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Palabras de S.M. el Rey en el Museo Arquiológico

Atenas, 27.05.1998

S

eñor Ministro,Señora Directora del Museo Nacional Arqueológico,

Tres mil años han pasado desde que los antepasados de griegos y españoles trabaron los primeros contactos históricos,  cuya trascendencia no tardaría en manifestarse.

Por una parte, el Occidente lejano, el misterioso confín del Mediterráneo, ejerció desde fechas tempranas poderoso influjo en las mentes despiertas y llenas de curiosidad de los griegos, hasta el punto de que el héroe nacional, Hércules, incorporó el estrecho de Gibraltar a la geografía mitológica con sus hazañas. Las Columnas de Hércules, en su recuerdo, forman hoy parte del escudo nacional de España, que rinde así tributo máximo a sus lejanas raíces clásicas.

Pero los antiguos griegos no sólo hallaron unos paisajes, islas y costas de inquietante parecido, por su vegetación, fauna y clima benigno, con las de procedencia en el otro rincón del Mediterráneo. También encontraron en la Turdetania una civilización floreciente y refinada, la de Tartessos, que desde hacía tiempo había adoptado la agricultura como forma de vida y cuyas gentes se regían por leyes escritas.

Los pueblos de la península ibérica acusaron pronto las influencias griegas derivadas del comercio. También, por supuesto,  la colonia de Ampurias, fundada por los griegos de Focia, se convirtió en un foco de irradiación del helenismo, labor igualmente desempeñada por otros poblamientos iberos que fueron en gran medida helenizados.

La cerámica, la lengua, los dioses venerados, la moneda y las formas artísticas griegas fueron adoptadas en mayor o menor grado, según la densidad de las relaciones comerciales y la proximidad a los emporios griegos, por buena parte de los pueblos peninsulares.

Creaciones inmortales del arte ibérico, como las Damas de Elche y Baza, llevan para siempre, en su sonrisa, sus peinados, sus atuendos y su mirada serena, el hálito sempiterno de la influencia griega.

Tres mil años más tarde, España ha querido traer a tierras helénicas un completo testimonio de la influencia griega en la forja de su historia. Así, compartiendo las paredes del Museo que alberga lo mejor de la Grecia Antigua, los descendientes de aquellos griegos pueden hoy contemplar un pasado que también es el de ustedes, un pasado que es el de ambos, de griegos y españoles.

Muchas gracias.

Itzuli Hitzaldiak atalera
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