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Palabras de Su Majestad el Rey en el acto de entrega del Premio Iberoamericano de Humor Gráfico “Quevedos” 2014

Paraninfo de la Universidad de Alcalá. Alcalá de Henares (Madrid), 26.05.2016

Debemos nuevamente estar muy agradecidos a la Universidad de Alcalá de Henares, por tener siempre sus puertas abiertas a tantas iniciativas que nos enriquecen la vida y la convivencia con más cultura, con la promoción de la excelencia y con el reconocimiento de grandes figuras que nos orientan y animan hacia lo ejemplar. También agradezco su constante vocación y pasión por América, por todo lo que nos une a las naciones hermanas trasatlánticas y fomente el conocimiento de esa realidad histórica, cultural y de futuro.

Qué satisfactoria es esta acción de premiar y de reconocer los méritos de las personas, y cuántas veces esa acción nos reúne en este paraninfo de Alcalá; tan solo hace unas semanas para el Premio Cervantes, hoy para la entrega del Premio Iberoamericano de Humor Gráfico “Quevedos”. Realmente celebro estar aquí, hoy también, y tener el honor y el gusto de entregar este galardón.

Quizás algunos de los presentes no lo sepan, pero este acto coincide en el tiempo, curiosamente, con el Seminario Internacional de Lengua y Periodismo dedicado, precisamente,  al lenguaje del humor en el periodismo español. Ayer mismo, fue inaugurado por la Reina en La Rioja, y en él participó también, como ponente, nuestro premiado Forges.

Aunque sea una coincidencia casual, aprovechemos esta circunstancia para darle toda la importancia que merece el humor en el ámbito del periodismo; pero también en el de la comunicación social, en general; y ―para mí que― en casi todos los ámbitos, para una mejor vida. Y esto es así porque, de alguna manera, en el humor se condensan sentidos, capacidades y actitudes que nos hacen ser más humanos; más personas. Porque, como se ha dicho, el humor es algo muy serio.

El humor es parte de nuestra identidad, expresión de nuestra propia personalidad como individuos; pero aún lo es más en relación al grupo, a las demás personas; llega incluso a identificar rasgos compartidos de pueblos, naciones y comunidades aún más amplias.

La definición iberoamericana de este Premio es una muestra de ello. En este extenso ámbito cultural compartimos códigos de humor semejantes que reflejan también una forma similar de ver el mundo y la vida, y que aparecen como una clara manifestación de que somos parte de un mismo espacio de civilización.

Entre veras y bromas se ha dicho más de una vez que los iberoamericanos pertenecemos a la misma familia de naciones “porque nos entendemos los chistes”. Y esto no deja de ser verdad. También el nombre de este galardón ─“Quevedos”─ se relaciona directamente con uno de los escritores más sobresalientes de la lengua española que se caracterizó, precisamente, por el humor incisivo e ingenioso con el que afrontó la realidad muchas veces difícil de su época. Lo mismo ocurre con Miguel de Cervantes y El Quijote: una creación articulada desde una honda y permanente clave de humor que aborda las profundidades del alma humana y acaba describiendo también aspectos y tendencias fundamentales de la identidad de un pueblo, de nuestra propia identidad.

el humor actúa como un instrumento que aborda la realidad y transmite mensajes de modo que nos ayuda a afrontarla con entereza y espíritu positivo. Mensajes que muchas veces nos hacen sonreír y otras muchas nos conmueven; porque el humor nunca nos deja indiferentes

Cuando comunicamos ─y el periodismo en cualquiera de sus facetas es una acción de comunicación dirigida a la sociedad─, el humor actúa como un instrumento que aborda la realidad y transmite mensajes de modo que nos ayuda a afrontarla con entereza y espíritu positivo. Mensajes que muchas veces nos hacen sonreír y otras muchas nos conmueven; porque el humor nunca nos deja indiferentes.

Antonio Fraguas ─Forges─ nos ha informado y deleitado durante su larga trayectoria profesional y creativa con un humor inteligente que ha buscado, además, despertar en el destinatario sus mejores inclinaciones, su solidaridad, su empatía con los menos favorecidos. Nos ha presentado y descrito la realidad social y política con una mirada incisiva y a la vez benevolente, de un modo tal que consigue el efecto de que siempre sintamos esperanza y confianza en nosotros mismos; confianza en que, a pesar de las dificultades, podamos superarlas y construir un mundo mejor. Sin darnos por vencidos.

Y Forges logra este resultado valiéndose de una técnica magistral con la que hace que nos distanciemos de nuestra realidad y rompamos barreras. Algo imprescindible para nuestra vida, porque nos permite abordar temáticas más difícilmente accesibles de otro modo; usa el humor como procedimiento donde lo lúdico destapa lo serio y lo secundario aborda lo central.

De nuestro premiado admiramos su capacidad de entender aspectos controvertidos de nuestra realidad para, de forma ingeniosa, presentarla con humor y ofrecernos una visión diferente de la vida, nuevas perspectivas que nos ayudan a interpretar mejor los conflictos propios y ajenos que se presentan cada día. Su humor nos regala un discurso inteligente, creativo y novedoso, tras viñetas ingenuamente extravagantes, de apariencia muy sencilla, que tratan algo tan serio como hacer una revisión crítica a nuestro sistema de pensamiento.

Junto con una personalidad creadora fértil y prolífica, quiero destacar también su compromiso con los valores de nuestra democracia. Defensor de la libertad de expresión, respetuoso con las ideas de los demás, haciendo en su trabajo diario ejercicios de adhesión a las causas que reclaman justicia, igualdad, solidaridad, sin olvidarse de los grandes problemas del mundo actual. Su humor es siempre compasivo; es, como él mismo proclama, “humor con amor”.

Y, en lo personal, gracias por despertar muy pronto mi afición por el humor de lo serio, de las grandes cosas. No por nada, con tus personajes y con tu particular maestría en el lenguaje y el dibujo, nos ayudaste a muchos ―pequeños y mayores― a conocer y comprender mejor, también entre sonrisas, el contenido y el alcance de nuestra Constitución de 1978, con aquella edición ilustrada de ese mismo año; o, años después, de los principales hitos y personajes de la historia de España, con el divertido repaso que de ella hace, sin abstraerse del rigor, en tus volúmenes titulados “historia de aquí”.

Señoras y señores,
Justamente en este magnífico paraninfo nuestro último Premio Cervantes, el maestro mexicano Fernando del Paso, afirmaba que de la lectura de El Quijote con las ilustraciones de Gustave Doré salió ―y cito literalmente― “muy enriquecido y muy contento de haber aprendido que la literatura y el humor podían hacer buenas migas”. Sin duda es oportuno recordar sus palabras en la entrega que hoy hacemos de este galardón a D. Antonio Fraguas de Pablo, que con su labor y su genio diarios nos ayuda a ser más responsables, más respetuosos, más solidarios y más humanos.

Enhorabuena, “Forges”, por tu contribución a la libertad, a la cultura, al periodismo y, por supuesto, al humor.

Muchas gracias.

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