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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la Intendencia Municipal de Montevideo

Montevideo, 18.11.1991

S

​eñor Intendente Municipal de Montevideo.

Es un gran honor para mi recibir de sus manos las llaves de oro de Montevideo, ciudad capital, que constituye el centro neurálgico de la República Oriental de Uruguay.


La historia de Montevideo está estrechamente vinculada a la de España. Desde su fundación, por el durangués D. Bruño Mauricio de Zabala y el asentamiento de las primeras familias canarias, la ciudad de Montevideo ha vivido siempre con especial intensidad su componente (predominantemente) hispánico.

Ya a principios del siglo XIX, la Corona española distinguió a Montevideo concediéndole el título de "muy fiel y reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo" que luego ostentó con orgullo como reconocimiento de su valor y gallardía frente a uno de los ejércitos más poderosos de la época.

En los años sucesivos Montevideo -y Uruguay en general- ha sido uno de los principales lugares de destino de los emigrantes españoles -especialmente gallegos- que encontraron en esta ciudad una acogida cordial y un nuevo hogar a cuyo esplendor contribuyeron después generosamente, con su trabajo y dedicación, en justa compensación a la hospitalidad que Montevideo les brindó.

Señor Intendente, voy a disfrutar unos breves días, de esta bella ciudad, apacible y generosa a la que usted dedica todos sus desvelos con ejemplar entusiasmo. Le deseo un gran éxito en su gestión pues estoy seguro que así contribuirá al esplendor de esta capital y a una convivencia cada vez más ordenada y feliz de sus moradores.

Señor Intendente, le reitero mi agradecimiento por la distinción con que me ha honrado y le pido haga llegar a los montevideanos mi más cordial saludo, al tiempo que formulo mis fervientes votos por su ventura personal y por el fortalecimiento de los fraternales lazos que unen a nuestros dos pueblos.

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