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Discurso de Su Majestad el Rey en el acto con la Presidenta del Parlamento Federal, Señora Süsmuth

Alemania(Berlín), 16.07.1997

S

eñora Presidenta,

Es un motivo de alegría para mí poder celebrar este encuentro con la Presidenta del Parlamento Federal de Alemania, representante de un pueblo alemán unido en paz y en libertad. Y lo es también hacerlo en este edificio emblemático y cargado de historia que simboliza el triunfo del diálogo y de la libertad y que, inevitablemente, me suscita algunas reflexiones que deseo hacerles llegar.

La esencia de la democracia está en el reconocimiento de la dignidad y de la libertad fundamental del hombre y de la mujer. Las sociedades más prósperas son, precisamente, aquéllas en las que su régimen político es más libre y democrático. Pero la prosperidad no basta para legitimar la acción política. Un sistema político sólo puede ser legítimo si permite a los hombres y mujeres que forman una sociedad ejercer en paz sus libertades fundamentales y reconoce, al mismo tiempo, el sagrado respeto que toda persona merece por el hecho de serlo.

El juego democrático es sencillo en sus reglas básicas: los hombres y mujeres libres y responsables otorgan su confianza a otros hombres y mujeres para que éstos elaboren un proyecto sugestivo de vida en común dialogando. Este proceso tan simple tiene un significado profundo y humano.

Llamo la atención sobre un punto muy particular: los representantes del pueblo que se eligen se reúnen, precisamente, para construir dialogando y es con palabras como expresamos nuestras inquietudes y aspiraciones: el escuchar con respeto al otro es el instrumento creador de las soluciones.

El término Parlamento refleja el carácter esencial de la acción política. Antes de hacer es preciso hablar y escuchar con atención y respeto al otro. Cuando dos personas dialogan están reconociéndose como seres libres, inteligentes y creadores.

Nos damos palabras, reflejo de ilusiones, que perduran en la escritura para comprender y proyectar nuestro estar juntos. Gracias a esas palabras, el estar juntos se transforma en vivir juntos. La convivencia brota de ese intercambio ordenado de palabras e ideas que es diálogo.

Me he permitido hacerle llegar estas ideas al entregarle, Señora Presidenta, el regalo especial que, como Rey de España, traigo a los representantes del pueblo alemán. Son dos colecciones de palabras, que recogen las ilusiones y los compromisos de los españoles para crear un proyecto de vida en común en dos momentos señalados de su historia.

La primera es la Constitución española de 1812. En ella se recoge la aspiración primera del pueblo español por otorgarse un sistema político en el que todos los españoles pudieran ejercer su libertad responsable. Entonces nació la bella palabra "liberal", que designaba al que luchaba por la libertad política.

El camino para lograr ese sistema político en el que todos los españoles pudieran vivir en libertad, sin que nadie callara a nadie y en el que todos pudieran hacerse oír, fue largo y difícil. Muchos hombres y mujeres hubieron de sufrir a lo largo de los años para que lográramos esa visión.

Este camino culminó, felizmente, con la Constitución de 1978. En ella, los españoles manifestamos nuestra voluntad de vivir juntos y en libertad, con nosotros mismos y con los demás pueblos de la tierra.

Al incorporar hoy al Reichstag, el edificio donde los representantes del pueblo alemán se reunirán para dialogar, estas dos Constituciones españolas, quiero simbolizar algo muy especial: el pueblo español da su palabra al pueblo alemán. Y esas palabras representan una voluntad inquebrantable de vivir en libertad y en paz. Y esas palabras no podrán arder ni ser destruidas.

El pueblo alemán ha vivido momentos trágicos y de separación hasta conseguir el sistema político legítimo en el que hoy puede vivir unido y en libertad. España, que por caminos distintos ha llegado a la misma meta, se congratula cordialmente por ello.

Señora Presidenta del Parlamento Federal de Alemania, le ruego que transmita a los representantes del querido pueblo alemán este mensaje de amistad y de compromiso del pueblo español. Juntos tenemos la tarea de construir Europa. Nuestro diálogo asentará la libertad y la paz de nuestros hijos. 

Itzuli Hitzaldiak atalera
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