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Palabras de Su Majestad el Rey en la Sesión Inaugural de la XVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno

Montevideo -Uruguay-, 03.11.2006

S

eñor Presidente de la República Oriental del Uruguay,Señores Jefes de Estado y de Gobierno,Señor Secretario General de Naciones Unidas,Señor Secretario General Iberoamericano,Señoras y señores,Comienza hoy la Décimosexta Cumbre Iberoamericana en esta siempre querida y bella ciudad de Montevideo. Agradecemos al Presidente y al pueblo del Uruguay su afectuosa bienvenida, su generosa hospitalidad y la alta eficacia demostrada en la organización de esta reunión.Como Rey de España siento una inmensa satisfacción al poder encontrarme con todos ustedes, en la República Oriental del Uruguay, encrucijada de rutas de cultura, pensamiento y comercio en el Atlántico y en América, una tierra acogedora y amable que los españoles tanto queremos.Al inicio de nuestros trabajos quiero trasladarles un mensaje de ilusión, confianza y esperanza.Ilusión pues, tras dieciséis años de Cumbres, sé por experiencia propia que cada nueva edición siempre supone un paso más en la consolidación de la Comunidad Iberoamericana. Montevideo cubrirá, sin duda, un nuevo jalón en ese camino.Confianza, ya que disponemos de un alto grado de madurez en la organización de nuestras Cumbres, reforzado por el buen funcionamiento de la Secretaría General Iberoamericana.Y esperanza en el futuro, pues nuestro sistema de Cumbres atiende a la creciente necesidad de cooperación y de expresión de nuestra voz en un marco internacional en el que se perciben cada vez más el valor y los perfiles distintivos de nuestra Comunidad.Hace poco más de un año tuve el honor y la satisfacción de recibirles en Salamanca para la Decimoquinta Cumbre Iberoamericana, en donde celebramos la puesta en marcha de la Secretaría General Iberoamericana, un órgano concebido como sólido apoyo institucional, técnico y administrativo al servicio de nuestra Comunidad. Ha sido un paso fundamental del que podemos sentirnos plenamente satisfechos.Tan solo un año después, podemos felicitarnos por su excelente labor, por su decidido impulso a la Conferencia Iberoamericana, a la articulación interna y a la proyección exterior de la Comunidad Iberoamericana.El lema escogido para esta Decimosexta Cumbre ha sido el de andldquo;Migraciones y Desarrolloandrdquo;.El fenómeno migratorio, que siempre ha acompañado el devenir de la Humanidad y que se ha intensificado en nuestros días, no es ajeno a los pueblos iberoamericanos. Ha sido, de hecho, uno de los elementos más relevantes en el secular proceso de formación histórica de nuestra Comunidad.Hoy nos disponemos a abordarlo serenamente, con rigor, solidaridad, y con la mirada puesta en el respeto y la protección de los legítimos intereses de las sociedades de origen y de acogida.En esta nueva convocatoria, al igual que en Cumbres anteriores, debatiremos otras cuestiones, de interés para Iberoamérica y para el mundo, y dedicaremos una atención especial a la presencia internacional de la Conferencia Iberoamericana.Señoras y señores,Sobre la base de su rica historia e identidad, nuestra Comunidad se proyecta hoy con dinamismo hacia los demás espacios geopolíticos, económicos y culturales del mundo.Nuestra proyección exterior ha sido un objetivo presente desde el inicio mismo de las Cumbres Iberoamericanas, hace dieciséis años.En la primera Declaración de Guadalajara, ya se reflejaba nuestra voluntad de participar de manera activa y solidaria en la Comunidad Internacional.Y es que lo que podemos hacer aisladamente cada uno de nosotros, se multiplica claramente si lo hacemos todos de manera coordinada y conjunta.Disponemos ahora de un instrumento eficaz, la Secretaría General Iberoamericana, que ha nacido con una vocación que le otorga un especial protagonismo en este campo.Quiero destacar que, en el último año, la Conferencia Iberoamericana ha obtenido el estatuto de Observadora en la Organización de las Naciones Unidas.Asimismo, la Secretaría General Iberoamericana ha participado activamente en la promoción del diálogo entre Iberoamérica y la Unión Europea.Señoras y señores,Apoyamos valores y principios con vocación universal.Ello explica nuestro compromiso con la paz a escala internacional, con la defensa de la democracia y el respeto a los derechos humanos, con las normas de derecho internacional, así como con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.De ahí, también, nuestra firme voluntad de luchar contra el terrorismo, el crimen organizado, el tráfico de drogas o de seres humanos, de promover el desarrollo económico y de combatir la pobreza.Al situar el desarrollo como eje central de su Política Exterior, España ha querido asumir un compromiso especial con el cumplimiento de los Objetivos del Milenio y con la lucha contra la pobreza extrema, y ha reclamado una especial atención hacia los Países de Renta Media, entre los que se encuentra una buena parte de los países iberoamericanos.Hemos subrayado la necesidad de alcanzar una mejor comprensión del problema de la pobreza, teniendo en cuenta, no sólo los indicadores nacionales, sino también los datos a nivel regional, que reclaman una actuación prioritaria, tanto en los Países Menos Avanzados, como en determinadas regiones de Iberoamérica.Señoras y señores,Constituimos una de las grandes comunidades políticas, demográficas, económicas y culturales del siglo XXI, dotada de dos de las lenguas de mayor importancia, creciente presencia e indudable vitalidad en el mundo.Podemos multiplicar la eficacia de nuestros esfuerzos y utilizar la fuerza de nuestra Comunidad para la defensa y proyección puntual de nuestros valores, así como de nuestros legítimos intereses compartidos, en los foros en los que se debaten los grandes temas de nuestro tiempo.Es mucho lo que juntos hemos recorrido en estos dieciséis años, pero es también mucho lo que aún podemos hacer al servicio del mayor bienestar de nuestros pueblos y ciudadanos.Reitero mi mayor gratitud al pueblo y al Gobierno uruguayos por su cálida acogida en esta espléndida ciudad de Montevideo, y hago votos por el éxito de esta Cumbre que, nuevamente, aúna las esperanzas e ilusiones de las Naciones y pueblos iberoamericanos y, por ello mismo, las de todos nosotros.Muchas gracias.

Itzuli Hitzaldiak atalera
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