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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en la inauguración del curso internacional sobre “protección del patrimonio medioambiental, industria, progreso y medio ambiente”

Universidad Internacional Menendez Pelayo, 08.07.1991

E

​n primer lloc, vull manifestar-vos el plaer que sento en aquests moments de trobar-me a la sessió inaugural d'aquest Seminari Internacional sobre el Balang del patrimoni Mediambiental que, organitzat per la Universitat Menéndez y Pelayo, te lloc en el marc deIs cursos d'estiu de la Universitat de Barcelona.

Es una satisfacción personal en tanto que ciudadano español que ve a su país participando activamente en la reflexión universal sobre uno de los temas más candentes del momento. Pero también me satisface como miembro de esta nueva generación de ciudadanos del mundo que contemplamos con preocupación el planeta que vamos a heredar.

El medio ambiente constituye uno de los factores más determinantes de la calidad de vida de nuestras sociedades y uno de los bienes más preciosos que podemos legar a las generaciones venideras. Precisamente por transmitirse de generación en generación, y por constituir la matriz física sobre la que nos asentamos y el sus trato al que aplicamos nuestra industria para responder a nuestras necesidades, el medio ambiente es un patrimonio que debe ser cuidadosamente preservado cada vez existe mayor conciencia acerca de su fragilidad e imposibilidad de sustitución, y un consenso más extendido acerca del imperativo moral que representa su conservación. Se trata de una tarea que compete y obliga a todos, ciudadanos e instituciones y al igual que ocurre con todo patrimonio, conviene verificar de tiempo en tiempo su estado, para, deducir las actuaciones precisas para su restauración cuando haya sufrido deterioro. Por ello, resulta altamente conveniente la realización de balances periódicos acerca del estado del patrimonio medioambiental, y en este sentido hay que felicitarse por la iniciativa de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y de la Universidad de Barcelona de dedicar un curso a este objeto; objeto al que nuestros investigadores científicos Y nuestras instituciones universitarias prestan una creciente atención.

No es casual que el título de este seminario sobre el balance del patrimonio medioambiental, que pretende medir el estado del mundo en que vivimos, incorpore dos palabras aparentemente tan extemporáneas como "balance" y "patrimonio". Hace un siglo un seminario de estas características hubiera sido un canto al optimismo y a la euforia. En el supuesto balance del mundo del Siglo XIX todo hubieran sido sumas de nuevos descubrimientos y la idea de patrimonio hubiera sido exclusiva de los Estados que iban expansionándose en el control del planeta o en la explotación de sus recursos.

Pero a las puertas del siglo XXI es absolutamente pertinente hablar de balance, porque por primera vez en la historia de la humanidad en esta gran empresa que es el mundo ya no todo son sumas, sino también restas; no todo son ganancias, sino que empezamos a intuir pérdidas irreversibles. Y es oportuno también hablar de patrimonio, porque en realidad todos los hombres y mujeres del planeta son copropietarios del entorno en el que viven y en el que crecen ellos y sus hijos. La Tierra no es un ámbito de un solo uso. Es lo único que tenemos para progresar, así lo ha entendido también la Asamblea de las Naciones Unidas al declarar el presente año de 1991 como Año de la Tierra. Y es significativo que hayan sido las Naciones Unidas las que han dado este toque de atención internacional, porque el Medio Ambiente no sabe de fronteras nacionales. Ustedes son estudiosos del tema y saben que una fuga radioactiva no se detiene en los límites de un Estado, y saben también que la capa de ozono no se degrada de forma discriminada, o que los vertidos de petróleo no se limitan a emponzoñar unas únicas aguas territoriales. Durante años el hombre ha usado la Naturaleza para crecer y para sentirse seguro en sus empresas y en sus naciones. Tal vez ha llegado la hora de que las empresas y las naciones devuelvan la tranquilidad a una naturaleza que se siente insegura.

A veces la preocupación por el estado de esa única Tierra en la que vivimos aparece ante la opinión pública poco informada como una reivindicación del espacio del ocio. Pero ustedes son hombres de ciencia y entienden este debate autocrítico sobre la tradicional idea de progreso como otra cosa. No se trata de renunciar al desarrollo industrial que garantiza nuestro bienestar ni de limitar la fecunda imaginación de las empresas en la creación de riqueza. La industria ha de continuar adelante, eso sí, con todo su empuje tecnológico pero también con toda la prudencia por el medio. La tierra ha de ser para todos los hombres la máxima plasmación de la inteligencia humana, porque de nada sirve un progreso científico, por brillante que éste sea, que conlleve un retroceso en las condiciones de vida de la humanidad. La ciencia está al servicio de la vida, nunca al revés, y ustedes saben que la ciencia avanza lentamente y acostumbra a comunicarnos sus aciertos en voz baja, casi con un susurro. Pero cuando la ciencia nos comunica sus errores lo hace siempre a gritos que anteceden casi siempre a la tragedia.

Me complace, pues, inaugurar este seminario de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo consciente que el esfuerzo de todos ustedes contribuirá a un progreso industrial sin retroceso ambiental. Y que tal vez en estas sesiones que ahora empiezan se sienten las bases para que las universidades españolas puedan dotarse en el futuro de una cátedra de Medio Ambiente que proporcione rango académico a todas las energías intelectuales que ustedes y tantos como ustedes encarnan.

En el objetivo de una Tierra sana y fértil, productiva y feliz, todos debemos comprometer nuestras obras y nuestras personas. Por ello en nombre de la generación que represento. Permítanme, pues, animarles en sus trabajos y en esa actitud de permanente vigilancia que habrá de desembocar sin duda en un esperanzador renacimiento del planeta. Con este deseo declaro inaugurado este seminario internacional sobre el Balance del patrimonio Medioambiental.

Muchas gracias.

Se levanta la sesión.

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