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Palabras de S.M. el Rey en el acto de entrega de la VII edición del Premio Jaime Fernández de Araoz de Finanzas Corporativas

Colegio Universitario de Estudios Financieros. Madrid , 19.09.2017

M​uy buenas tardes y permitidme daros a todos, también yo, la bienvenida a este acto, a esta ceremonia en la que acabamos de entregar el Premio Jaime Fernández de Araoz de Finanzas Corporativas, en su 7ª edición. Mi enhorabuena a los premiados y gracias a todos los que colaboráis de distintas maneras −todas valiosas− para que esta iniciativa, tan singular y original, siga gozando de gran vigor y prestigio, y que a todos –conociéramos a Jaime o no− nos alegra ver incrementado en cada edición.

Quiero agradecer, especialmente, a la familia Fernández de Araoz y a quienes más directamente apoyan esta iniciativa su visión y su esfuerzo en un ámbito que es importante para el bienestar de nuestra sociedad. En este sentido, CUNEF y la Universidad Complutense de Madrid son una gran ayuda, en la celebración del premio y con su apoyo a la investigación en el ámbito financiero. Todos somos muy conscientes de que el desarrollo de la formación y el apoyo a la investigación son motores fundamentales para que las sociedades puedan progresar.

Pues nos encontramos de nuevo hoy aquí, como cada dos años, y para mí, aunque muchos lo saben, es siempre una alegría poder entregar este premio. Por todo lo que ello implica y significa en cuanto a los objetivos, de evidente beneficio social y estímulo académico y profesional, y porque me permite reunirme con vosotros para también recordar con cariño a Jaime. Querida Inés, y esta vez te ha correspondido a ti ser la responsable de dirigir esta ceremonia, y lo has hecho con estilo, aplomo y solvencia. Un orgullo emocionante para tu familia… Espero, Blanca e Inés, que vuestro hermano Jaime pueda verlo en su colegio de EEUU a través de vuestro chat o en la red social que utilicéis…

Y ahora, al hablar de los premiados, los profesores de la London School of Economics, Juanita González-Uribe y Daniel Paravisini, comienzo por reiterarles mi sincera felicitación por este importante reconocimiento. Su trabajo se ha centrado en algunos aspectos de plena actualidad: el emprendimiento, el capital privado o private equity, y la innovación, en distintos países. Extiendo también mi felicitación a vuestros familiares, algunos de ellos aquí presentes, porque estoy convencido de que se sienten muy orgullosos del esfuerzo que habéis hecho y porque su apoyo a vuestro trabajo seguro que ha sido muy importante.

Las empresas, los empresarios, sois quienes más generáis empleo y riqueza, y la creación de puestos de trabajo es una necesidad y un objetivo compartidos por toda la sociedad, pues de ello depende el bienestar de cada ciudadano ─libre y capaz de construir su trayectoria profesional sobre la base de su propio esfuerzo─ y la prosperidad general de la colectividad.

Para conseguir esta meta compartida, debemos atender a diversos factores: el crecimiento económico, el emprendimiento, la innovación y, naturalmente, el diseño de las mejores estrategias para impulsarlos.

Sabemos que, una vez nacida una empresa, su desarrollo se apoya en la construcción de pilares sólidos que garanticen su futuro. El logro de una dimensión óptima para cada empresa se traduce en una mayor capacidad para internacionalizarse y para aumentar su competitividad. En este sentido, una buena inversión hoy significa empleo para mañana; una decisión adecuada sobre una inversión en un momento concreto permite crecer a la empresa y generar puestos de trabajo. Por ello, no podemos dejar de subrayar que uno de los retos a los que la economía española tiene que hacer frente actualmente es el del propio tamaño de las empresas.

