Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Jarduerak eta agenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Discurso de Su Majestad el Rey en la Cena de Gala ofrecida al Presidente de Colombia

Palacio Real de Madrid, 15.03.1999

S

eñor Presidente,Señora Nohra Puyana de Pastrana,Distinguidos amigos colombianos:

Me es muy grato acogerles en España, donde espero que, al igual que nos ocurrió a la Reina y a mi durante nuestra visita a su admirable país, tengan ustedes la sensación de encontrarse verdaderamente en su casa.

Con frecuencia, sólo recibimos las imágenes de una Colombia afligida por graves problemas. Sin embargo, existe otra Colombia a la que usted representa, Señor Presidente. Es esa Colombia una nación pujante, con una sociedad dinámica y plena de esperanza en su futuro. Una Colombia que, a veces, nos es ocultada por los acontecimientos cotidianos, pero que está formada por un pueblo industrioso, abierto, con alto nivel de instrucción y que forja, día a día un gran país. Quisiera, en este momento, dirigirme a todos esos colombianos cuyo tesón y cuyo optimismo pasan a veces inadvertidos, para recordarles que los españoles los tenemos siempre en el corazón y que estamos convencidos de la brillantez de su porvenir.

Es esta Colombia la que tuvimos oportunidad de conocer la Reina y yo. Un país de impresionante naturaleza, en el que la mano del hombre ha embellecido aún más esa riqueza natural con conjuntos históricos y monumentales, algunos de los cuales son hoy Patrimonio de la Humanidad.

El altísimo nivel de las Artes y las Letras colombianas se ha visto reconocido en numerosos premios -Nobel, Príncipe de Asturias, Reina Sofía-  y en los más diversos e importantes ámbitos: prensa, radio, televisión, teatro y literatura. Colombia ha demostrado su capacidad investigadora en la lucha contra la malaria y otras enfermedades, ha prestado relevantes servicios en el campo tecnológico y ha conseguido constituirse en paladín de la expansión y defensa de la lengua a través de las más variadas instituciones, entre las que destaca con luz propia el Instituto Caro y Cuervo, que culminó con éxito el "Diccionario de Construcción y Régimen de la Lengua Castellana".

El pueblo español vive los acontecimientos de Colombia como propios. Así, al conocer la gravedad del terremoto que recientemente asoló la región cafetalera, mi país se ha volcado en su intento de paliar los daños sufridos. Este es un gesto que me enorgullece, porque revela que el altruismo es el eje que sostiene y define las relaciones entre dos países hermanos.

Esta predisposición se verá reflejada también durante su estancia en Madrid, tanto por las muestras de afecto de todos los españoles como por la firma de Convenios que, como el del Microcrédito, están especialmente dirigidos a aquéllos que más han sufrido por el terremoto.

Señor Presidente:

Libertad, desarrollo e integración son, junto con el respeto a los Derechos Humanos, los retos de nuestra era, que es la de un mundo global e intercomunicado. Mejorar las condiciones socio-económicas de nuestros pueblos, establecer sanos criterios de responsabilidad en el ejercicio de una función pública que evite la corrupción y hacer posible una más justa distribución de la renta mediante sistemas fiscales equitativos son pautas que facilitan el ejercicio de la libertad y consolidan la vocación democrática de los pueblos iberoamericanos.

El Estado debe responder a las peticiones de los ciudadanos contribuyendo así a la implantación y desarrollo de los valores fundamentales de libertad y justicia. El ciudadano desea garantías para sus derechos y espera que la protección que le ofrece el Estado de Derecho ahuyente cualquier sensación de impunidad. "A nadie se debe forzar contra su conciencia y las leyes", decía Bolívar. Hagamos, por tanto, que las leyes justas se cumplan para ganarnos las conciencias de los ciudadanos y evitar confrontaciones estériles.

Conocemos también, Señor Presidente, las enormes expectativas que ha despertado el proceso iniciado en Colombia destinado a sentar las bases que permitan hacer de la paz una realidad tangible para todos.

En la pasada Cumbre Iberoamericana de Oporto, los Jefes de Estado y de Gobierno dimos un apoyo unánime a la política de diálogo emprendida por su Gobierno en busca de la reconciliación entre los colombianos. Su gesto de coraje, que tantas ilusiones concitó, ha sido seguido por planteamientos realistas que sitúan el problema en su justa dimensión. La búsqueda de la paz es tarea de todos, y en esta labor es primordial aunar voluntades auténticas que permitan al final, actitudes generosas. En esta línea, España y los españoles están dispuestos a facilitar el proceso, llevando a cabo aquellas tareas en las que Colombia crea que podamos resultar más útiles.

En estos días con nosotros podrán volver a  percibir las afinidades que tanto nos aproximan a españoles y colombianos: en nuestra identidad común, compartimos no sólo una cultura que en su país se manifiesta con singular riqueza, sino también unos valores que constituyen la columna vertebral de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.

Su país está realizando, asimismo, importantes esfuerzos de reactivación económica e integración social. Al marcarse esta meta, avanza no sólo en el sentido de las aspiraciones que recoge el Documento Final de Conclusiones de la IV Cumbre Iberoamericana de Cartagena de Indias, sino también hacia la cimentación de la paz. Para hacer frente a todos estos desafíos quiero reiterarle esta noche, Señor Presidente, el ofrecimiento y el apoyo decidido de España como país amigo. También queremos estar presentes en otros ámbitos de la vida colombiana, como el de la cultura y el arte, la ciencia, la economía y el desarrollo humano. El intercambio educativo, científico y técnico entre nuestros países es cada vez más intenso. Insistimos en la formación y movilidad de los recursos humanos porque creemos en la necesidad de articular una comunidad científica iberoamericana.

La apuesta de los agentes económicos españoles por su país, de tan abundantes recursos, es igualmente firme. Las actividades del Comité de Cooperación Empresarial Hispano-colombiano y la confianza que el empresariado español deposita en Colombia son tal vez, Señor Presidente, la expresión más clara de nuestra convicción respecto al gran potencial de crecimiento que posee su país.

Como miembros de una misma familia, tenemos ocasión de encontrarnos en el foro de diálogo institucionalizado de las Cumbres Iberoamericanas.

Precisamente Madrid y Cartagena fueron sus sedes en 1992 y 1994. La última cita, en Oporto, ha servido -con el impulso, entre otros, de nuestros dos países- para hacer más dinámico el sistema de Cumbres y poner las bases de la nueva Secretaría Permanente de Cooperación.

Desde su integración en la Unión Europea, España ha acentuado aún más su tradicional inclinación hacia los pueblos iberoamericanos en general, y hacia Colombia en particular. Nuestra presencia en Europa ha permitido redoblar esfuerzos para acortar la distancia que separa ambas orillas del océano. Cuando España está en Europa, es también Iberoamérica la que con su cultura y sus inquietudes participa del proceso de construcción de la Unión Europea; y cuando España está en América, es a su vez Europa la que con su manera de entender el mundo participa en el rico proceso de articulación de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.

Señor Presidente:

Usted ha abierto un camino para la paz. Colombia dispone de sobrados recursos humanos, espirituales y materiales para recorrerlo con determinación y optimismo. En esta andadura que el pueblo colombiano emprende hacia el reencuentro con su propio ser, constituyéndose en auténtico sujeto de su Historia, puede estar seguro de que cuenta con nuestra colaboración y nuestro respaldo. El destino de Colombia no nos es ajeno; sufrimos con sus reveses y nos congratulamos con sus éxitos, por los que quiero brindar ahora de todo corazón.

Itzuli Hitzaldiak atalera
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+