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Palabras de Su Majestad el Rey al Cuerpo Diplomático

Madrid, 19.01.1993

S

eñores Embajadores, tanto para la Reina como para mí es un motivo de especial satisfacción poder reunirnos aquí con Vuestras Excelencias para desearos todo lo mejor para el año 1993.Agradezco muy vivamente las cordiales palabras que nos ha dirigido el Nuncio de Su Santidad, animadas por un intenso espíritu de paz y de amistad.

1992 ha sido efectivamente un año de especial significación para nuestro país y para su proyección internacional. España ha sido anfitriona del mundo con acontecimientos tan relevantes como la Exposición Universal de Sevilla, la capitalidad cultural de Madrid y los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Su celebración ha permitido un mayor acercamiento entre nuestros pueblos y ofrecer una imagen renovada de la España moderna, responsable y abierta al mundo.La conmemoración del V Centenario del descubrimiento de América y, en particular, la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno Iberoamericanos de Madrid han dado forma a un proceso que se inició el año anterior en Guadalajara (México), sentando las bases de una nueva etapa de cooperación entre los países iberoamericanos. Nos encontramos, en suma, ante una novedosa y fructífera experiencia, basada en un patrimonio cultural común, y asentada en los valores compartidos de democracia y pluralismo.

Pero, el año que acabamos de inaugurar se presenta lleno de incertidumbres y de inquietudes, en lo que se refiere a la paz y a la estabilidad. No faltan desgraciadamente ni amenazas ni conflictos.Desaparecidos, afortunadamente los viejos esquemas de enfrentamiento basados en el equilibrio del temor, tenemos que construir una sociedad internacional estable que promueva el desarrollo económico, el bienestar, la democracia y la dignidad de la persona humana. Creo, señores Embajadores, que para ustedes y para todos nosotros ésta va a ser la gran tarea de 1993.

Para España este desafío se concreta en distintos escenarios de la política exterior.Como miembro no permanente del Consejo de Seguridad, asumimos con responsabilidad y esperanza la tarea de contribuir a la paz, a la seguridad y al desarrollo.Por eso es particularmente importante el protagonismo de la Organización de las Naciones Unidas como foro de encuentro y como mecanismo para la puesta en práctica de soluciones pacíficas a los conflictos.

Como Estado miembro de la Comunidad Europea, seguiremos trabajando por la puesta en práctica y aplicación del proceso abierto con la firma del Tratado de la Unión Europea para, seguir demostrando, desde una Europa renovada y solidaria, que la única vía para garantizar la convivencia armoniosa es el modelo de integración, de interdependencia y no los modelos excluyentes que propician intolerancia e incomprensión cuando no violencia y xenofobia o actitudes racistas.Todos aquellos que quieran colaborar en una empresa común han de ser bienvenidos para convivir en un mismo territorio, sin que nadie se sienta extraño o discriminado por su origen.

Señores Embajadores, mediante una participación activa y creciente en las operaciones para el mantenimiento de la paz de Naciones Unidas, España ha hecho un ejercicio continuado de la cooperación y la solidaridad internacional y seguirá haciéndolo en la medida de sus posibilidades, siempre que sea requerida para ello por las Naciones Unidas.

En Centroamérica hemos asistido a un importante avance en los procesos de pacificación. Tanto a través de ONUSAL como del Grupo de Amigos del Secretario General de Naciones Unidas, España ha colaborado con el pueblo salvadoreño en la consecución de una paz justa y duradera. Nuestra aspiración última es ver a Centroamérica convertida en una zona de paz, libertad, democracia y desarrollo.

Los embates que en otros lugares de la geografía latinoamericana han sufrido algunas democracias no deben nunca servir para cuestionar la voluntad de sus pueblos de integrarse plenamente en la corriente democrática que hoy es la norma en el continente.Desde este convencimiento, seguiremos en nuestra línea de contribuir a la consolidación de la legalidad democrática y del respeto de los derechos humanos allí donde fuese necesario.En Africa del norte, observaremos con todo interés el progreso y los esfuerzos modernizadores de sus sociedades sin olvidar nuestra preocupación por las presiones demográficas y las corrientes de intolerancia. Frente a ellas, España ha promovido desde su posición privilegiada de país mediterráneo, la potenciación del diálogo, la cooperación en temas de interés mutuo, la ayuda al desarrollo en ambas riberas y las tendencias de integración regional.

Nos esforzaremos para que la paz esté más cerca en el Africa austral tras la difícil puesta en marcha de los acuerdos de Bicesse en Angola y la consecución en Roma de un Acuerdo General de Paz en Mozambique. También allí, mediante la cooperación al desarrollo y nuestra participación actual en UNAVEM y nuestro compromiso a hacerlo en el dispositivo que Naciones Unidas envíe a Mozambique (UNAMOZ), España se ha sumado a este esfuerzo de pacificación.Confiamos en que se reúnan pronto las condiciones que permitan a todas las partes continuar el proceso de transición política en Sudáfrica.

Con los altibajos inherentes a la complejidad de la negociación, prosigue el proceso de paz para Oriente Medio iniciado en la Conferencia de Madrid. El gobierno español ha mantenido su actitud abierta al diálogo y al entendimiento y confía en que las partes implicadas se abstengan de gestos improcedentes que pongan en peligro el mismo proceso.

La transición política y económica de los países de Europa central y del este, así como de Rusia y de las repúblicas independientes surgidas de la desintegración de la URSS, avanza en un difícil camino que es seguido con atención y solidaridad por todos, pero en particular por la Comunidad Europea y quienes compartimos un mismo continente.

España ha realizado un generoso esfuerzo, individualmente y desde la Comunidad Europea, para ayudar a estas nuevas repúblicas a consolidar su democracia y la economía de mercado.El conflicto que asola Bosnia-Herzogovina ha enfrentado a la conciencia europea e internacional con realidades que creía superadas para siempre. Junto al apoyo político al proceso de paz y el envío de ayuda humanitaria, nuestro país ha participado en el marco de la OTAN y de la UEO en las tareas de vigilancia y bloqueo y ha destacado un importante contingente militar en UNPROFOR para colaborar en las tareas de reparto de la ayuda humanitaria.

Hago votos para que sea posible alcanzar cuanto antes una solución negociada entre todas las partes, que corte la amenaza de una generalización de este terrible conflicto y ponga fin a tanto sufrimiento.

Asimismo, España colabora en la medida de sus posibilidades con la promoción y protección internacional de los derechos humanos, en la ayuda a los refugiados y en los diversos esfuerzos de conservación del medio ambiente a escala mundial y regional.

Señores Embajadores, la Reina y yo reiteramos a Vuestras Excelencias, a vuestras familias y a todo el personal de vuestras misiones, nuestra felicitación en el comienzo del año nuevo.

Agradecemos también vuestra presencia aquí y vuestro cariño y dedicación España. Os rogamos transmitáis a vuestros pueblos y a vuestros Jefes de Estado nuestros mejores deseos de paz y de prosperidad.

Itzuli Hitzaldiak atalera
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