Por otro lado, el emprendimiento es una de las bases del progreso de una sociedad. La capacidad de transformar proyectos e ideas en realidades es fundamental para desarrollar la economía de un país, para superar una crisis… para mantener en los jóvenes la confianza en un futuro mejor. El emprendimiento es señal de una sociedad abierta, dinámica y que da oportunidades.

me gustaría destacar y valorar asimismo las iniciativas, públicas y privadas, que en estos últimos años se están impulsando en favor del emprendimiento y del crecimiento de la empresa. Como podemos deducir de los resultados del trabajo premiado, el apoyo de la Administración es fundamental para que las recomendaciones resultantes de estos estudios se lleven a la práctica. Animo, pues, a que continúe y se fortalezca una estrecha interrelación entre la investigación y los agentes implicados en el sector empresarial y, en nuestro caso concreto de hoy, en el sector de las finanzas corporativas. El fortalecimiento de esa relación “bidireccional” entre ambos sectores es fundamental: las empresas no pueden vivir al margen de la investigación

Y al mismo tiempo, debemos ser muy conscientes de la incidencia y de lo crítica que resulta la innovación. No cabe duda de que el mundo vive actualmente importantes procesos de cambio que ya están alterando nuestra forma de vivir, algo que, naturalmente, afecta al ámbito de las empresas, como el propio impacto de la era digital que es producto de la innovación. La necesidad de innovar se relaciona así con cualquier ámbito de la actividad humana ─es cierto─ pero en el terreno económico constituye un auténtico imperativo.

Toda empresa evoluciona invirtiendo, innovando y adaptándose al entorno y a las nuevas necesidades; tiene que estar abierta a los cambios sociales y económicos... y aprender y facilitar dichas transformaciones. Si mantiene esta estrategia adecuadamente, será cuando permanecerá y prosperará.

Para abordar e impulsar adecuadamente los anteriores factores, como he adelantado, es preciso establecer las mejores estrategias. Estrategias a cuyo diseño contribuyen estudiosos e investigadores como los hoy premiados, que merecen todo el reconocimiento por sus aportaciones científicas que permiten desarrollar los instrumentos ya existentes en materia de innovación o de crecimiento.

En este sentido, quiero recordar cómo en muchos viajes al exterior he podido comprobar el importante papel que las empresas españolas están desempeñando gracias a las mejoras de competitividad y productividad, vinculadas, sin duda, a la puesta en práctica de recomendaciones que resultan de los trabajos de investigación en estas áreas. Por ello, os animo a todos a seguir promoviendo el crecimiento, el espíritu emprendedor y la inversión en I+D+i y en formación, así como a implantar adecuadamente los principios de buen gobierno corporativo, otra cuestión que hemos de tener muy presente.

Relacionado con todo lo anterior, me gustaría destacar y valorar asimismo las iniciativas, públicas y privadas, que en estos últimos años se están impulsando en favor del emprendimiento y del crecimiento de la empresa. Como podemos deducir de los resultados del trabajo premiado, el apoyo de la Administración es fundamental para que las recomendaciones resultantes de estos estudios se lleven a la práctica. Animo, pues, a que continúe y se fortalezca una estrecha interrelación entre la investigación y los agentes implicados en el sector empresarial y, en nuestro caso concreto de hoy, en el sector de las finanzas corporativas. El fortalecimiento de esa relación “bidireccional” entre ambos sectores es fundamental: las empresas no pueden vivir al margen de la investigación.

Hoy debemos decir que la economía española está creciendo a un buen ritmo gracias al esfuerzo de todos; muchos de vosotros investigando y asesorando, y otros llevando los resultados a la práctica, ya sea con medidas específicas o buscando nuevos mercados en el exterior.

De hecho, hoy en día España tiende hacia una economía más sostenible y equilibrada, generadora de empleo, más abierta al exterior y más robusta, tal y como han reconocido los principales organismos internacionales. Sin embargo, todavía son muchos los riesgos y retos, tanto a nivel internacional como interno. Por eso es preciso mantener el impulso y las ganas de continuar trabajando, de esforzarse y seguir investigando para nuestro porvenir colectivo.

Señoras y señores, queridos amigos,
Podríamos continuar debatiendo sobre estas materias y siempre llegaríamos a la conclusión de la necesidad de trabajar y saber más sobre ellas, que es lo que nos ha traído precisamente aquí. Pero voy a finalizar ya estas palabras recordando la memoria de Jaime y subrayando que este premio está dedicado a vosotros, a los jóvenes volcados en el sector financiero y en su optimización para el mejor servicio a la sociedad.

Todos vuestros esfuerzos tienen su recompensa que se plasmará, sin duda, en un futuro de mayor prosperidad y bienestar.

Muchas gracias.

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