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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la inauguración del IV Congreso de Cooperativismo Agrario.

Salamanca, 14.11.2002

U

n doble motivo me hace sentirme muy complacido al encontrarme nuevamente en Salamanca. Por un lado me da la oportunidad de volver a admirar esta ciudad y de felicitarnos colectivamente por el éxito de su capitalidad cultural a lo largo de este año; y por otro, naturalmente, al responder con mi presencia a vuestra amable invitación para presidir este IV Congreso de Cooperativismo Agrario, tengo la ocasión de acercarme una vez más a un sector que siento muy próximo, auténtico, y básico para nuestra vida, el Campo, la Agricultura, la Agroindustria. Lo necesitamos, es evidente; y por tanto necesitamos que tenga un desarrollo adecuado y equilibrado, en el que tan empeñado está el mundo cooperativo.

El momento especial que atraviesa la agricultura española y la comunitaria os depara una excelente ocasión para analizar la situación y oportunidades de nuestras cooperativas en el nuevo marco en el que van a moverse.

Es este sentido, celebramos en primer lugar la consolidación de nuestras cooperativas, de su dimensión económica y social y de su organización representativa. Gracias a ellas habéis conseguido superar, siempre unidas, los desafíos que han supuesto la incorporación de España a la Comunidad Europea y la implantación del Mercado Interior Único.

Los conocimientos y experiencias que habéis adquirido a lo largo de este proceso van a ser, sin duda, de un valor esencial para ampliar vuestros objetivos, superar los retos que vais a encontrar en vuestro recorrido, y encontrarles, como reza vuestro lema, nuevas respuestas.

El movimiento cooperativo se rige por un principio fundamental: lograr con el esfuerzo común lo que sería inalcanzable por vía individual, aglutinando los intereses de sus asociados, y mejorando su posición negociadora. Con estas premisas habéis sido capaces de consolidar vuestros mercados y de llegar a otros que hace sólo unos años parecían inasequibles.

Y lo habéis conseguido apostando fuerte en dos direcciones esenciales: una, modernizando instalaciones e incorporando nuevas tecnologías, y otra, incidiendo en la formación de sus socios y en la profesionalización y especialización de su actividad.

Tengamos en cuenta que gracias a estas decisiones, el cooperativismo supone hoy más del 40% de la Producción Final Agraria Española, y se ha convertido en referencia y estímulo para agricultores y ganaderos.

A los méritos contraídos en vuestra trayectoria empresarial hay que añadir otros, decisivos, y de carácter social. En primer lugar, el papel que estáis teniendo en el mantenimiento del tejido rural. Con frecuencia sois las únicas empresas e industrias existentes en el campo capaces de generar empleo estable. Estáis aportando valor añadido a las producciones de vuestros socios, garantizando las rentas y la viabilidad de muchas explotaciones españolas, y contribuyendo además a elevar el nivel de vida del mundo rural.

La importante labor que desempeñan las mujeres en el mundo rural es particularmente relevante. Su contribución a las tareas cotidianas de la actividad agraria, y su aportación como profesionales del sector, cohesionan y fortalecen el entramado socioeconómico del campo español.

Quiero resaltar también un elemento que considero fundamental para el futuro agrario de nuestro país: la incorporación de los jóvenes. Soy consciente de que las cooperativas desempeñáis en este sentido un papel crucial. Dinamizáis el relevo generacional a través de la contratación de profesionales, y la prestación de servicios de apoyo y asistencia técnica. Esto anima a los jóvenes agricultores a incorporarse a las explotaciones agrarias, viendo en ellas una opción válida de futuro.

Las cooperativas, algunas de ellas centenarias, habéis recorrido un largo camino y os preguntáis si seréis capaces en los próximos años de permanecer y consolidar vuestra posición en un mercado cada día más competitivo. Comparto vuestra visión de futuro, y sé que estáis dispuestos a aportar a vuestra tarea grandes dosis de imaginación, esfuerzo y compromiso. Me satisface, por tanto, especialmente, que el espíritu de este IV Congreso se cifre en la voluntad de adaptaros a las nuevas exigencias, y no sólo del mercado, sino también del conjunto de la sociedad.

Habéis sabido escoger, tanto por la selección de temas como de los ponentes, a los actores más destacados del panorama agroalimentario y de sus perspectivas. Vais a ocuparos de vuestra ubicación europea y mundial; de la dimensión empresarial y las posibilidades de las cooperativas en el área de la prestación de servicios; de vuestra preocupación por la calidad. Y no habéis olvidado el tema crucial de la confianza de los consumidores, que son, al fin y al cabo, los destinatarios de todos vuestros esfuerzos, encaminados a mejorar y hacer cada día más atractivos y accesibles vuestros productos.

Estoy convencido de que, a pesar de un panorama complejo como el que estáis viviendo en la actualidad, vais a saber encontrar, entre todos, las respuestas más adecuadas. Contáis para conseguirlas con el recurso esencial de un excelente factor humano, bien preparado, ambicioso, y con una larga y probada experiencia.

Os animo a emprender con entusiasmo el camino hacia el mañana, y a seguir contribuyendo con vuestro trabajo al progreso de vuestro sector, y, con él, al de todos los españoles.

Enhorabuena a los promotores y organizadores de esta convocatoria y mucho éxito en el desarrollo de este IV Congreso de Cooperativismo Agrario que ahora declaro oficialmente inaugurado.

Itzuli Hitzaldiak atalera
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