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Palabras de Su Majestad el Rey a los empresarios al inaugurar la Conferencia para la Renovación Tecnológica COTEC 93

Bilbao, 05.10.1993

Q

uiero expresaros mi satisfacción al constatar cómo los esfuerzos e impulso inicial, que dieron forma a COTEC hace menos de tres años, han ido cristalizando en un amplio abanico de vías y mecanismos de actuación al servicio de la modernización, la innovación y el cambio del entramado de nuestra industria.        La Conferencia que hoy nos congrega aquí constituye una de las más importantes expresiones del proyecto COTEC con el fin de contribuir a la actualización científica y tecnológica de España.

Recuerdo muy bien cómo en los inicios de COTEC, en las conversaciones que mantuve con un grupo de empresarios profundamente interesados por impulsar esta renovación en España, la imagen y visión más sobresalientes acerca de la tarea a emprender era, precisamente, la de la sensibilización y generalización de una actitud decididamente favorable hacia la innovación de base tecnológica.

Sé muy bien por el seguimiento que he tenido ocasión de hacer de las actividades de lo que es hoy la Fundación COTEC, que aquella percepción y voluntad iniciales, se han ampliado y diversificado.

Pero, con todo, el foco y columna vertebral sigue residiendo en el programa de cambio cultural ante la tecnología, en el arraigo y consolidación de una visión sobre la importancia estratégica de la innovación. Una innovación que debe estar al servicio de la mejora de las condiciones de vida de cada una de las personas de las distintas comunidades que integran España.

Vivimos un período histórico en el que los cambios se suceden con un ritmo acelerado, en el que se produce una acumulación de problemas tradicionales, no completamente resueltos, junto a otros de perfil nuevo que representan un desafío a la imaginación y a la voluntad de progreso.

Nuestro país está llevando a cabo un importante y admirable esfuerzo de acercamiento al marco de referencia que siempre ha sido Europa, aproximándonos a aquellas sociedades que han alcanzado mayores niveles de bienestar para un mayor número de ciudadanos.

Quienes integran COTEC saben muy bien que una de las vías que inexcusablemente ha de recorrer nuestro país para alcanzar la posición que le corresponde y que sus ciudadanos demandan es, precisamente, la de combinar y hacer fundir, en un poderoso impulso renovador, las capacidades empresariales junto con el espectacular avance científico que se está produciendo en este período final del siglo XX.

En pocos momentos históricos ha dependido tanto, y tan profundamente, como en el presente, la capacidad de creación de riqueza del potencial de mejora de procesos derivados de los nuevos conocimientos alcanzados en el laboratorio, los centros de investigación y las universidades.

La ciencia y la tecnología contemporáneas constituyen hoy una de las fuerzas más poderosas, capaces de dar forma y condicionar el futuro de sociedades maduras como la nuestra.Por ello, el potencial tecnológico de un país es uno de los recursos y palancas decisivas para mantener y ampliar los niveles de bienestar ya conseguidos. Y para hacerlos compatibles con un uso responsable de los recursos del planeta, consiguiendo un trato más amistoso con el entorno natural de la vida.

La calidad de vida discurre hoy de forma paralela a la capacidad de establecer sinergias entre dos formas de creatividad: la propia del espíritu emprendedor del empresario, transformando ideas en nuevos productos y, por otra parte, la capacidad del científico y del tecnólogo de arrancar nuevos secretos a la naturaleza mediante la construcción de modelos y teorías científicas más potentes que las heredadas.

El empresario y el tecnólogo se necesitan en la actualidad más que nunca. De su diálogo y colaboración dependen estrechamente el logro de sus respectivos objetivos.Y ambos necesitan del concurso decisivo de la sociedad general, de la percepción por parte de todos de que el aspirar a niveles de vida propios de las sociedades más avanzadas no puede desvincularse de actitudes más sensibles ante la ciencia, la tecnología y el espíritu empresarial.

El perfil de nuestra sociedad es, sin lugar a dudas, el de un país moderno. Los esfuerzos de cambio llevados a cabo por nuestros empresarios, nuestros profesionales, la administración y por el conjunto de nuestros ciudadanos, han sido muy notables.Pero la envergadura de la tarea exige la ampliación y perseverancia de los protagonistas de ese esfuerzo, así como de su actuación conjunta.

Por ello, la iniciativa COTEC de apostar por el cambio de cultura tecnológica del país, constituye un valioso ejemplo de colaboración social en la creación de bienes públicos, buscando la convergencia y la cooperación con los programas puestos en marcha por las distintas administraciones públicas.

En el inicio de la Conferencia COTEC, la Reina y yo queremos expresaros nuestro agradecimiento y nuestro apoyo al noble compromiso que desde el ámbito empresarial habéis asumido, contribuyendo al bienestar material y al progreso cultural de España.

La visión, generosidad y compromiso de los empresarios que integráis y sostenéis COTEC, es la más firme garantía de cumplimiento eficaz de esos importantísimos objetivos.Quiero que sepáis que en ese empeño modernizador tendréis siempre el apoyo decidido de la Corona.

Os deseo los mayores éxitos en el desarrollo de la Conferencia que ahora inauguramos.

Muchas gracias.

Itzuli Hitzaldiak atalera
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