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Palabras de Su Majestad el Rey en el Acto de Entrega de los Premios Ortega y Gasset de Periodismo

Madrid, 09.05.2001

A

cabamos de premiar, en los galardonados con el premio Ortega y Gasset de periodismo, a la excelencia en el ejercicio de una profesión de gran relevancia en la vida de una sociedad.

La libertad de expresión es uno de los pilares esenciales sobre los que se asienta toda democracia. La construcción de ésta en los dos últimos siglos, coincide con la implantación en nuestras sociedades de una opinión pública que promueve el diálogo entre los ciudadanos y los poderes públicos, y facilita a los ciudadanos y grupos sociales los canales por los que circulan sus preocupaciones y exigencias, se manifiestan y discuten sus ideas, se canalizan sus conflictos y se articula su participación en el quehacer común.

Y es esta libertad de expresión, su crítica responsable, su denuncia de las injusticias y su solidaridad con el dolor ajeno, lo que premiamos hoy en la trayectoria de El Comercio de Lima, el equipo de investigación del diario mexicano Reforma y la fotografía publicada en El País por Gorka Lejarzegi.

Quiero expresar con este motivo la satisfacción que siento al asistir a este acto. Por el significado de los premios, que llevan el apellido de un pensador fundamental en la historia de la cultura española del último siglo; por quienes han sido distinguidos con ellos, que constituyen una representación entrañable de la América hispana, y por la institución que los convoca, el diario El País, cuyas bodas de plata se celebran este año.

Han sido mucho los intelectuales que han influido poderosa y decisivamente en nuestra sociedad pero quizá ningún otro haya tenido, en el pasado siglo, la relevancia que don José Ortega y Gasset adquirió como filósofo, como profesor, como publicista y periodista.

Su nombre y su legado se derraman ahora por sucesivas generaciones de españoles que han aprendido de Ortega, junto a muchas cosas que aportaron la originalidad de su inteligencia y el torrente de su sabiduría, el compromiso indeclinable de los intelectuales con la sociedad que les rodea.

La libertad de expresión, la independencia y la solvencia profesionales, fueron las banderas con las que muchos medios de comunicación de España, y desde luego El País, convocaron a sus lectores en la primera hora de la transición política. A quienes nos tocó protagonizar aquellos momentos tan difíciles como apasionantes de nuestra historia reciente, no se nos escapa, ni se nos olvida, la contribución que la prensa, la televisión, la radio, y las gentes de la cultura hicieron al diálogo y la reconciliación entre los españoles que la Corona propició, cumpliendo su misión en aquella hora histórica.

Ya es un tópico hablar de la importancia fundamental que tuvieron los medios informativos en la construcción de nuestro actual sistema parlamentario, en el consenso que le avaló y en la convivencia que entre todos inauguramos.

Veinticinco años después, en el umbral de la era de la información, les corresponde una tarea no menos honrosa. La de señalizar el camino de la concordia y el progreso a una sociedad más madura y más compleja, profesar la libertad que ensanche la de todos sin invadir la de ninguno, y promover el humanismo que necesita nuestro tiempo, el de la defensa de la dignidad humana y sus derechos esenciales.

Los periodistas, los profesionales y los empresarios de los medios, tienen el privilegio de ocupar un puesto de primera línea en este compromiso. Estoy seguro de que al desempeñarlo con responsabilidad, prudencia y equilibrio verán premiado su esfuerzo con la confianza y la credibilidad de sus conciudadanos.

Me satisface enormemente poder felicitar hoy, junto a los premiados con los Ortega, al diario El País, a sus fundadores, sus directivos, sus periodistas, sus trabajadores, y, sobre todo, a sus lectores, en una fecha tan señalada como ésta, en la que cumple su primer cuarto de siglo.

Y levanto mi copa para desearle otros tantos años de servicio a la democracia, a la vez que brindo por el porvenir de la prensa en España y en Hispanoamérica.

Itzuli Hitzaldiak atalera
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