Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Jarduerak eta agenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en el almuerzo-coloquio con los miembros del Comité de Coordinación del Año Internacional del Voluntariado.

Madrid, 11.03.2002

C

on el sabor agridulce de las despedidas que no lo son del todo, os dirijo la palabra en esta reunión de clausura de las actividades del Comité de Coordinación del Año Internacional del Voluntariado.

Creo que humildemente podemos sentirnos satisfechos del trabajo realizado, y de la respuesta española a la convocatoria de Naciones Unidas.

Y quiero, igualmente recordar que, aun cuando este órgano concluya su existencia oficial con este acto, y con la aprobación de la Memoria de Actividades del Año Internacional, el firme compromiso con la causa social, que cada uno de nosotros ya teníamos anteriormente asumido, y que nos indujo a aceptar la condición de miembros del Comité, junto a las tareas y funciones que suponía, sigue plenamente vigente en nuestra vida y en nuestro comportamiento, impulsándonos a liderar cualquier esfuerzo de transformación social tendente a la desaparición de la injusticia y a la superación de las desigualdades.

Mi experiencia personal de colaboración y de compromiso ante el Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, ante este Comité y ante la sociedad española a lo largo del año, apoyando a numerosas iniciativas y participando en algunas de ellas, organizadas desde una gran diversidad de instancias, públicas y privadas, que tienen mucho que decir y hacer en relación con el Voluntariado, me ha permitido constatar la gran vitalidad y capacidad de ciudadanos e instituciones para transformar - o mejorar, mejor dicho- la sociedad en que vivimos a través de la colaboración y coordinación de voluntades.

Una coordinación que ha permitido a este Comité orientar, en una misma dirección, esfuerzos, ideas y entusiasmos provenientes de ámbitos inicialmente tan diversos como el asociativo, el universitario, el empresarial y el sector público. Todos ellos unidos en pos de un proyecto común: la solidaridad.

Igualmente, con mi participación en las distintas citas en el plano internacional que durante este período han tenido lugar, he podido comprobar con satisfacción cómo, desde Organismos de carácter universal como Naciones Unidas, se valoraba y agradecía la capacidad de movilización y de liderazgo de España en torno a los objetivos del Año Internacional, no sólo dentro de nuestras fronteras, sino también en todo el ámbito iberoamericano.

Como al comienzo de mis palabras señalaba, quiero hoy animaros a continuar asumiendo, yo el primero, el compromiso que nos ha traído hasta aquí, y a seguir transmitiendo a nuestra sociedad la necesidad de incorporar la solidaridad y la acción voluntaria a la dimensión de lo humano, como un principio esencial de la conducta individual y colectiva, y como un elemento transversal indispensable en el proceso de globalización que parece marcar la línea por la que habrá de discurrir el nuevo milenio.

Frente al materialismo y la competitividad que tienden a imponernos hoy reglas en todos los órdenes de la vida, se hace ineludible abrir la senda del compromiso ético, de la alteridad y de la vinculación personal con los valores del espíritu que el voluntario representa, como eje en torno al cual ha de vertebrarse la construcción del futuro más justo, equitativo y en paz, que todos nosotros deseamos.

Muchas gracias.

Itzuli Hitzaldiak atalera
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+