Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Jarduerak eta agenda
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+

Palabras de Su Majestad el Rey al Presidente de la República de Italia Giovanni Leone y al pueblo italiano

Italia(Roma), 10.02.1977

S

eñor Presidente, por primera vez después de más de medio siglo llega a Roma un Rey de España. Con gran satisfacción he acogido esta oportunidad de encontraros personalmente en una conversación sin duda provechosa para nuestros dos países. Quiero haceros llegar el reconocimiento de la Reina y mío por las cordiales palabras que acabáis de pronunciar.

Permitidme deciros que me siento especialmente vinculado a Roma. En vuestra capital nací, de ella guardo muy gratos recuerdos, y a ella he vuelto hoy para expresar mi respeto y afecto al Papa. Quiero también ofrecer mi testimonio de simpatía al pueblo de esta eterna ciudad y a todo el pueblo de Italia.

Lazos culturales múltiples anudan nuestras relaciones, y no es casualidad que españoles e italianos se comprendan mejor que otras gentes al hablar sus respectivas lenguas. El mundo romano y el mundo hispánico se dieron y recibieron mutuamente lo mejor que tenían, y nuestra historia está indisolublemente unida en el recuerdo lejano y próximo. Desearía señor Presidente, recordar especialmente las tierras napolitanas que os vieron nacer, el foco de cultura que en ella supo crear Alfonso el Magnánimo y al gran Rey Carlos III, que en Nápoles aprendió el difícil arte de regir a los pueblos.

La evocación de la historia debe servirnos para extraer lecciones de amistad y de cooperación. Tenemos como próxima realidad, casi la más próxima de las que nos son dadas, el Mediterráneo. Nuestros dos países tienen una responsabilidad en la construcción de una política enderezada a salvaguardar la paz en esta región y a apartar de ella cualquier amenaza contra su seguridad. España e Italia pueden y deben trabajar para que esta empresa sea también compartida y sentida como comunitaria por los pueblos y las naciones del norte de Africa y del resto de Europa.

La historia europea no podrá ser nunca debidamente comprendida si no se tiene en cuenta las aportaciones decisivas que italianos, y españoles ofrecieron para su desarrollo y consolidación. En la nueva construcción de una Europa unida, nuestra aportación no puede faltar.

Pero Europa es más que un continente. Es, sobre todo, una concepción de la vida fundada en principios humanistas y cristianos, y orientados en la búsqueda de la justicia y de la libertad, una y otra al servicio del bien común y de la dignidad del hombre. La España de hoy, señor Presidente, está sólidamente comprometida a la afirmación y la salvaguardia de los derechos de la persona humana, en la consecución de un mundo internacional más cooperativo, más justo, más humano. Sabemos que en esa empresa nos encontramos al lado del gran pueblo italiano.

Señor Presidente, quiero alzar mi copa para brindar, por Vuestra Excelencia, por la señora de Leone, por vuestro Gobierno y vuestro cuerpo legislativo y judicial y por la prosperidad del pueblo italiano.

Itzuli Hitzaldiak atalera
  • Escuchar
  • Imprimir la página
  • Enviar a un amigo
  • Suscribirse al RSS de la página
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Google+