en mayor medida este largo y arduo camino que deben recorrer científicos y emprendedores. Es una obligación moral, y práctica, con las generaciones futuras.

Y también creo que es un deber nuestro, de todos –insisto mucho sobre esto− como sociedad y como país, reconocer su esfuerzo e incentivarlo, premiar sus éxitos cuando sea posible, agradecer y animar siempre a que los busquen y nos contagien con su valor y el entusiasmo vocacional, aún en medio de dificultades e incertidumbres. Por eso reconocimientos como este, que ensalzan la labor de años de trabajo en el terreno de la investigación y la innovación, son más necesarios que nunca. Hay que ensalzar el trabajo bien hecho, distinguirlo, para que sirva de ejemplo e inspiración a otros.

Mi más sincera enhorabuena a Miguel Bastos Araújo, Francisco Martínez Mojica, Albert Marcet Torrens, Elías Campo Güerri, Hermenegildo García Gómez y Alberto Gutiérrez Garrido. Su talento y empeño permiten que nuestro futuro, el de toda la sociedad, sea un futuro mejor. Con su labor hacen de España un país más justo y desarrollado. Gracias por todo ello.

Es verdaderamente gratificante observar que detrás de estos Premios Jaime I hay una participación activa del sector privado, de empresas comprometidas con la investigación, el desarrollo y la innovación de nuestro país. Estoy convencido de que no van a abandonar esta responsabilidad que han adquirido. Y lo estoy también de que su compromiso va a mantenerse durante, al menos, otros treinta años... Aunque espero quedarme corto en esta certeza.

es momento de darle un nuevo impulso, de situar la investigación, el desarrollo, la innovación y la capacidad emprendedora entre las principales prioridades de nuestro país. Porque, sencillamente, esta es una de las mejores maneras de lograr mayores garantías de crecimiento, de desarrollo y competitividad, y, por tanto, de capacidad de generar y repartir más riqueza y bienestar

Felicito también al ilustre jurado, que hace posible el prestigio y la existencia misma de estos premios que reconocen la excelencia investigadora y la capacidad innovadora. Su participación es clave para garantizar el máximo rigor y calidad de unos galardones que llevan el nombre de Jaime I, uno de los Reyes más decisivos de la historia de España y que representa una parte relevante de nuestro pasado común. Gracias a estos premios queda su nombre ligado también a nuestro futuro más esperanzador.

Señoras y señores, 
El principal impulso a nuestra tradición científica es reciente. La primera Ley de la Ciencia se firmó en 1986 y, desde entonces, la investigación y la innovación española han avanzado mucho:

En las últimas décadas España ha conseguido situarse en una posición relevante en producción científica, siendo responsable de más del 3% de las publicaciones mundiales. Además, nuestros investigadores son reconocidos a nivel internacional y contamos con centros de investigación e infraestructuras de calidad situados entre los mejores del mundo en sus áreas. Tenemos una creciente presencia en grandes organismos internacionales y nuestros logros en ciencia e innovación en Europa han crecido gracias al trabajo y la competitividad de científicos, centros, empresas y universidades.

En definitiva, en España se hace muy buena ciencia. Un éxito que hemos hecho posible entre todos, fruto de la suma de muchos esfuerzos y voluntades. Pero, aún con todo eso, no es suficiente, ni nos podemos conformar; y hay que reconocer que ni la inversión privada ni la pública están todavía al nivel de las de los países de nuestro entorno, por lo que debemos redoblar esfuerzos en este terreno.

Por ello, es momento de darle un nuevo impulso, de situar la investigación, el desarrollo, la innovación y la capacidad emprendedora entre las principales prioridades de nuestro país. Porque, sencillamente, esta es una de las mejores maneras de lograr mayores garantías de crecimiento, de desarrollo y competitividad, y, por tanto, de capacidad de generar y repartir más riqueza y bienestar.

Debemos también buscar fórmulas que simplifiquen los procedimientos y agilicen el desarrollo de los proyectos innovadores. Nos jugamos mucho ya que desafíos como la salud, el cambio demográfico, la seguridad y salud alimentaria, la agricultura sostenible o la energía segura, limpia y eficiente dependen de ello. Como también dependen de ello el transporte inteligente, ecológico e integrado, el medio ambiente o nuestra lucha contra el cambio climático, así como la propia seguridad de los ciudadanos. Retos que tenemos que abordar −ya lo estamos haciendo− y que no podremos resolver si no apostamos con más decisión por la ciencia y la innovación.

Pero el esfuerzo lo tenemos que hacer entre todos, tanto las Administraciones como los sectores público y privado. Un esfuerzo de todos que hará, en fin, que todos salgamos ganando. Y ya no solo porque conseguiremos un futuro mejor y más justo, sino también porque lograremos que nuestro país consiga mayor riqueza y empleo de calidad.

Todo ello pasa, sin duda, por impulsar una educación más innovadora y por implicar más a la sociedad, que debe conocer y tener conciencia del papel de la ciencia y los avances tecnológicos en nuestro presente y en nuestro próximo futuro. Es importante que los ciudadanos sean conscientes del trabajo de personas como los premiados, de lo que están haciendo en beneficio de todos, y de que realmente ellos forman parte esencial de los referentes más sólidos y valiosos de nuestra sociedad, dignos de nuestra máxima admiración y de ser presentados como ejemplos para ser emulados por nuestra juventud.

El paper divulgador d'estos premis permetrà que sorgisquen més vocacions científiques i un major esperit emprenedor entre els nostres jóvens, als quals anime a avançar amb valentia pel camí de la ciència.

Amb estes paraules d'ànim i de confiança en el nostre progrés, declare oberta la convocatòria dels Premis Jaume I 2017.

Moltes gràcies.

Itzuli Hitzaldiak atalera
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