Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Jarduerak eta agenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la entrega del Premio al Pueblo Ejemplar 2000

Asturias(Tuña), 28.10.2000

E

xcmo. Sr. Presidente del Principado de Asturias,Excma. Sra. Presidenta de la Junta General del Principado de Asturias,Excma. Sra. Delegada del Gobierno.Ilmo. Sr. Alcalde de Tineo,Excmo. Sr. Presidente de la Fundación Príncipe de Asturias,Sres. miembros del Jurado,Queridos vecinos y vecinas de Tuña,

Vengo ilusionado a Tuña con el deseo de unirme a la emoción con la que celebráis la concesión, por unanimidad del jurado, del Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias. He de admitir que el triste fallecimiento de Tania ha empañado esta jornada y me uno de corazón a su familia y a todos vosotros en el dolor.

No obstante, esta es siempre para mí una ocasión inolvidable, que me ha proporcionado, a lo largo de los diez años de vida de este galardón, momentos profundamente entrañables con las comunidades vecinales, en las aldeas, villas y pueblos premiados.

El Premio al Pueblo Ejemplar ha ido adquiriendo una importancia y un interés entre los asturianos que lo han hecho especialmente anhelado, y ha cobrado una creciente admiración fuera de Asturias por lo que significa, por lo que enaltece y alienta. Es una verdadera satisfacción saber con cuánto entusiasmo e intensidad los pueblos galardonados reciben la noticia de la decisión del jurado, y cómo la festejan con el repicar de las campanas de sus iglesias y la explosión de cohetes.

Son dignos también de resaltar la dedicación, el esfuerzo y, a veces, como en Tuña, la constancia de quienes lideran y unen a los habitantes en la presentación de candidaturas. Por eso quiero expresar mi especial reconocimiento a la Asociación Cultural de Tuña, a la Asociación de Mujeres "Cuarto de La Riera", a la Asociación Deportiva y a la Asociación de Motos "Río Tuña", que tanto se han esforzado para conseguir este premio.

Mi visita a Tuña será, estoy seguro, una experiencia muy grata. Antiguo cruce de caminos, próximo a explotaciones auríferas romanas, Tuña es un crisol donde convergen las mejores cualidades que hacen admirable a un pueblo. El presidente del jurado, el ilustre don Francisco Tuero Bertrand, al que hoy expreso mi gratitud y afecto por el buen trabajo que ha hecho a lo largo de estos diez años de vida del premio, describe con evocadoras palabras en un interesante libro el hermoso paisaje que os rodea y los valores que atesoráis. Destaca el doctor Tuero Bertrand la placidez de vuestro valle, la frondosidad de vuestras colinas y el hecho de ser solar de antiguas hidalguías y cuna de ilustres asturianos.

Vuestro ejemplo nos enseña que las grandes obras son siempre fruto de la unión de esfuerzos, que el desarrollo de las comunidades se basa en amplios acuerdos, que el progreso, en fin, debe construirse a partir de muchas pequeñas aportaciones e iniciativas.

El plan especial de protección que habéis promovido es un paso muy positivo dado en la senda de la recuperación del patrimonio monumental que vuestros antepasados os han legado. Las casas palacio que poseéis, así como la iglesia de Santa María, merecen la mayor atención y todo el cuidado, al igual que los retablos recuperados o pendientes de restauración y el conjunto de recursos naturales que el valle posee.

La contemplación de este fértil y hermoso valle de Tuña nos recuerda a todos la necesidad de conservar nuestros bosques milenarios, verdadera y excepcional riqueza que estamos obligados a entregar en todo su esplendor a las generaciones futuras. El auge económico, siempre deseado, no debe hacernos perder de vista que es preciso hacer compatible el veloz y positivo desarrollo de las tecnologías con la protección del medio ambiente, pues en el respeto a la naturaleza que Dios nos ha confiado y en la conservación de lo mejor de la herencia de nuestros mayores se asienta el verdadero progreso.

En este municipio de Tineo, que vive ahora momentos de optimismo y de esperanza en el futuro, nacieron relevantes personalidades que desarrollaron su actividad lejos de aquí, pero que nunca olvidaron, como tampoco lo hicieron los asturianos que se vieron obligados a emigrar, su tierra de origen. Los nombres de Pedro Merás, Alonso Francos, Campomanes, Santiago Fernández, el bondadoso y prudente don José Maldonado y tantos otros, están unidos al devenir de este concejo y grabados en la Historia para siempre.

Todos ellos guardaron en sus corazones el amor hacia su tierra natal, sintieron añoranza y la ayudaron con los medios a su alcance. Porque no se puede vivir sin raíces, sin memoria. La tierra en la que nacemos nos recuerda siempre la infancia, todo lo que aprendimos y vivimos mientras fuimos niños, lo que nuestros mayores nos enseñaron a amar y a comprender. El paisaje enmarca esos recuerdos y los sitúa en un lugar y en un tiempo concretos, dotándolos de sentido. Por eso son tan importantes los pueblos y por eso es tan importante conservarlos, protegerlos, evitar su ruina. Guardan lo mejor y lo más auténtico de nuestro patrimonio espiritual.

También vivió la experiencia de la lejanía vuestro paisano Rafael del Riego, cuya agitada vida política debemos analizar desde una correcta perspectiva histórica. El tiempo pasa y con su transcurrir, el pasado va cobrando su auténtico significado. Cuando las acciones de los hombres responden a un deseo de justicia y de paz, cuando buscan el progreso, la libertad y el bien común, cuando, en fin, les mueve un profundo amor a la patria, el juicio de la posteridad debe realzar lo que hubo de imperecedero en sus inquietudes y en la defensa de sus ideales.

Con estas premisas debemos interpretar la vida, la obra y la acción de Rafael del Riego, que murió hace más de ciento setenta años en penosas circunstancias. Una década después, mi antepasada la reina regente María Cristina firmó un Real Decreto en el que, con hermosas palabras, habla de la necesidad de borrar las memorias amargas, y repone al general en su buen nombre, fama y memoria. A este espíritu de reconciliación, de concordia y de justicia me uno de todo corazón.

Agradezco al jurado el difícil trabajo de selección que ha tenido que realizar entre tantas candidaturas que, sin duda, merecerían el premio. Una gratitud que extiendo a aquellos pueblos que, sin conseguirlo, han optado al galardón, en algunos casos de manera reiterada durante varios años. Les animo a perseverar en sus méritos y a mantener viva la llama de la ejemplaridad.

Por último, a vosotros, vecinos de Tuña, deseo daros mi enhorabuena. Vuestros esfuerzos y vuestro ánimo son consecuencia de la constante búsqueda del bienestar común, y expresión y resultado de vuestros anhelos por conseguir una vida mejor para todos, y en particular para vuestros hijos, que podrán siempre sentir el orgullo de haber nacido aquí, en este hermoso, apacible y ejemplar rincón de esta querida Asturias.

Muchas gracias.

Itzuli Hitzaldiak atalera
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+